jueves, 1 de abril de 2010

MARÍA SANGÜESA: SEMANA SANTA

Imagen de Internet.

Este soneto, de rima blanca, lo escribí hace seis años. Pido disculpas a quienes lo puedan considerar irreverente, para mí no lo es porque el amor siempre estará por encima de los ritos del dolor y de la muerte. Y aquel fue un tiempo de amor, quizá de la única vez que sentí en mi vida la intensidad del verdadero amor. Como también, casi tres años después, sentí su herida. Desde entonces, lo que haya ocurrido en mi vida ha formado parte de un proceso de olvido, de una etapa de aprendizaje. Y no deja de ser anecdótico. Hubo quien, al notar mi soledad y mi sufrimiento, pretendió instalarse en mi vida para comer mi pan y beber mi vino, pero yo no comulgo con ruedas de molino y no quiero lumpen alguno que se aproveche de mi espacio vital. Hubo, también, algún amigo, tan herido y solo como yo, que compartió un tramo de este proceso de olvido, hasta que vimos que unir dos soledades tan sólo era agrandarlas, así que nos seguimos llamando amigos, queriéndonos en la distancia y compartiendo nuestro afecto, por senderos distintos. Hoy, en este Jueves Santo, doy por finalizado mi Calvario. Siento restañadas mis heridas, sé que he cerrado un largo proceso de olvido. Entera de nuevo, y libre de caminar sin lastres, abrazo esta libertad que algunos llaman (equivocadamente) soledad, y me dejo inundar por su luz, por su energía creadora, por todos los caminos que me ofrece. Y sé lo que quiero. Y tengo fuerza para llegar allí.


SEMANA SANTA

La pasión del pueblo, desbordada,
se derrama entre cantos y gargantas.
Se desliza el rito entre las calles
como sierpe de cera y luminarias.

Llueven tras los vidrios transparentes
dolores de escayola. Y en madera
eternos van los cristos lacerantes
arrastrando tras de sí sus largas penas.

Un ramo de saetas rasga el aire:
se desgrana un canto en la pantalla
mientras pasan las velas titilantes.

Y la pasión desborda nuestros seres,
ebrios de piel los dos sobre la cama.
Ritual nuestro es amar sobre la muerte.


(La Piel del Viento)

12 comentarios:

El Drac dijo...

No veo nada irreverente en tu poema que más bien parece una acuarela de uno de los rituales de semana santa o de lo que ERA la semana santa porque ahora, todo lo ven salir de viaje, embriagarse, descansar , irse de campamento y aprovechar el descanso para tener mucho sexo. Un abrazo, a mí me gusta mucho tu poema.

Amando Carabias María dijo...

Como El Drac, tampoco veo nada irreverente en tu poema. El amor no es irreverente, salvo que la semana santa lo sea, pues lo más santo de esta semana es el amor de quien hizo lo que hizo por lo que lo hizo: llevar el amor hasta el extremo.
Si para algunos una parte del amor que se concreta en la piel, en lo erótico, en lo sexual, es irreverente es, que me perdonen, no conocer en nada a quien nos hizo además alma cuerpo, piel, instinto...
Por lo demás, me felicito de que hayas inaugurado tu libertad, por fin sin ataduras, por fin sin cadenas, dueña de tus actos, como los juegos de sirenas, como la piel del viento.
Hace un año (casi) comenzamos a conocernos con motivo de estas fiestas y una foto (¿recuerdas?).
Bendita la hora en que se me ocurrió buscar el blog donde brotaban aquellas escalinatas de determinado huerto...
Besos.

wílliam venegas dijo...

Me encanta, por sentida, su introducción al soneto. Creo que la mayoría de la gente, incluido yo, pasa por situaciones semejantes y no todos tienen el don tuyo de expresarlo literariamente.

¿Un soneto? qué bien, ya muy pocos los escriben, aunque creo que tus versos deben acoplar su rima a las observancias retóricas del soneto.

Ojalá visites mi blog, me encanta la gente inteligente.

Alena.Collar dijo...

Brindo por la libertad que inauguras.
Y no me parece irreverente lo que has escrito.
Brindo por tu valentía, pues ser valiente es ir hacia adelante aunque se sienta a veces miedo.
Un beso grande.

Isolda dijo...

