domingo, 9 de mayo de 2010

ARTÍCULO DE PÉREZ REVERTE: LOS AMOS DEL MUNDO




Me han enviado este artículo por email, me ha parecido muy acertado, aunque la sorpresa me la llevé al ver la fecha en la que Pérez Reverte lo escribió... ¡Hace casi doce años! Resulta de una gran clarividencia aunque, por otro lado, lo que estamos viviendo no deja de ser la misma historia de siempre, sólo que bastante agravada por las circunstancias internacionales que han venido desencadenándose... sabemos lo que ocurre, pero es más cómodo dejar que sean otros quienes lo arreglen. No nos detenemos a pensar que quienes deben solucionarlo forman parte de este mismo juego que llamamos Sistema y que ahonda, excava y socava, cada vez más, a esta crisis que todos sufrimos en mayor o menor medida y que llevamos en la boca y en la mente como una letanía. Vemos como se van provocando situaciones realmente dramáticas y sin solución inmediata... se veía venir, aquí queda patente que así era. Nos quedamos todos viendo cómo llegaba... ¿y ahora qué?

Las crisis económicas y sociales no son fruto de un día. Este artículo del periodista y escritor español Arturo Pérez-Reverte fue publicado en ‘El Semanal XL’ (15-11-1998) y por lo tanto adquiere el valor de profético.

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management , y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda..
Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

18 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Conocía este artículo. La verdad es que desde que lo leí (también me llegó por mail hace varios años, pero en todo caso posterior a su publicación) cada día estoy más convencido de que tenía razón.
El murciano es y no es santo de mi devoción, pero hay que reconocer que atina más veces de las que parece.
El capitalismo camina hacia su autoinmolación, y acaso esta generación sea víctima del proceso.
Es aluncinante, pero unos pocos con movimientos muy sencillos (siempre y cuando se disponga de capital o el modo de tenerlo) pueden arruinar a todo un país, por el hecho de especular un poquito.
¿Cómo es posible que los mercados puedan con gobiernos democráticamente elegidos? Esta pregunta la hizo una sindicalista griega en la jornada de huelga general que allí tuvieron la semana pasada.

María Socorro Luis dijo...

Sin desperdicio. Está muy claro, en manos de quienes está el mundo. Y lo terrible, es que no sirva de nada saberlo.

Muxusss

Alena. Collar dijo...

No es Pérez Reverte alguien que yo tenga en el menor de los aprecios-me parece un fascista de mucha consideración y a nivel literario un mero plagiador- pero el articulo es clarividente y exacto.
Más razón que un santo tenía.
Un beso lluvioso. Snif.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, María:

Celebramos hoy, aquí en Colombia, la Fiesta de las Madres. Quisiera por lo tanto desearte con cariño... un ¡FELIZ DÍA!

Abrazos.

Isolda dijo...

Creo que alguien cercano nos hizo releer este atículo. Realmente impresionante. A mí me siguen gustando sus artículos y especialmente sus primeras novelas,
La tabla de Flandes, El Club Dumas y El Maestro de esgrima, las leí con verdadero placer.
Alena, no le llamaría fascista, lo dejo en aburguesado y que se le ha subido la fama a la cabeza.
María, todos los besos para tí, ya sabes, abriendo caminos...

Mercedes dijo...

Tengo que decir que, al igual que Amando, no es Reverte uno de mis escritores favoritos, ahora bien, el artículo parece toda una profecía. Y desde luego, como articulista, no tiene precio. No escribe con tinta, sino con sangre. Este texto en concreto es genial y está lleno de nervio.
Gracias por compartir.
Un abrazo.

Flamenco Rojo dijo...

“¿Sabes realmente cuál es mi lamento histórico? Es que aquí nos faltó una guillotina al final del siglo XVIII. El problema de España, a diferencia de Francia, es que no hubo una guillotina en la Puerta del Sol que le picara el billete a los curas, a los reyes, a los obispos y a los aristócratas... y al que no quisiera ser libre le obligara a ser libre a la fuerza. Nos faltó eso, pasar por la cuchilla a media España para hacer libre a la otra media. Eso lo hemos hecho luego, hemos fusilado tarde y mal, y no ha servido de nada. El momento histórico era ése, el final del XVIII. Las cabezas de Carlos IV y de Fernando VII en un cesto, y de paso las de algunos obispos y unos cuantos más, habrían cambiado mucho, y para bien, la Historia de España. Nadie lo hizo, perdimos la ocasión, y aquí seguimos todavía, arrastrando ese lastre que nos dejaron aquellos que sobrevivieron y que no tenían que haber sobrevivido”.

