viernes, 14 de enero de 2011

VICENTE GAOS: SIN PALABRAS



Cuando paso unos días en Valencia, me gusta releer a alguno de los poetas que dio esta tierra de artistas, este rincón del mundo que fue mi segunda cuna. Aquí llegué, desde Marruecos, siendo muy niña; aquí crecí, estudié y tuve mis primeras ilusiones; aquí arraigó mi familia y siempre tendré raíces que tiren de mí.
La cultura de esta tierra fue la primera fuente en la que bebí, siempre tendré una deuda afectiva y cultural con este lugar del mundo.
Entre los primeros sonetos que leí se encontraban los del valenciano Vicente Gaos, de corte estrictamente clásico, aunque los poemas que más me gustan de él son aquellos en los que el verso fluye de forma más libre, hasta alcanzar un vuelo poético absolutamente personal.

VICENTE GAOS

(Valencia, 1919- id., 1980) Escritor español. Su obra poética evolucionó de un inicial clasicismo a una mayor complejidad temática y formal. Es autor deArcángel de mi noche (1944), Sobre la tierra (1945),Luz desde el sueño (1947) Profecía del recuerdo(1956), Un montón de sombras (1972) y Última Thule(1980). Tradujo a Shelley, a Rimbaud y a Eliot y dejó una relevante obra crítica (Poesía y técnica poética, 1955; Claves de la literatura española, 1971).

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gaos_vicente.htm

Algunas de las frases que contienen sus poemas fueron motivo de reflexión para mí, las apuntaba en mis cuadernos del instituto, recuerdo haber tenido ésta, que hoy he encontrado de nuevo, mientras leía sobre él:
"Agradece al tiempo que, mucho más sabio que tú, no apresure tus horas de dolor ni se demore en tus momentos de dicha, sino que te los mida con la misma igualdad, con la misma ecuanimidad generosa."

SIN PALABRAS

Un mundo de armonías me rodea.
Fuera palabras, no turbéis mi paz.
Una vida hecha toda de sonidos,
un pensamiento universal que puede
prescindir de cualquier significado.

El universo no habla, nada dice,
el viento mueve diáfano la hoja.
Paraíso final sólo de música
musical. Canta el pájaro en lo hondo
del corazón. Palabras, fuera. Ahora
un mundo de silencios me rodea.

Música, solo música, callada
música. Siempre música, esto es Dios.

6 comentarios:

Jose Zúñiga dijo...

Bello poema que no conocía. Y además de bello, en plena sintonía con mi estado de guerra con las palabras.
Bss

Isolda dijo...

Querida Maria, además del poema que nos regalas, me quedo con la reflexión que tenías escrita en tu cuaderno; me parece exquisita y muy profunda: "Agradece al tiempo que, mucho más sabio que tú, no apresure tus horas de dolor ni se demore en tus momentos de dicha, sino que te los mida con la misma igualdad, con la misma ecuanimidad generosa." Ya sabes por qué te lo digo.
El silencio interior, también se construye con palabras, va por ti, Jose, para que dejes de pelear con ellas.
Un beso desde nuestro mar, hoy azul intenso.

Amando Carabias María dijo...

Es cierto que en muchos casos el mejor modo de expresarse es el silencio, porque al final, hasta las palabras son ruidos que perturban esa armonía...
Y, como Isolda digo, que la reflexión previa al poema es digna de esos grandes filósofos y pensadores con los que se nutren los libros de citas.

Antonio Campillo dijo...

Creo que es necesario no olvidar jamás las fuentes de las que se ha bebido el conocimiento.
De ellas ha fluido el pensamiento y la sensibilidad.
Te agradezco, María, lo agradable de tu recuerdo.
Debo dar un pequeño repaso a mis bases formativas.

Leonel dijo...

Me gustò este poema,Marìa, me gustò mucho, creo que en el Dios Música sea el único en el que creo ciegamente, porque es capaz de transportarme donde yo quiero, ese si lo siento mío.
Gracias por hacérmelo conocer.
Un beso y un abrazo.
Leo

Maria Sanguesa dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios... a José por su camino hacia el silencio, que me parece una serie de textos poéticos francamente buenos. A Isolda porque me encanta su complicidad y su manera de decirme mucho con pocas palabras. A Amando por su percepción tan puntual y tan serena de decir las cosas. A Antonio porque aprendo mucho de él. Y a Leonel, porque compartimos la fe en el mismo Dios. Un fuerte abrazo para cada uno de vosotros.