Me hace feliz verte así, como nueva, escribiendo desde dentro, aparte de tu poesía que todos conocemos. Tienes mucho valor y tal vez sólo lo intuíamos, los que te conocemos y te queremos. Ahora ya no lo dudamos.
En otro tiempo hubiera firmado muchos sonetos como el tuyo y más irreverentes.
Muchos besos llenos de la nueva vida que trae la primavera.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por tus palabras, Drac. Aquí, en España, aunque se da la situación que comentas, también se mantienen los ritos, entre ellos las procesiones de Semana Santa. Las de Andalucía son muy famosas, en especial las de Sevilla. Aunque las castellanas tambien son regias y dignas de ver por todo el arte que desfila por sus calles. Por ejemplo, Valladolid, con las imágenes de Gregorio Frenández, imaginero del barroco español. Muchas gracias por tus palabras y un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Cómo me gusta tu comentario, Amando. Así es, somos piel, almay sentimiento. Cuerpo y psiquis, o espíritu, y cuando se ama de verdad todo se armoniza y fluye, como si se tratara de un concierto orquestado por nuestras venas y nuestra mente, y por algo que trasciende la materia.
Y es hermoso haberlo vivido y tener la sensatez de comprender que lo que se dió ya no tiene regreso, y que hay que dar gracias por lo vivido, no mirar atrás y seguir la senda, lo más ligero que se pueda y disfrutando de todo lo bueno que que queda por andar, con el viento y con el mar.
Yo también doy gracias por tu apego a estas fiestas, que te hicieron ponerte en contacto conmigo por aquella foto. Y qué hermosa amistad que ha venido germinando desde entonces, entre quienes nos hemos conocido alrededor de Pavesas, tu incomparable blog, y tu incomparable persona, tan íntegra y cálida en sí misma y en cuanto le rodea. Un abrazo muy fuerte.

Maria Sanguesa dijo...

Bienvenido, William, a este pequeño espacio que compartimos en la red. Sí, forma parte de la vida este proceso de amor y de olvido, y cada uno lo lleva como buenamente puede, pero nadie lo puede evitar, en algún momento de la vida. Nadie que se sienta realmente vivo, claro.
Sí que hay poetas que, como yo, experimentamos con formas clásicas. Se hace desde hace ya bastante tiempo. Mi admirado Neruda ya lo hizo en sus Cien Sonetos de Amor, con su saltarse el cómputo silábico de los endecasílabos (que dejaron de serlo para tener menos, o más, de once sílabas) y con la rima asonante, en lo que él llamó sonetos de madera. La dificultad comienza cuando hay tanta gente que escribe poesía sin tener una base de formación que la sustente. Es como con la pintura, hay mucho pintor abstracto que no sabe dibujar y pasa directamente a emborronar lienzos, sin saber dibujar. En el arte hay que conocer las normas para saber romperlas. Sin estructura que las sustente, las cosas se caen, es cuestión de tiempo.
Visité su blog y me resultó muy interesante su trabajo como crítico cinematográfico. Le seguiré, he sido una cinéfila empedernida, aunque ahora ya he ralentizado bastante mis visitas al cine, pero me sigue apasionando. Un afectuoso saludo.

Maria Sanguesa dijo...

Pues brindemos por eso, Alena, que ya sabes que a mí lo de brindar me gusta bastante. Gracias por tus palabras, aunque no sé si decir esto en la red es valentía o insensatez, en todo caso es una especie de catarsis que libera bastante y espero que resulte esclarecedora para alguna que otra persona. No hay nada más hermoso que la libertad, incluso cuando se ama, pues amar es poner la libertad de uno a disposición del otro, libremente y sin condiciones. Lo que ocurre es que, en cuanto te descuidas, enganchan tu libertad y te la enjaulan, así que se te van las ganas de ponerla a disposición de nadie. Un abrazo muy fuerte.

María Socorro Luis dijo...

Precioso tu soneto, nada irreverente. El amor sobre todo, pero sobre el amor ,a libertad... Si supieras cómo te comprendo...

Besos especiales. Soco

Maria Sanguesa dijo...

Mi querida Isolda, te digo como a Alena, que no sé si es valor o insensatez...pero si te hace feliz verme así, más feliz me hace a mí saberlo. Me siento muy bien, con la certidumbre de que he cerrado un proceso en el que no podía dejar que nada en mí, en el aspecto sentimental, fluyera de manera adecuada puesto que dentro de mí seguía habiendo demasiados recuerdos y, al mismo tiempo, tenía la necesidad de apoyarme en alguien, pero ocurría lo contrario, y yo no estaba para soportar ni un poquito más de peso encima. Y ahora es que me siento muy completa yo sola, muy feliz de no sentir ninguna dependencia, me he acostumbrado a resolver todos mis problemas y mis luchas en solitario. Y, en cuanto al afecto, mis amigos me dáis tanto que me siento muy rica en el aspecto afectivo, y lo único que deseo es saber, y poder, corresponderos en la medida de lo posible. Un abrazo muy fuerte.

Maria Sanguesa dijo...

Tienes razón, Soco. El amor, si es amor, no puede ser irreverente. Y el amor, sin libertad pierde todo su sentido. Nadie puede obligar a otro a que le ame, nadie puede encerrar a otro para que no se le escape. El amor es confianza, es lealtad y es fe... y es saber que nada es para siempre, que estamos sujetos a la ley de la impermanencia, pero que si tenemos la voluntad de permanecer, se puede pemanecer, siempre que la voluntad del otro sea la misma...y que la meta sea el hoy de cada día, que es lo único que realmente tenemos. Sé que me comprendes. Te mando muchos besos.