lunes, 10 de mayo de 2010

GIOCONDA BELLI: DESAFÍO A LA VEJEZ


Hacía tiempo que no traía Gioconda Belli por aquí, pero este poema de ella viene al hilo de la intensa jornada que ha supuesto para mí este día vivido. Hoy ha sido un día de largas conversaciones con una amiga que hacía varios meses que no veía, surgió la conversación sobre la vida, los años que van pasando y la rebeldía que no se nos agosta, que siempre nos empujará a seguir caminando por sendas más difíciles que quienes se amoldan a lo cómodo, lo convencional, lo socialmente conveniente... una no es dócil, nunca lo ha sido, siempre estará en la lucha por aquello en lo que cree, por aquello que considera justo, y nunca se dejará comprar, ni conducir, ni pisotear por los prepotentes que acostumbran a dominar a los demás a golpe de cartera, ascensos sociales o profesionales... una no está en venta, nunca lo estuvo, ni lo estará y, además, tampoco le interesan la fama, ni los relumbrones, ni andar detrás de nadie suplicando favores. Una nació contestataria, independiente y rebelde y así se morirá, aunque sepa que quizá el precio de su libertad sea morirse sola.

Desafío a la vejez

Cuando yo llegue a vieja
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.

19 comentarios:

Isolda dijo...

No puedo decidir si me ha gustado máas el preámbulo o el poema de Gioconda Belli.
Las dos expresais esa forma de ser, que muchos no comprenden, pero que comparto, como bien sabes María. Suscribo esta decaración de intenciones de principio a fín con la fuerza que da el saberse amiga.
El poema que nos traes, es tan rotundo como el nombre de su autora.
Siempre hacia adelante y con la cabeza alta.
Besos valientes.

María Socorro Luis dijo...

Magnífico tu texto, tanto como el poema de Gioconda.
Y yo, que ya he llegado a vieja, te diré que a pesar de las arrugas y los etcs...sigo siendo - diría que cada vez más - rebelde e insumisa.... y sintiendo las mismas ansias de volar y de soñar...

Y de darte un abrazo cómplice. Soco

Maria Sanguesa dijo...

Lo sé, Isolda, que comprendes y compartes esta forma de ser y estar en la vida, de caminar por ella. Nos tocó lo más duro, sí, pero también lo más interesante y profundo para saborear su sentido... hasta el último aliento, Amiga. Gioconda siempre me fascinó. Un fuerte abrazo, con la cabeza alta y la espalda recta, sin acuses de pesos en los hombros.

Maria Sanguesa dijo...

Tú nunca serás vieja, Soco, ya quisiera yo tu juventud, las arrugas de la piel(que casi no se nos notan, porque la fuerza de la mirada desvía la atención de ellas) son el mapa de nuestras vivencias... las que me preocupan son las del alma... por eso es tan importante lo que dices: sentir en plenitud el ansia de volar y de soñar, declarándose insumisa sin miedo. Espero que este abrazo cómplice que yo también te envío, trascienda lo virtual.

Mercedes dijo...

Mis felicitaciones a la autora de la entrada y a Gioconda Belli. Cuando sea vieja, y espero llegar, quiero ser como ellas; aunque me lo han puesto difícil.
Hermosas palabras.
Un abrazo.

egomanias dijo...

Gracias María por haber traído Gioconda Belli a tu blog. De Gioconda me gusta el modo en que escribe sus obras, siendo ella quien elige el tema que trata, y no como normalmente sucede a quien escriba, que deja que sea el tema a elegirlo, ella sabe lo que quiere y lo manipula en modo de dejarnos dentro la semilla que nos hace pensar, no es el instinto a guiar el talento, más bien el contrario.
Este poema es un reflejo del anticonformismo que caracteriza la obra de Gioconda “
“Cuando yo llegue a vieja…
… sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando…”
Me encanta.
PS. Si me puedo permitir, les aconsejo su ultimo libro “El infinito en la palma de la mano”, una novella que vale la pena leer.
;)

wílliam venegas dijo...

Gioconda Belli por aquí, qué bueno, ojalá esto impulse a otros a buscar sus libros o su literatura aunque sea en Internet. Hécate, has hecho un buen vuelo para traer a Belli, y mi alma marinera te venera por eso.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Mercedes, no hay que esperar llegar a vieja, sino seguir así hasta cuando llegues a vieja... y tú vuelas y sueñas tanto que cuando te leemos te acompañamos en tu vuelo. Cada vez me gusta más tu novela, muchas gracias... besos.

