jueves, 17 de septiembre de 2009

MANUEL SCORZA: SERENATA






Mi querida amiga, la poeta peruana Nora Alarcón, me ha enviado esta carta junto a un poema de Manuel Scorza. Me ha gustado tanto que he decidido compartirla con vosotros tal y como ha llegado a mis manos:


Querida María


Manuel Scorza dejó de existir a los 55 años de edad, cuando su obra estaba en plena vigencia y acababa de publicar, apenas en febrero de ese año, su última novela: "La Danza Inmóvil". La madrugada del 28 de noviembre de 1983, el boeing 747 de la compañía colombiana Avianca, que iba a aterrizar en el aeropuerto de Barajas (Madrid), con destino final Bogotá, cayó a tierra un minuto antes de llegar al aeropuerto madrileño, cegando la vida de de uno de los más importantes poetas y narradores peruanos de este siglo.


Te envío un poema intenso como es Serenata que leí en el tiempo que yo estudiaba Cine y ahora que regreso a Lima en la misma compañia colombiana Avianca que parte del aeropuerto de Barajas y hace una escala en Bogotá donde esta nuestra buena amiga y poeta Colombiana Patricia Suarez .


Aquel entoces tenía 19 años cuando leí la primera novela de Scorza que me conmovio en el alma "Redoble Por Rancas" forma parte de un ciclo denominado La Balada (también llamado La Guerra Silenciosa) donde, desde una óptica eminentemente poética que fusiona mitos ancestrales e historia, Scorza muestra la antigua lucha de los campesinos para recuperar sus tierras.


Las demás novelas que componen este ciclo, "Historia de Garabombo el Invisible"(1972), "El Jinete Insomne"(1977), "Cantar de Agapito Robles"(1977) y "La Tumba del Relámpago", continúan uniendo el realismo social a la fantasía poética. Esta serie de novelas, traducida a más de 40 idiomas, de ha constituido en una de las más difundidas y reconocidas de la literatura peruana en este siglo.



Estimada María o mi sirena encantadora , quería compartir algo de mi vivencias a lo largo de mi camino en esta suerte de encuentros y despedidas.




SERENATA


Ibamos a vivir toda la vida juntos.
Ibamos a morir toda la muerte juntos.
Adiós.


No sé si sabes lo que quiere decir adiós.
Adiós quiere decir ya no mirarse nunca,
vivir entre otras gentes
reírse de otras cosas,
morirse de otras penas.
Adiós es separarse, ¿Entiendes?, separarse,
olvidando, como traje inútil, la juventud.


¡Ibamos a hacer tantas cosas juntos!
Ahora tenemos otras citas.
Estrellas diferentes nos alumbran en noches diferentes.
La lluvia que te moja me deja seco a mí.
Está bien: adiós.
Contra el viento el poeta nada puede.



A la hora en que parten los adioses,
el poeta sólo puede pedirle a las golondrinas
que vuelen sin cesar sobre tu sueño.


8 comentarios:

Isolda dijo...

Ay María, que belleza! Hay que seguir soñando...
Besos de golondrinas, que te lleguen siempre.

Maria Sanguesa dijo...

Isolda, cuando leí el poema se me saltaron las lágrimas. Decir adiós, con palabras o con hechos, es siempre algo duro, pero en este poema desencadena una gran belleza. Algunas veces he sentido algo parecido a eso de que el agua que mojaba a alguien querido (en la distancia) era la sequía en mí, pero no había sabido expresar lo que es la lejanía de una manera tan hermosa. La imagen de las golondrinas es espectacular...Muchos besos. golondrinas es

Militos dijo...

He llorado con este poema. Es doloroso , pero tiene tanta belleza que al final no sabes si lloras por bello o por tristeza. No conocía nada de Scorza, por eso me alegro mucho de tu intuición al publicar esta carta. Es maravillosa, como tú María.
Gracias.
Un beso

Amando Carabias María dijo...

Cuánto dolor, cuánta belleza, cuánta pasión resquebrajada para siempre... Y qué carta... Y qué...
A pesar de la tardanza (ya sabes, María lo sucedido) aquí dejo constancia, como Isolda, como Militos de la honda impresión que me han producido estos versos...

Maria Sanguesa dijo...

A mí me ha sucedido lo mismo, Militos, tampoco conocía la obra de Scorza, pero ya estoy deseando beberme sus palabras, sin respiro; este poema, y dos más, me han impactado profundamente. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por tus palabras, Amando, y te reitero mi alegría por el hecho de haber subsanado el percance informático. Hubiésemos echado mucho de menos tus escritos.
Haber descubierto a Scorza, aunque haya sido a estas alturas, me parece un importante hallazgo literario. Me tiene muy impresionada. Te mando muchos besos.

JUAN JOSÉ SOTO dijo...

María,apreciada amiga, gracias por compartir esta carta de Norita y el poema de Manuel Scorza -poeta y novelista peruano- que lo rescata un poco del ingrato olvido. De hecho, tu viaje Norita y llegada a Lima, será esta vez una suerte de exorcismo de aquella sombra aciaga que nos ronda la humanidad.
Comparto un link donde pueden leer más de este valioso poeta peruano
http://amediavoz.com/scorza.htm
Sugiriendo la lectura del poema El desterrado...y acaso también su publicación, salvo mejor parecer.

Con aprecio

JJ

Maria Sanguesa dijo...

La respuesta a tu comentario, querido amigo Juan José, la puedes encontrar en la entrada que hoy he colgado en el blog. Gracias por el enlace que me has enviado y aunemos fuerzas para rescatar a los buenos poetas del olvido. Un abrazo.