jueves, 25 de marzo de 2010

MARÍA SANGÜESA: NORA ALARCÓN

Fotografía de Internet

A mi regreso, me he encontrado con mensajes de muchos y muy queridos amigos. Ha sido un regalo el encontrarme con la crónica del viaje a Sevilla que me ha enviado Amando Carabias, con el cariño de Beatriz, Isolda, Maria A., Flamenco, Alena... no sabéis cuanta fuerza me da el encontrar vuestras muestras de afecto en mi correo, en vuestras palabras. Gracias.
Y ha habido noticias de alguien de quien llevaba meses sin saber nada, de alguien que compartió conmigo techo, mesa, confidencias, risas y lágrimas. Durante seis meses, salvo algunos viajes de ambas. Fue un tiempo en el que dos mujeres, de diferentes temperamentos y raíces, convivimos en total armonía y complicidad. Nunca hubo un desencuentro, nunca una mala expresión, respetábamos nuestras vidas y nuestros espacios, en total sintonía... lo que más nos unía era nuestro amor a la literatura, nuestras respectivas soledades, y nuestra independencia. Creo que nos llegamos a comprender muy bien, nos respetábamos en todos los ámbitos y nos profesábamos un afecto que se acrecentó con el paso del tiempo. Hasta que regresó a Lima. Por eso, cuando dejé de recibir noticias suyas, no insistí. Sabía que, cuando ella lo considerara oportuno, me escribiría. Y así ha sido. Nora es una mujer muy fuera de moldes, muy peculiar y, por supuesto, una buena escritora y excelente poeta.
Cuando se marchó le garrapateé, en el libro que le di, un acróstico, hecho a vuela pluma, luego lo modifiqué un poco. Esta es la versión que, por el momento, puedo mostraros. Y lo hago desde la alegría de saber que, Nora, sigue tan luchadora y llena de energía como en aquellos días en los que compartimos tantas vivencias... Y, además, me ha mandado un poema precioso que no tardaré en traer aquí.


NORA

Nereida de opalinos mares,

Ondina de profundos jades,

Radas de estrellas te acompañan,

Aguas de azogue te reflejan.


Ayacuchano es el viento que te guía,

Largo soplo de aliento entre tus alas,

Aire de salvajes vuelos,

Rebeldía de sueños en tus versos…

Cadencias de misterios y designios

Ondean en tus huellas.

Nadar, entre luceros y tormentas, es tu sino.

20 comentarios:

santiago tena dijo...

en esa navegación nos hemos encontrado, nadando entre poemas, y entre ellos os he conocido a nora y a ti

Amando Carabias María dijo...

¡Bienvenida a la blogosfera! Te hemos echado de menos.
Espléndido acróstico. Seguro que a Nora le gusta verlo aquí arriba.

Flamenco Rojo dijo...

Precioso acróstico…bonito homenaje a Nora Alarcón.

Un abrazo.

El Drac dijo...

Qué lindo amor amical el de ustedes y bueno, creo que de todos nosotros, al venir a este mundo virtual blogger he descubierto personas bellísimas de nobles sentimientos , como usted,. Un fuerte abrazo

Isolda dijo...

Me alegro mucho de tu vuelta y más del reencuentro con Nora. Sabes que siempre estamos pendientes de tus cosas, principalmente de tu poesía hoy desgranada para tu amiga.
Besos parecidos a la primavera.

Nora Alarcón dijo...

Mi querida María. Mi sirena encantadora. Me ha emocionado y conmovido ese maravilloso acróstico y el mensaje en tu blog.Mil gracias.

De verdad eres una fascinante mujer. Te tengo un cariño infinito y de hecho eres linda y siempre lo serás más allá de las palabras...
Cariños

María Socorro Luis dijo...

F eliz regreso, María. Precioso poema para Nora. Y precioso su comentario.
De verdad, ha sido un placer conocerte y disfrutar de tu amistad.

Un aluvión de besos. Soco

Maria Sanguesa dijo...

Así fue, Santi, hace un año nos conocimos los tres, personalmente, en el recital de Madrid: Una Ciudad, Muchas Voces. Entre poemas y amigos. Seguimos navegando por este mar de poesía y amistad. Y lo que nos queda todavía por navegar. Un beso.

Alena.Collar dijo...

