viernes, 11 de septiembre de 2009

BENEDETTI: ALLENDE

Hoy, once de Septiembre, se cumplen dos trágicas fechas. La terrible masacre de las Torres Gemelas, en Nueva York, un verdadero atentado contra la Humanidad (2001). Y la muerte de Salvador Allende, en Chile, un tremendo atentado contra la Democracia(1973). Con el deseo de que se erradiquen el terrorismo y las dictaduras, os dejo con la palabra de Mario Benedetti:


"ALLENDE"


Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
porque el hombre de la paz era una fortaleza
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia,
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar mas para seguir matando,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza,
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa,
una armada, una hueste, una brigada,
tuvieron que creer que era otro ejercito,
pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
y tenia en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios mas tanques mas rencores
mas bombas mas aviones mas oprobios
porque el hombre de la paz era una fortaleza
Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
matar y matar mas para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad,
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.

Mario Benedetti

8 comentarios:

Pepe Gonce dijo...

María aunque es un poco largo, me atrevo a poner parte de las últimas palabras que Salvador Allende pronunció al pueblo chileno minutos antes de que se suicidara en el Palacio presidencial de la Moneda el 11 septiembre 1973 bajo un ataque por parte de los fascistas con aviones y tanques:

“Seguramente, ésta será la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La fuerza aérea ha bombardeado las antenas de Radio Magallanes. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción...

Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente...

Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue un intérprete de grandes anhelos de justicia...

Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros…

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha…

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi patria, tengan fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
!Viva Chile! !Viva el pueblo! !Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”

Un abrazo.

Ferran dijo...

Era un 11 de septiembre de los que en Cataluña celebrábamos con movilizaciones por las libertades, entre ellas tener las instituciones republicanas de un parlamento y una generalitat propios. Por entonces, la Asamblea de Cataluña ´tenía una representación efímera de quienes luego habrían de gobernar aquí. Formaban aquella maravillosa plataforma unitaria movimientos sociales numerosos, y partidos políticos generalmente de izquierda. Entre todos ellos, CCOO y el PSUC disponían de la fuerza que les daba estar en todo lugar donde hubiera lucha y de disponer de una coherencia que temblaba en los giros de otros partidos. Fua una gran experiencia para formar a un joven como yo, que en septiembre de 1973 aún no había cumplido los 20 y tardaría un mes en ingresar en el PSUC. Recuerdo los debates sobre lo que estaba ocurriendo en Chile: yo apoyaba la posición de Allende y de los comunistas de Corbalán. Me molestaba el izquierdismo fácil de Carlos Altamirano, que apoyaban algunos pocos militantes socialistas del MSC, siempre deseando colocarse a la izquierda del "partido". Siempre creí suicida la actitud de estos sectores de creer posible la ruptura de la DC chilena, que fracasó con la escuálida experiencia del MAPU, y fui partidario de que Unidad Popular llegara a entenderse con los sectores de Radomiro Tomic, contra los de Frei.

La noticia del golpe nos llegó cuando convertimos la movilización del día 11 en una "ocupación democrática" de Vich, como ensayo para lo que debía ser la ocupación democrática de las calles a la muerte de Franco. La guardia civil se encargó de que aquello acabara en un desastre, pero dando la impresión de que Osona era una comarca ocupada militarmente.

Recordé cómo, en octubre de 1971, habíamos celebrado en la Facultad de Letras de la UAB el premio nobel de Neruda, leyendo fragmentos de su obra, especialmente "España en el corazón". Septiembre era un mal momento para movilizar a los estudiantes. No ha dejado de estar en nuestra memoria: el debate sobre la vía chilena al socialismo pasó a ser fundamental en todas nuestras discusiones políticas. Nos hizo replantearnos los caminos del socialismo y cerró la boca a todos los que nos habían preguntado que indicáramos una sola ocasión en que se hubiera tratado de establecer el socialismo a través de la democracia.

Amando Carabias María dijo...

Por lo que se ve hay fechas que están marcadas en el calendario con el fuego y con la sangre, como si fueran premonitorias.
Al final, todos la violencia va en contra de la libertad y en contra de la vida, que es lo básico para poder optar a la libertad.
Besos

Jose Zúñiga dijo...

Nunca olvidaré lo de Alende. Y no porque el crimen fuera el mimo día de mi cumple. Ayer estuve oyendo el documento sonoro de su ultima alocución. Son palabras honestas, coherentes. Estremecedoras. Lo hago todos los años, escucharlas.
Bs,

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias, Gonce, es un documento histórico de enorme valor, en él podemos apreciar su honestidad y coherencia. Siempre resulta estremecedor leerlo o escucharlo. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias por recordarnos aquellos momentos históricos, Ferrán, es impresionante como nos has refrescado la memoria sobre todos aquellos momentos en los que se produjeron tantos y tan intensos debates sobre socialismo y democracia. Allende (y todo lo que supuso), siempre estará en nosotros como referente de la voz del pueblo, de la voluntad democrática de un pueblo, que se unió en la izquierda para elegir, libremente, a un presidente y fue aplastado para callar su voz, nada menos que durante diecisiete años, de dictadura impuesta por la fuerza y de resultados terribles y sangrientos, que todos conocemos. Pero nadie puede silenciar al pueblo, nadie puede romper su voluntad democrática de manera violenta y permanente. ¡Que nunca vuelva a ocurrir! Se pidieron responsabilidades, se tienen que seguir pidiendo. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Así es, Amando, estoy de total acuerdo en cada una y con cada una de tus palabras. Besos.

Maria Sanguesa dijo...

Así es, José, era coherente, honesto y sigue siendo estremecedor. Un beso.