ESPINAS DE HUMO
Brumas
que ciñen la mañana,
espinas
de humo
entre
zarzas de bíblicas promesas.
Amanece,
sabernos
vivos, recordar los sueños
y
asumirlos
libres
del peso de la noche y de la duda,
es
tan hermoso…
Y
es tan duro
darle
materia y cuerpo a esas quimeras
envueltas
de ideales,
fantasías
que vuelan,
hermosas
utopías que celan
de
justa ira su vana inconsistencia.
Es
tan difícil
distinguir
dónde afrontar la certera
ruta
para alcanzar la cima del camino
que
ya llevamos florecido
y
dónde comienza a ser grieta,
resquebrajado
impulso de violencia
que
arrasa y quema lo logrado.
Es
imperioso
tener
altas las voces,
y libres
las altas manos.
La
verdad empuñada como lanza,
fuerte
cristal armado
de
extenso espejo.
Y
no caleidoscopio que refleje
la
efímera belleza
de
unos cuantos cristales fragmentados.
Hoy,
más que nunca,
son
necesarias
la
paz y la palabra como escudo,
ante tanta violencia desplegada.
Amanece un sueño de utopía…
Brumas
que ciñen la mañana,
espinas
de humo
entre
zarzas de bíblicas promesas.
Despertemos
unidos.
Hay
que dar consistencia a la esperanza.