lunes, 19 de abril de 2010

VICENTE GALLEGO: LA LLAMADA DE LA SELVA

Vicente Gallego. Imagen de Internet /www Ideal.com

Ya que estoy en Valencia voy a aprovechar la ocasión para mostraros algunos de los poetas valencianos que más me gustan. Comienzo por Vicente Gallego, prácticamente un autodidacta que comenzó a escribir y a publicar siendo muy joven. Ha conseguido bastantes premios y reconocimientos. Su poesía me parece dotada de una frescura muy especial, es coloquial, desprovista de retóricas trasnochadas, transmite de forma muy directa. Y me entusiasma su lectura.

VICENTE GALLEGO

Escritor y poeta, Valencia en 1963.
Comenzó los estudios de letras, que no concluyó porque se dedicó a trabajos muy diversos como jardinero, portero, repartidor, bailarín... mientras leía y estudiaba la obra de poetas como Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda y Blas de Otero, entre otros.
Es uno de los principales representantes de la poesía de la experiencia, que fue una corriente de la lírica española que predominó sobre otras en las décadas de los 80 y 90. La crítica literaria ha enmarcado su obra en este grupo, junto a la de autores como Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes o Carlos Marzal.
Le concedieron el premio Rey Juan Carlos I, 1987, por «La luz, de otra manera»; el Premio a la Creación Joven de la Fundación Loewe, 1990, por «Los ojos del extraño»; el Premio Internacional de poesía Ciudad de Melilla, 1995, por «La plata de los días»; y el Premio Fundación Loewe 2001, por «Santa deriva».
Es autor además de «El sueño verdadero» Madrid 2003.
Tiene poemas traducidos al italiano, francés, portugués, húngaro y búlgaro.

LA LLAMADA DE LA SELVA

Siempre fue la tristeza
un dócil animal de compañía
con el que yo he jugado algunas tardes.
Sin apretar los dientes me estiraba del brazo,
paseaba conmigo, se sentaba a mis pies
en los fríos inviernos.
En los días aciagos, por probar su obediencia,
le lanzaba mi alma, y ella me la traía
dulcemente empapada en su aliento doméstico.
Siempre fue la tristeza
un dócil animal de compañía,
que hace tiempo ha adoptado
esta fea costumbre de morder a su amo.

5 comentarios:

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola Maria!
Interesante al parecer su recorrido por Valencia.
Me gustaron mucho sus letras.

Animal, animal de “compañía”
Que se revuelve, por resabio…

Saludos de J.M. Ojeda.

Mercedes dijo...

Me ha gustado conocer de tu mano a este poeta valenciano, Vicente Gallego. El poema que nos has traído de él me parece el de alguien sencillo e inteligente. Muy ingenioso el símil de la tristeza con un fiel perro.
Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Vicente Gallego será un poeta a seguir. Estoy realmente impresionado. Lo describes con precisión: frescura especial, coloquial, desprovista de retóricas trasnochadas, transmite de forma muy directa...

María Socorro Luis dijo...

La tristeza, para mí, es un sentimiento dulce (casi siempre). Por eso tal vez me ha gustado tanto este poema...

Sabes seleccionar muy bien a tus poetas. gracias por traerlo.

Estoy releyendo tu libro, descubriendo matices... es un encanto.

Besos y besos.

Isolda dijo...

Me gusta ese hombre, Maria; el poema bellisimo de tarde de domingo, de las que me gustan.
Gracias por traerlo.
Muchos besos.