Bienvenida a estos lugares otra vez.
Ay,que te he echado de menos, caramba.
Precioso el poema.
Abrazo grande.
(Estoy contenta porque ya estás aquí...)

Maria Sanguesa dijo...

Yo también os he echado de menos. Me ha encantado tu crónica del viaje, comencé a leerla y no la pude soltar. Ha sido como revivir, con todo lujo de detalles, cada instante de aquel memorable encuentro entre unos amigos que estábamos deseando compartir vivencias. Gracias por el regalo y por la visión tan llena de ternura y cariño que das sobre todos nosotros. Y por haber compartido la presencia de Marián con nosotros. Mil besos.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Flamenco, por tus palabras y por dedicar un ratito a leerme teniendo alrededor todo ese despliegue de actividades y ritos que suponen los preparativos de la Semana Santa sevillana... Ahora lo miraré todo desde otro punto de vista, el que descubrimos con vosotros. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Pues muchas gracias por tus hermosas palabras, Drac, la amistad es un sentimiento que nace de la comprensión y del afecto hacia el otro, de manera desinteresada e intemporal. Es curioso que, a veces, pasas largo tiempo sin ver a algún amigo y cuando lo encuentras la conversación y la confianza fluyen como si lo hubieses visto ayer mismo. Y ahora, con los avances en la comunicación, parece que las distancias han dejado de existir. Otro fuerte abrazo para ti.

Maria Sanguesa dijo...

Ya sé que os tengo ahí, me lo hacéis llegar y sentir de muchas maneras, mi querida Isolda, y ni os imagináis el valor que le doy a cuanto me estáis dando. Decir gracias es quedarme muy cortita, pero no sé como expresarlo con palabras. Bueno, lo que sí sé es que compartes mi alegría por volver a tener por aquí a Nora, ya sabes el valor que le concedo a la amistad y es muy bonito todo cuanto me decís del acróstico... Muchos besos de primavera, aunque sean de lluvia madrileña.

Maria Sanguesa dijo...

Como en los viejos tiempos, Norita, me siento feliz de tenerte por aquí. Y me alegro muchísimo de que te haya gustado tu poema, creo que ha mejorado un poquito desde aquel de despedida. Ya ves, con los poemas de sirenas no hago más que viajar al mar, antes lo añoraba y ahora casi que preferiría ser una sirena varada tierra adentro durante bastantes más meses seguidos. Tú sí que eres linda, tan fuerte y tan frágil al mismo tiempo, con esa aparente fuerza de ventolera que se lo lleva todo por delante, y tan tierna en tu interior, tan desbordante de apasionada vitalidad y tan incorregiblemente romántica. Es en tus poemas donde se te puede encontrar de verdad, por eso son tan especiales. Muchos besos, mi querida ayacuchana.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias, Soco, el poema lo hice desde el cariño y el conocimiento que da la estrecha amistad que nos unió (y nos une), a Nora y a mí. A mí también me ha gustado mucho su comentario, aunque creo que exagera bastante en sus apreciaciones sobre mi persona, esas son las cosas que tiene el cariño, que mejora mucho la óptica. Para mí también es un gran placer disfrutar de tu amistad y, por supuesto, de tus poemas. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Yo también estoy contenta de estar por aquí, Alena, y también te he echado de menos. Gracias por tu opinión sobre el poema, viniendo de ti, de tu sinceridad sin tapujos, me siento tremendamente gratificada por tus palabras. Un abrazo muy fuerte, de los de verdad. Hasta pronto.

EL PEATÓN dijo...

extraordinario acróstico, más aún si fue escrito a vuelo de pájaro. Pero es que así es como debe volar la poesía. Un fuerte abrazo desde Colombia

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Darío, tienes razón, la poesía debe de volar libremente y bien alto, pero para que se pose en nosotros hay que cuidar un poco la pluma... y eso hice (o procuré hacer). Un abrazo.

Beatriz Ruiz dijo...

Si yo fuera Nora... estaría encantadísima... y ella seguro que así se siente...

María, tú eres alguien tan especial, que difícilmente se te puede olvidar... que lo sepas...

Maria Sanguesa dijo...

Qué alegría tenerte de regreso, Beatriz, muchas gracias por tu amistad y tus palabras. El afecto, cuando es auténtico, nos hace inolvidables. Lo sé y lo sabes. Besos, muchos besos, madrileños.