Arturo Pérez Reverte (26.02.2010)

Amando Carabias María dijo...

Ya estuve a punto de terciar esta tarde, pero he esperado a tu comentario.
A mí también me gustaron esas novelas que citas. Sobre todo el Club Dumas y la Tabla de Flandes (cuya versión cinematográfica es uno de los mayores atentados contra un libro, por cierto).
Y destacaría, por lo que puede tener de valor para los chavales, la serie de Alatriste.
Allí, el poder, sobre todo la monarquía de Felipe IV queda como un trapo. Se podría decir que es la aplicación del verso del Mío Cid, que tanto persigue a los españaoles: Que buen vasllo si hubiera buen señor... Y esta misma idea preside, me parece, su Día de la ira y Trafalgar.
Creo que a esto es a lo que se refiere Alena, cuando habla de plagio, pues es evidente que parece haber seguido las huellas de D. Benito, pero con más crudeza, con más barbarie, como si en vez de pluma tuviera un cuchillo entre los dedos.
Perdón por la intromisión.

Amando Carabias María dijo...

Perdón, se me ha olvidado citar en mi comentario a Isolda, que es a quien me refería.
Y creo que buen ejemplo del modo de pensar de Pérez Reverte es lo que ha rescatado de la hemeroteca Flamenco Rojo.
Creo que más nos hubiera valido con más afrancesados en nuestra España de entonces, pero ...

Maria Sanguesa dijo...

Total acuerdo con tus palabras, Amando, aunque lo de la autoinmolación lo veo muy, muy, lejano... para nuestra desgracia, claro. Abrazos.

Maria Sanguesa dijo...

Querida Soco, espero que, con el tiempo, de algo sirva... aunque pienso, como tú, que no llegaré a verlo. Alguna solución encontrarán las generaciones venideras, solución que a mí, al día de hoy y después de tanta lucha, se me escapa... Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Querida Alena, lo importante es la razón que lleva en este artículo. Tengo que decir que, aunque la novela histórica es mi género literario preferido (punto y aparte es la poesía), Arturo P.R., no está entre mis favoritos, pero tampoco le anatemizo... quien escribe estos artículos no me parece un fascista, no puede serlo, otra cosa son sus relaciones sociales, su concepto del amiguismo posibilista... ahí sí. Y desde luego, como apunta Amando más adelante, los Episodios Nacionales galdosianos son fuente de información (o referentes literarios, como se dice ahora), en la que muchos autores contemporáneos suelen beber...
Esta es mi opinión particular, por supuesto que respeto la tuya y que tendrás tus motivos, indudablemente válidos, para pensar así para pensar así. Te mando un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Pues muchas gracias por tu felicitación, Rafael, aquí en España se celebra el primer domingo de Mayo, así que también entonces recibí varias felicitaciones que me hicieron tanta ilusión como la tuya. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Coincido contigo, Isolda, en que La Tabla de Flandes, me gustó bastante... la fama y el dinero llevan, por norma general, al aburguesamiento, a las amistades peligrosas y a la desintegración (momentánea o definitiva)del concepto ético que se ha tenido como principio de la trayectoria humana... Por regla general, insisto, pues hay honrosas excepciones como, por ejemplo, Delibes... En el trayecto vital hay quienes toman atajos, quienes se desvían y quienes siguen caminando por su senda, por difícil que ésta sea; de los que se desvían, algunos rectifican... sólo al final del sendero veremos quien es quien... Muchos besos.

Maria Sanguesa dijo...

Una vez más, Mercedes, coincido también contigo. A mí Reverte me gustó, y me sigue gustando, mucho más como articulista que como novelista. Es cierto que muchos de sus artículos estaban escritos en carne viva, en pura herida abierta... Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias, Flamenco, por tu oportuna intervención con este fragmento de artículo que no requiere comentario, ya que habla por sí mismo... es tremendo y remueve vísceras. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Pues tu puntualización, Amando me parece muy acertada y, por supuesto, correcta... sólo que a mí la serie de Alatriste no me gustó nada, me leí el primero, dejé sin terminar el segundo y el tercero... no pude, me parecieron muy mal escritos, muy inferiores a las anteriores novelas... en cuanto a la famosa película con Vigo Mortensen de protagonista, me pareció un dislate total... ¡lástima de dinero malgastado! Y aún me pregunto si las buenas críticas formaron parte del presupuesto total del film... de otra manera no las comprendo...
Un abrazo.

articulos decoracion dijo...

intereante! Saludos