domingo, 20 de septiembre de 2009

MANUEL SCORZA: SOY EL DESTERRADO

(Imagen de Internet)

Este es otro de los poemas de Scorza que me dejó muy impactada. Mi admirado amigo, Juan José Soto, me lo sugirió en un comentario. Y aquí está, con todo su desgarro y cruda realidad. Es lamentable que un escritor peruano de tan gran potencia poética, lírica y social, se vaya deslizando por la pendiente del olvido tras su prematura y trágica muerte. Hay que rescatar su obra, hay que conocerla y leerla. Es uno de los grandes de nuestra Literatura en Lengua Española, Castellana, que todos compartimos a un lado y a otro del Océano.

SOY EL DESTERRADO

América,
a mí también debes oírme.
Yo soy el estudiante
que tiene un solo traje y muchas penas.
Yo soy el desterrado
que no encuentra la puerta en las pensiones.
Te digo que en las calles
y en las azoteas y en las cocinas,
y al fin de cada día y en mi pecho,
algo está muriendo.

Escúchame:
Yo soy el desterrado,
yo vagué por las calles
hasta que los perros
lamieron mi amor desesperados.
¡Acuérdate de mí!
Hay días que no tengo ganas
de ponerme los ojos,
días en que hasta los pájaros
se pudren a la mitad del vuelo.

¡Amor, amor,
tú no has dormido
en cuartos inmundos;
tú no sabes lo que es vivir
con una mujer que zurce su ropa llorando!

Ay, durante siglos los poetas callaron
y en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba,
hasta que ya no pudimos más,
y el dolor empezó a mancharlo todo:
la mañana,
el amor,
el papel donde cantábamos.
Un día el dolor
empezó a gotear desde abajo,
daban los muros gritos desgarradores,
una mano amarguísima volcó mi pecho.
Ahora vengo a ti gimiendo,
aquí está mi voz encarcelada debajo de esta frente, derrumbado.

De "Las imprecaciones" 1955

10 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

De nuevo impresionante. Y de nuevo, una vez más, el dolor del olvido persiguiendo no sólo al autor, sino a su obra. ¿Por qué esta sociedad tiene la memoria tan escuálida con sus poetas...? ¿O es con todo? A lo mejor cambio el sentido de sus versos, pero estos los hago míos ahora, pra reclamar por la poesía, y también, por qué no, por los poetas:
(...)
¡Acuérdate de mí!
Hay días que no tengo ganas
de ponerme los ojos,
días en que hasta los pájaros
se pudren a la mitad del vuelo. (...)

Isolda dijo...

Pues alguna más se une a la causa!
Por si os sirve de consuelo, desgraciadamente es con todo.
pero hay que gritarlo, como haces hoy Maria.
Besos enormes

Jose Zúñiga dijo...

No conocía a Scorza. Lo leeré, gran poema.

Pepe Gonce dijo...

María, yo tampoco conocía a este poeta, Manuel Scorza. No me extraña que te lo recomendaran. Este poema es extraordinario…”aquí está mi voz encarcelada…”El poema completo destila dolor.
Gracias por traerlo.

Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...

Hace años, viviendo en Argentina, leí algo de Scorza. Y recuerdo un poema, casi estoy segura que era de él, que me gustó mucho: " América, no puedo escribir tu nombre sin morirme "

Me parece estupendo que nos lo traigas, María.

Cariños. Soco

Maria Sanguesa dijo...

No tengo nada que aportar a tu comentario, Amando, me parece perfecto incluso en los versos que has elegido. No hay respuestas para tus preguntas, somos productos prescindibles desde el momento en que no entramos en la rueda del consumo inducido por las grandes editoriales que no ven beneficio económico en lo que producimos. Besos.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Isolda, lo único que nos queda es unir voces y voluntades de ser escuchadas. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

José, yo tampoco conocía a Scorza, pero es impresionante así que yo también voy a leerlo, gracias a mis amigos, los poetas peruanos Nora Alarcón y Juan José Soto. Besos.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias a ti, Gonce, por leerlo y por tus palabras. Lo único que siento es no haber conocido antes su obra para así haberla compartido con vosotros. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Me parece estupendo que hayas tenido la suerte de conocer la obra de Scorza en Argentina, aquí su difusión no ha sido la que se merecía un escritor de su talla. Tremendo el verso que me envías. Gracias, Soco, muchos besos.