miércoles, 26 de mayo de 2010

MARÍA SANGÜESA: UN BESO



UN BESO



La noche caía con plácida languidez, bajo una luz del plenilunio. Fue entonces cuando le vio, elegante y pálido. Era tan hermoso que sintió como el deseo de su cuerpo traspasaba la distancia. Ansiaba dejarse besar por él. Como si aquel hombre pudiese adivinar las imágenes que bullían en su mente, saltó sobre el alféizar y la envolvió con su magnética mirada. Ella le tendió los brazos, rendida por su poderosa magia.

La estrechó con fuerza, contra su torso. Acarició sus cabellos con extrema delicadeza. Besó su nuca, después su cuello, con lentitud, haciendo que la pasión prendiera en cada uno de sus poros. Se dejó besar, sentía como si la sangre se le escapara y su cuerpo fuese presa de una intensa laxitud. Por un momento, creyó que había soñado- desde siempre- con aquel beso, que lo había estado intuyendo toda su vida… Era el más prolongado, el más inquietante que había recibido jamás. Por un instante, ansió no tener que separarse nunca de él, estaba rozando la eternidad entre sus brazos. Cerró los ojos con abandono y perdió la noción del tiempo.

Cuando abrió sus párpados, pudo divisar su casa en la lejanía. Aquel hombre la acunaba contra su pecho, con firme decisión, mientras volaba por encima de los tejados. Entonces apreció, con nitidez, la sombra de unas enormes alas de murciélago sobre las techumbres de las casitas que quedaban por debajo de su vuelo..

24 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Hay que tener cuidado con las visitas que entran por las ventanas.

En serio, hermosísimo texto, tan delicado, tan sugerente, tan instructivo en otro orden de cosas.

Paloma Corrales dijo...

Sorprendente final para un relato lleno de dulzura y sensualidad.

Me gustó lo inesperado.

Un abrazo.

Ps. habrá que tener cuidado con los besos nocturnos, ahora que llega la luna llena ;-)

Jose Zúñiga dijo...

Cuando las palabras fluyen con tal elegancia uno se deja llevar. Y más si, como yo, es lunático.
Bss

Rosa María dijo...

En este mini relato llegamos a la certeza que el amor es la fuente que en ocasiones se deja manar sin más, abriendo el manantial de la pasión; aun@s le sale rana a otr@s vampiro.
Tal como está el "mercado amatorio" es mejor no preguntar y dejarse ir aunque se termine volando.
Un abraciño,
Rosa María

María es precioso.

Mercedes dijo...

No debemos olvidar que los vampiros pueden llegar a ser muy seductores, como aves de la noche que son, y oportunistas.
Me ha encantado el texto, además de enseñarme cómo se debe escribir.
Enhorabuena. Besos.

Alena. Collar dijo...

Por un beso así yo también me convierto en vampiro...

Flamenco Rojo dijo...

María, me acabas de romper los esquemas de lo que yo pensaba sobre los vampiros...Este, el del relato, se parecería más al vampiro Bela Blasco que al Christopher Lee, creo.

Un abrazo.

Isolda dijo...

Precioso, María, pero me vas a perdonar, quiero quedarme sólo con los dos primeros párrafos.
Con ellos, ya nos haces soñar.

No puedo ver a esos bichos, ni reales ni figurados.

Besos y más besos.

egomanias dijo...

Un final de verdad sorprendente, después del lirismo inicial que te hace desear ese beso que está allí y casi lo sientes en tu piel y, cuando estas por terminar de ser conquistado, te despiertas…y no precisamente en los brazos de Morfeo. ;)

migli2007 dijo...

Que final!! me encantan los finales sorprendentes precedidos de un relato estupendo.
Me encantó.

catherine dijo...

Otro sueño que se acabó en pesadilla pero ¡qué sueño tan encantador!
Un abrazo.

El Drac dijo...

Las cosas y seres malos (bueno no sé hasta qué punto serán malos) suelen ser extremadamente bellos y sensuales, por eso no hay que dejarse guiar por las apariencias. Un abrazo

Maria Sanguesa dijo...

Ya sabes, Amando, que si se cierran las puertas, alguien se te puede colar por la ventana... un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

En el micro, lo que me divierte es encontrar un final que sorprenda, Paloma. Mucho cuidado que, como buena mediterránea que soy, sé de la magia del plenilunio a la orilla del mar... :). Aquí, tierra adentro, no es lo mismo:(... Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por tus palabras, José, habrá que leer las consecuencias de dejarse llevar por la luna que se aproxima... seguro que nos sorprendes. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Pues la verdad es que ya sabemos que los príncipes azules sólo existen en los cuentos, Rosa Mª. Quizá por eso me guste tanto escribirlos... Biquiños.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por tus palabras, Mercedes, hay que tener mucha prevención contra los seductores, en cuanto te descuidas te chupan la sangre, la energía y la vida... Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Pues no sé qué decirte, Alena... después del beso, a lo peor ni te dejan ser vampiro... te roban la energía y te clavan una estaca, para que no haya competencia... Un abarzo bien fuerte.

Maria Sanguesa dijo...

No sé, no sé, Flamenco... los actores solamente interpretan un papel, los vampiros de verdad existen y tienen cara de chico bueno. Ojito con ellos. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Pues nada, nos quedamos sólo con el primer párrafo, Isolda... que soñar es hermoso. Pero, por favor, no abras la ventana, por si las moscas... Un fuerte abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

¡Ay, Egomanías! Cúantas veces hemos querido soñar, dejarnos llevar, y te has encontrado con que el sueño era una pesadilla... seguro que, por lo menos en una ocasión, nos ha ocurrido a todos algo parecido. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias, Migli, te doy la bienvenida a mi página. La gracia de un micro radica, necesariamente, en que el final sea inesperado. Me alegro de que te haya gustado. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

¡Cúanto me gusta verte por aquí, Catherine! Los sueños son necesarios, es hermoso soñar, pero... hay que cerrar ventanas cuando se intuye que puede desenlazar en una pesadilla. Un fuerte abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Tienes toda la razón, Drac, porque si fuesen de apariencia desagradable huiríamos de inmediato... eso es lo difícil de la belleza, que puede llevarnos a engaño. Menos mal que no siempre es así. Un abrazo.