miércoles, 19 de agosto de 2009

MARÍA SANGÜESA: ENTRE LAS NIEBLAS

(fotosharry)

ENTRE LAS NIEBLAS


Madre, te vas perdiendo entre las nieblas
que van borrando sueños y recuerdos…
Evocas a una niña que lloraba
y no miras a esta mujer que sangra.

No existen calendarios en tu mente,
sus hojas se fundieron en el tiempo
que va volando libre en tu memoria,
huidizo humo de hogueras en la arena.

Ya nada es ayer ni hoy, tan sólo vida
que escapa en fuga de alas de gaviota
por rumbos imprecisos e inestables.

Tenues fibras de aire y de pasado
dibujan espirales, laberintos,
entre confusos y difusos lienzos
superpuestos en velos intangibles,

que enredan tus paisajes de amplios cielos
y alborotan los estuarios de tu alma,
mientras nublan miradas y palabras…

Mas aún queda en ti un esplendor de luces
en ese amor que habita entre tus manos
cuando trazas caricias en mi frente.

8 comentarios:

Pepe Gonce dijo...

Entrañable poema para una madre.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Tiemblan los dedos al escribir. Seguro que tus ojos se humedecieron más de dos y más de tres veces, mientras acunabas en la memoria la imagen de la madre, de la tuya, supongo, y la de cualquiera.
Uf, qué melancolía tan hermosa.

amor que soy dijo...

que difícil a veces el amor de los mayores

Isolda dijo...

Qué poema tan triste,pero precioso.
Lo viví con mi madre, María, hace ya muchos años; cada vez que me veía, me decía: tu eres la del Sur, porque no recordaba mi nombre, que también era el suyo.
Le leía cuentos de un minuto y sonreía y como a tí, me acariciaba.
Se fué haciendo más y más pequeña, en todos los sentidos y después recuperó su sitio en el seno materno y desnació.
Besos tristes.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Gonce, el vínculo con las madres siempre es fuerte, aunque, a veces resulte doloroso. Un beso.

Maria Sanguesa dijo...

Has acertado, como de costumbre, pero no hace falta recurrir a la memoria de mi madre, vive en otra ciudad, pero la llevo en mí. Muchos besos, Amando.

Maria Sanguesa dijo...

El amor de nuestros mayores suele ser complejo, pero quizá sea el amor más vinculante que existe, incluso cuando no están. Un beso, Santi.

Maria Sanguesa dijo...

Querida Isolda, tus palabras son preciosas y me han emocionado. Sabes bien a lo que me refiero. Muchos besos.