martes, 27 de octubre de 2009

JOSÉ ÁNGEL BUESA: POEMA DE LA DESPEDIDA

(Imagen de Internet)

En esta vida estamos sujetos a la ley de la impermanencia. Nuestra existencia es una sucesión de adioses, de despedidas. Y así hay que asumirlo. Tenemos que aprender a guardar lo bello, a desterrar la tristeza. Tenemos que seguir viviendo, y conseguir que todo lo hermoso sea fuente de fortaleza para cada nueva etapa de nuestras vidas.

Poema de la Despedida

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, Pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a tí.
No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco:
pero si sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en tí.


José Ángel Buesa
(1910-1982)

José Angel Buesa nació el 2 de septiembre de 1910. En Cruces, ciudad de la antigua provincia de Las villas, ahora Cienfuegos, Cuba.

Su precocidad lo lleva a incursionar en la poesía a los 7 años de edad, que es cuando empieza a escribir sus primeros versos. Al llegar a la adolescencia, marcha a Cienfuegos a continuar sus estudios en el Colegio de los Hermanos Maristas. La gente, los cañaverales, y todo el medio ambiente de Cienfuegos, ejerce un embrujo en el alma del poeta y este empieza a plasmar en sus versos la magia destelleante del paisaje que lo rodea. Aun joven, deja a Cienfuegos para irse a trabajar a la Habana, donde la rutina de su empleo le da tiempo para tomar parte activa en los grupos literarios existentes en aquel entonces.

Por ese entonces empieza a publicar sus libros, Sus principales obras son: La fuga de las horas (1932), Misas paganas (1933), Babel (1936), Canto final (1936), Oasis, Hyacinthus, Prometeo, La Vejez de Don Juan, Odas por la Victoria y Muerte Diaria (todas de 1943), Cantos de Proteo (1944), Lamentaciones de Proteo, Canciones de Adán (ambas de 1947), Poemas en la Arena, Alegría de Proteo (ambas de 1948), Nuevo Oasis y Poeta Enamorado (1949).

Buesa se ve obligado a abandonar cuba para empezar una peregrinacion por varios paises, España, Islas Canarias El Salvador, y Santo Domingo Republica Dominicana donde muere en 1982.

12 comentarios:

amor y libertad dijo...

el poema es precioso: haya sido lo que haya sido, tenga el nombre que tenga, lo he vivido y con fuerza sigo vivo y viviendo

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, María...

Ya lo había escuchado cantado por alguien que no recuerdo, pero no conocía muy bien al autor de tan preciosa letra.

Bello poema lleno de melancolía, como Todo lo que nos dejó JOSÉ ÁNGEL BUESA, el poeta por siempre enamorado.

Abrazos.

María Socorro Luis dijo...

Bonito poema al inevitable amor...

Me suena mucho el nombre de ese poeta, pero no recuerdo nada suyo. Revisaré ...

Un abrazo, cielo. Soco

Amando Carabias María dijo...

Hermosísimo poema, desde luego.
Y viene a confirmar, lo que bien sostienes en la primera frase de tu introducción. Somos efímeros, y cuanto nos rodea, salvo quizá el más allá, es efímero, aunque nos dure toda la vida...
Un beso.

Pepe Gonce dijo...

Si bueno es el poema, mejor es la reflexión del principio.

Un abrazo.

Isolda dijo...

La introducción es magnífica, María. Así eres tú. El poema, lo conocía y es muy bueno.
Besos efímeros, mañana otros nuevos.

Maria Sanguesa dijo...

Así es, Santi, el poema es precioso y me emociona cada vez que lo leo. Hay que seguir vivo y vivviendo. Un beso.

Maria Sanguesa dijo...

José Ángel Buesa tiene unos poemas absolutamente intemporales, su visión sobre el amor, expresada de manera directa, consigue conectar con algún momento de nuestras vidas, con los posos de nuestra alma. Han musicalizado más de uno de sus poemas, pero tampoco sé decirte el nombre del músico.
Un abrazo, Rafael.

Maria Sanguesa dijo...

Me alegro de haber mostrado aquí este poema, Soco, porque te va a encantar la obra de Buesa. Otro abrazo para tí, preciosa.

Maria Sanguesa dijo...

Todo es efímero, Amando, tal como lo dices, lo que dura toda la existencia es tan efímero como nosotros mismos. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias, Gonce, tú siempre dándome estos "chutes" de ánimo, que no sabes lo bien que me vienen en estos momentos. Un beso.

Maria Sanguesa dijo...

Querida Isolda, te digo como a nuestro amigo Gonce. No sabes lo que agradezco tus palabras. Os pido disculpas a todos por retrasarme en las respuestas, pero es que, a veces, la vida se complica un poco más de la cuenta. Mis besos también para ti, efímeros como yo misma, como todos, pero bien guardados en los bolsillos del alma.