miércoles, 7 de abril de 2010

MANÁ/JUAN LUIS GUERRA: BENDITA TU LUZ

Hay veces en las que te encuentras con personas que desprenden una luz especial. Son momentos en los que bendices el instante en el que esas personas aparecieron en tu camino. No es que se trate de historias de amor, no, ni mucho menos. Más bien son almores, amores del alma que aparecen y permanecen en tu vida con una presencia que no tiene nada que ver con la distancia física, con esa distancia que se mide en centímetros o en quilómetros. Son esas amistades que van formando nuestro bagaje afectivo, son esa familia que tienes la oportunidad de elegir, y a la que te unen lazos que son mucho más fuertes que el ADN. Y que se encuentran en muchos puntos distintos de este planeta, y que permanecen en ti, aunque se hayan hayan marchado a donde no puedes seguirles, a otros espacios que te imaginas de luz, porque... ¿a qué otro sitio puede volar la luz que les envuelve?



Bendito el lugar y el motivo de estar ahí
bendita la coincidencia.
Bendito el reloj que nos puso puntual
ahí bendita sea tu presencia.
Bendito Dios por encontrarnos en el camino
y de quitarme esta soledad de mi destino.

Bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada
bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada
desde el alma.

Benditos ojos que me esquivaban,
simulaban desdén que me ignoraba
y de repente sostienes la mirada.
Bendito Dios por encontrarnos
en el camino y de quitarme
esta soledad de mi destino.

Bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada
bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada, oh.

Gloria divina de esta suerte,
del buen tino,
de encontrarte justo ahí,
en medio del camino.
Gloria al cielo de encontrarte ahora,
llevarte mi soledad
y coincidir en mi destino,
en el mismo destino.
Épale

Bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada
bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada.

Bendita mirada, oh,
bendita mirada desde el alma.
Tu mirada, oh oh,
bendita, bendita,
bendita mirada,
bendita tu alma y bendita tu luz.
Tu mirada, oh oh.
Oh oh, te digo es tan bendita
tu luz amor.
Y tu mirada oh, oh.
Bendito el reloj y bendito el lugar,
benditos tus besos cerquita del mar.
Y tu mirada, oh, oh.
Amor amor, qué bendita tu mirada,
tu mirada amor.

12 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

María, sólo decirte que tanto Mary como yo tuvimos la sensación, al encontrarnos contigo en Sevilla, que desprendías esa luz especial a la que te refieres.

Un beso de parte de los Flamencos.

Beatriz Ruiz dijo...

Mi amiga...

Qué razón tienes!!!... Y además que bien lo expresas...

Es así... Encontrarse en un camino que casí ni lo has buscado no es una casualidad... Es lo que tenía que ser y es...

Besos...

Isolda dijo...

Eso es lo que nos pasa a todos los que te conocemos, María. Ultimamente tus reflexiones no tienen nada que envidiar a tus poemas y son un verdadero placer para el alma.
Besos fruto del azar que nos reunió.

Amando Carabias María dijo...

La luz de una mirada es la luz del alma, y esa luz es bendita cuando, como la tuya, es capaz de ver tanta bondad siempre, siempre, a pesar de los revolcones que la vida te ha dado.
Normalmente nuestras reacciones son espejos de nosotros mismos. Quines tenemos la suerte de conocerte y de ser un poquito almores tuyos, sabemos lo que queremos decir...

Militos dijo...

Querida María: esa luz de la amistad hecha amor, ilumina nuestra vida de una manera especial, aunque no llegues a verla materialmente la presientes en el fondo del alma. Qué bien lo dices, amiga.
Me encanta el video, Maná y Juan guerra me parecen también muy especiales.
Un beso con mi cariño

Alena.Collar dijo...

Tú, María, has conseguido junto a otras personas, que yo vuelva a tener en mi diccionario la palabra "Amigo".
Esa luz solo unos cuántos/as -poquitos- la lleváis: como si fuera una antorcha con la que poder caminar; no detrás ni delante; sino al lado.

Maria Sanguesa dijo...

Queridos Flamencos, vosotros sí que ilúminais a todos cuantos nos hemos acercado a vuestra amistad, en Triana, en Sevilla, y en donde quiera que estéis. Infinitas gracias. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Así es, Beatriz, las casualidades son hilos del destino y nos vamos encontrando quienes nos teníamos que encontrar...muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Isolda, el mayor placer para el alma es saber que quienes nos quieren y queremos están ahí... estáis y estamos. Besos fruto del cariño que te tengo.

Maria Sanguesa dijo...

Bueno, Amando, cuando escribí pensaba en vuestra luz, la de mis almores, ni de lejos en la mía...que debe de andar un tanto apagada, los revolcones te la van menguando, aunque también te van enseñando a apartarte cuando los ves venir. Debe de ser cosa del aprendizaje, que te va haciendo prudente, aunque espero que no me hagan jamás desconfiada, sería terrible. MUCHOS BESOS Y MIL GRACIAS.

Maria Sanguesa dijo...

Es cierto, Militos, la luz de la amistad es la que con mayor fuerza puede iluminar nuestros caminos. Aunque, a veces, es tan fuerte que yo si que he tenido la sensación física de percibirla, además de sentirla dentro, como tú bien dices en el alma. Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Mi querida Alena, es tan hermoso lo que me dices que consigues conmoverme. Así es, contigo y con algunas personas más, en mi diccionario tengo la palabra amistad en letras destacadas. Para caminar al mismo paso, sólo que la antorcha la veo en ti... muchos besos.