miércoles, 17 de febrero de 2010

MARÍA SANGÜESA: ERRANTE HUMO

Imagen de Internet

ERRANTE HUMO

Peregrinar de errante humo,
cuerpos desterrados de riberas,
cruzar de sueños entre orillas,
hendir de lágrimas y agua.
Lejanos lares, vidas rotas,
yerma realidad de abrojos,
candente memoria en llamas.
Voces de manglar y jungla,
velado desierto de mordazas.

Europa…

Remos de humo en barcas rotas,
deshecha nube de jirones rojos,
perjura tierra de promesas vanas,
casquivana rosa de los vientos,
soles apagados por el oro.
Soledad de uno contra todo.
Luchar, es ahondar en negra senda,
volver, anudarse a la derrota,
quedarse, es extinguirse poco a poco.

(Laberintos de Humo)

8 comentarios:

Paco Alonso dijo...

Errante Humo...
El amanecer se tornó dulce con la presencia de tu bello poema.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

El Drac dijo...

Bonito poema a la desazón de las cosas que ante nuestros ojos, toman sus verdaderas formas, sus verdaderos golpes. Un gran abrazo

Amando Carabias María dijo...

Creemos los europeos actuales que los palacios, la cultura y la civilización son fruto de un milagro, que siempre estuvieron allí.
Y qué bien cantas ese dolor, ese desgarro que atravesó, atraviesa y, me temo, atravesará Europa.

Flamenco Rojo dijo...

Es el aire de Europa el que huele a humo.

Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Paco, tus palabras siempre son hermosas. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Así es, Drac, precisamente este poema nació ante la lucha que he visto llevar a cabo, en España, a algunos compatriotas tuyos con los que he trabajado durante el último año. Otro gran abrazo para ti.

Maria Sanguesa dijo...

Esta vieja Europa, Amando, este olvidadizo país nuestro, en la dura crisis que estamos atravesando, pone muy difíciles las cosas a quienes vienen de otros lugares, como África o América, para abrir nuevos caminos y dejarnos su riqueza humana. Es el olvido de que todos tuvimos, a lo largo de generaciones, que iniciar nuevos caminos, desde muy distintos puntos de partida, para ser quienes somos. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

A humo y a jirones rojos, Gonce. Muchos besos.