Maria Sanguesa dijo...

Así es, Egomanías, es su anticonformismo lo que me fascina como una constante en su obra. También me gusta su estilo directo y claro, dice lo que tiene que decir limpio de retóricas insustanciales, dentro de una apariencia sencilla hay un gran contenido. Eso es tener talento, el no perderse en los jardines de la palabrería para demostrar lo que se sabe, cuando hay algo importante que decir, se dice, con buen dominio de la sintaxis y de las imágenes que se quieren provocar en el lector, sin marearlo en la autocomplacencia literaria. No he leído su novela, tomo nota y esta misma tarde la buscaré, estoy segura de que me va a gustar. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias, William, no sabes lo que me complace encontrar hombres a quienes les guste Gioconda, porque a pesar de que en su obra deja bien claro que es feminista pero que considera al hombre como compañero y complemento de la mujer (o viceversa), hay cierta prevención... y lo mismo ocurre con las feministas, no les gusta su "bondadosa" visión sobre el otro sexo. Aquí estamos todos en el mismo barco, y habrá que hacer que avance... desde un justo reparto de tareas, sin que nadie dependa de nadie pero armonizando roles para que el barco llegue a buen puerto. Un abrazo.

Jose Zúñiga dijo...

Aquí el abuelo: bello el poema y magnífico lo que se dice en el texto que le da entrada. Uno no es viejo, lo hacen viejo.
Bs

Beatriz Ruiz dijo...

Ningún libro de G. Belli me ha dejado indiferente...

Mi amiga... no quiero hablar de muerte... incluso no quiero hablar de soledades...

¿Podemos hablar de la vida?...

Fíjate que ahora mismo deje el teléfono, tenía al otro lado a una gran persona... Una mujer valiente... pero se está quedando ciega, sin remedio...

¿Podemos hablar de la vida?...

TKM...

Maria Sanguesa dijo...

Puede que te hayan hecho abuelo, José, pero eres un joven abuelo... no deja de ser verdad eso de que no envejecemos: nos hacen viejos por muchos y diferentes motivos. La parte buena de la historia es que, además, nos hacen sabios (si te dejas) y, si a esto le añades el inconformismo y las ganas de seguir luchando por aquellas cosas que merecen la pena, resulta una situación muy vivificante y estimulante para seguir con este desafío que llamamos vida... Besos.

Maria Sanguesa dijo...

Mi querida Beatriz: no se habla de muerte ni de soledad mas que como el POSIBLE precio de haber vivido haciendo lo que una quería hacer. Pero es de la vida, es de de vivir en libertad, en la libertad de ser tú misma de lo que hablo... y en esta rebeldía de saber, desde mí misma, el precio que llevo pagado... y conste que lo volvería a pagar con tal de poder ser YO, sin los condicionantes que me frenaron... y no sólo a mí, sino a tantas mujeres que han hecho y harían lo mismo en circunstancias más adversas que las nuestras... tu amiga, por ejemplo.
Claro que no me gustaría llegar al final del trayecto sola. Sobre todo porque deseo que me quede, todavía, mucho camino por delante. Pero si no tengo la suerte de encontrar a alguien que sea capaz de comprenderme y dejarse comprender, de saber compartir sin encadenarme ni encadenarse... pues prefiero, sin lugar a dudas, seguir caminando sola... Y yo también TKM...Muchos besos para ti y para tu amiga.

Maria Sanguesa dijo...

Ah, Beatriz, que a mí tampoco me ha dejado indiferente ningún libro de Gioconda Belli, por eso siento tanta admiración por ella, como escritora y como persona.

Jorge Ampuero dijo...

Un logrado poema de Gioconda, muestra de su poética de carga intimista y confesional que resiste y desafía al tiempo.

Saludos...

Flamenco Rojo dijo...

María, aunque sea un hombre suscribo el comentario completo de Isolda...Y lo dicho, pa`lante y con la cabeza muy alta.

Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Saludos, Jorge, concisa y acertada visión sobre la poética de Gioconda. Un fraternal abrazo desde Madrid.

Maria Sanguesa dijo...

Precisamente por ser un hombre, Flamenco, valoro mucho tu comentario.
No queda otra que seguir en la brecha y mirar al frente, es decir, hacia adelante. Un fuerte abrazo.