miércoles, 5 de enero de 2011

PABLO MILANÉS: DÍAS DE GLORIA


Avanza el nuevo año, en estas fechas son muchos los niños que han escrito su carta a los Reyes Magos, que son los únicos reyes que me gustan de verdad. Recuerdo mi infancia y la de mis hijos, la fantasía galopando a lomos de mágicos camellos; aquello era fantástico para estimular la imaginación, una noche plena de magia, una noche realmente especial, en la que lo de menos eran los regalos, siempre había una cosa de menos o alguna de más, lo valioso era la espera de aquellos seres que seguían una estrella y tenían camellos capaces de posarse en los tejados y beber cubos de agua, mientras comían hierbas y zanahorias... los reyes daban buena cuenta de los dulces y alguna que otra copa de licor... era maravilloso encontrar los vestigios de su paso por la casa y saber que se habían leído nuestras cartas.
Me gustaría recuperar algo de aquella magia y volver a escribirles. La verdad es que hay tanto que pedir para el mundo que no sabría por dónde comenzar. Aunque, si me centrara en lo más cercano les pediría, simplemente, no perder ya nada más...

Los días de gloria
se fueron volando
y yo no me di cuenta.
Sólo la memoria
me iba sosteniendo
lo que un día fue.
Vivo con fantasmas
que alimentan sueños
y falsas promesas
que no me devuelven
los días de gloria
que tuve una vez.

Perdí mi yagruma
y mi colibrí,
perdí mi guitarra,
se perdió en la bruma
donde pierdo el habla
y te pierdo a ti.
Los días de gloria
se fueron con todo
lo que un día fui.

Los días de gloria
cerraban esperas
abrían ventanas
donde iban entrando
dolores de antaño
hacia el porvenir.
Qué es lo que me queda
de aquella mañana
de esos dulces años
sin ira y desgano.
Los días de gloria
los dejamos ir.

19 comentarios:

Jose Zúñiga dijo...

Creo que por un día dejaré de ser republicano... Aunque la magia, ay, quién la recupera. Preciosa la canción de Pablo Milanés. Y triste. ¿Como la vida, tal vez? No, hoy no, por pedir que no quede.
Bs

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, María:

Es una noche mágica, la noche de Reyes, muchos niños la esperan con grata ansiedad. Es muy bueno recordar aquellos hermosos días de nuestra lejana infancia.

Te cuento que aquí en Colombia los regalos los traía el niño Dios, en la nochebuena, y los dejaba bajo la almohada mientras dormíamos. Ahora todo a cambiado, los trae un señor vestido de rojo importado de culturas ajenas.

Me gusta mucho más la tradición de los santos Reyes.

Felis 2011, abrazos.

Paloma Corrales dijo...

Me has hecho recordar: limpiábamos los zapatos, poníamos turrón y agua los camellos... ay, divina inocencia. Quizá tengas razón, y eso sería lo que deberíamos pedir, no seguir perdiéndola.

Besos, bella, muchos, con lazo de ilusión.

Ps. a vé si nos dedicamos un ratito.

Paloma Corrales dijo...

Ah, preciosa la canción.

Más besos.

Leonel dijo...

Yo crecí en el paìs de Pablo, sin la ilusión de los Reyes Magos, sabíamos que no llegarían, aunque mi abuela y mi madre se empeñaban en no hacerme ver que eran ellas las que me traían los regalos, y hacían colas interminables para comprarme los juguetes, los tres que nos tocaban por cupón sin derecho a otros, ni siquiera pedir el que más nos gustaba.
Hoy, prefiero pensar que los niños puedan vivir esa ilusión, en el fondo, las ilusiones sirven para alimentar los sueños.

Gracias por esta preciosa canción, María que me gusta mucho.
Un abrazo fuerte.

Amando Carabias María dijo...

Escucharé la canción a la vuelta de la oficina...
De momento soñando con ver mañana la mirada de los niños cuando desgarren los papeles y descubran sus regalos.

Beatriz Ruiz dijo...

Mi querida María...

Claro, cuando mi hijo estaba en edad de saltar por la ilusión, se hacía... ahora ya, él es el primero que se niega a comprar por comprar... así que nos quedaremos sin reyes magos... algo que yo aplaudo...

Y tuvimos "días de gloria·... y tendremos más, por supuesto...

Besos...

Marisa y Antonio dijo...

María, elogiabas el aprendizaje. Elogiábamos tu sensibilidad. No existe tristeza en el pasado, existen vivencias imperecederas de todo tipo. De ellas hemos aprendido a ser y sentir lo que somos y sentimos.
Reafirmamos que los zapatos están en el lugar de la ilusión.
Excelentes vivencias y espléndida canción.
Un fuerte abrazo.

Flamenco Rojo dijo...

Los días de gloria volverán...y tu no los contarás como siempre.

Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Espero que los Magos hayan sido generosos... mi mejor regalo, el de vuestros comentarios.
No, José, no hay que darle cancha a la tristeza, aunque te clave, de vez en cuando, su aguijón. Y tienes razón, por pedir que no quede, anoche escribí mi carta a los Magos (la palabra reyes me cuesta), con peticiones de esas que no se pueden comprar; no eran muchas, así que alguna me dejarán.
Gracias por contarnos la tradición de tu tierra, Rafael, es una pena que las tradiciones se pierdan entre los centros comerciales y las que nos llegan de los de yankilandia.
Perder la inocencia forma parte del juego de la vida, Paloma, pero nunca se debe de perder del todo, estoy segura de que tú y yo seguimos sacando brillo a los zapatos, todavía, muchas veces...
Estoy segura, Leonel, de que el amor que tu madre ponía en esas largas colas para conseguir esos juguetes que no podías elegir, ya era, en sí, un gran regalo que se irá haciendo mayor con el paso del tiempo.
Espero que te haya gustado la canción, Amando; sí que es un día en el que los niños que tenemos cerca disfrutan, pues los niños de nuestro país, en general, son niños afortunados.
Cualquier tradición, Beatriz, que aporte algo de ilusión y un intercambio de afectos, me parece muy bienvenida; hacer de ella un rito consumista me parece una barbaridad... los días de gloria son aquellos que compartimos con quienes amamos. Vendrán, tienen que venir más, seguro.
Así es, Marisa y Antonio, las vivencias imperecederas, nuestro continuo aprendizaje vital, nos va modelando, nos va forjando con el paso del tiempo...y hay que mirar hacia adelante, aunque darse un momento de nostalgia (sólo un momento), es recuperar el recuerdo de lo que fuimos y casi presagiar lo que seremos... siempre con los zapatos bien abrillantados para recibir la ilusión...
Volverán, Flamenco, los días de gloria, los días de esperanza, los de ilusión... pero ya son bastante gloriosos los de saber que hay personas como vosotros caminando por el mundo... ¡me encantaría haber visto la sonrisa de flamenquita esta mañana! Seguro que ha sido buena y los Magos lo sabían.
Abrazos muy fuertes para todos vosotros.

Mercedes Pinto dijo...

Querida María, la personas como tú no sólo no pierde, ganan cada segundo, porque no dejan de soñar.
Una canción muy bella.
Me alegra saludarte.
Feliz año.

Maria Sanguesa dijo...

Querida Mercedes, me alegro mucho de verte por estos lares y de que te guste esta canción de mi querido Pablo Milanés. Tampoco tú dejas de soñar, por eso escribimos, para que no se nos queden dentro los sueños. Feliz año 2011, que nos traiga muchas sorpresa bonitas.

Ricardo Miñana dijo...

Muchas felicidades para este año, dale vida a tus sueños y que la crisis económica pase de largo.

¡¡Feliz año 2011!!

Un abrazo.

Alena.Collar dijo...

Bueno, bueno, bueno...yo vengo de una familia que se lo pasaba pipa con los reyes magos, así que a mí me encantan, recórcholis. Regalar a quien se quiere simulando que hay unos magos misteriosos que vienen todos los años, tener por un día el corazón sencillo de cuando creíamos en duendes y seres del bosque...y ¿porqué no?...
¿Que los grandes almacenes incitan al consumo?...pues naturalmente que sí, pero lo hacen todo el año, consumimos todo el año y sin embargo en Reyes se lo echamos en cara...ayseñor...
Sinceramente; si regalarle a mis hermanos en un día especial es ser muy mala y consumista, me declaro rabiosamente mala y consumista. Lo otro me suena a lo del bocata del colegio: "no te comas el bocadillo, que hay niños en el Zaire que no comen": pues mire usted, es muy triste, pero si no me como el bocadillo, la que no come soy yo, y al pobre de Zaire con eso no le arreglo la vida. Qué queréis que os diga...
Una cosa es ser solidario y otra ser bobo...
A lo que iba, que yo hoy me lo he pasado pipa; he comido con mi família, nos hemos dado los paquetes que trajeron los magos, nos hemos reído un montón y hemos brindado con champagne deseando poder estar juntos también el año que viene.
María; otro regalo es tu Amistad: que lo sepas.
Besos a tutilimundi.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por tus palabras, Ricardo, aunque la crisis va para largo y si pasa de largo es porque va a llamar a la puerta de al lado, pero aún así estamos en nuestro derecho de desearnos lo mejor y hay que ejercerlo. ¡Feliz 2011!
En mi familia también se celebraban con muchas ganas y alegría, Alena, pero sin despilfarros. Hoy tuve, yo también, comida familiar. Como cumplo años dentro de poco, ya hemos celebrado las dos cosas, y, como de costumbre, mis regalos han sido más de cumple que de lo otro...¡es lo que tiene esto de nacer en enero!
Claro que forma parte del intercambio de afectos el hacerse unos regalos, cosas que se compran con ilusión y pensando en complacer el gusto de aquel a quien se destinan, pero comprar más de lo necesario, gastar por gastar, regalar comprando objetos absurdos para quien los va a recibir, o mucho más de lo que se puede disfrutar, me pareció siempre un dislate sin sentido en el que se celebraba el día de Don Consumo y no el de los Magos. Y, con los tiempos que corren, más aún.
Quizá sería una cosa deseable el sentir gratitud por ese bocadillo que nos comemos, con tantas ganas como disfrute, sería estupendo que nos comiésemos lo que nos sacia el hambre y nos deleita el paladar, pero sabiendo la suerte que tenemos al poder hacerlo y procurar no tirar comida mientras otros padecen hambre. Y, cada uno desde su convicción, desde sus posibilidades, poner los medios necesarios para que en un futuro nadie muera de hambre, no regalando bocadillos, no, sino enseñando a cultivar y procesar y generar todo lo necesario para que ellos se puedan hacer sus propios bocadillos. Me gustaría mucho que, en alguna medida, eso se pudiera conseguir, por eso admiro y apoyo a quienes son capaces de pelear y poner tiempo, esfuerzo y dedicación en ese sentido, mientras otros simplemente nos lamentamos o nos comemos el bocadillo mientras pensamos: que se fastidien por haber nacido en otro sitio.
En fin, que es día (ya madrugada) de disfrutar de nuestros regalos, de sentir la ilusión que nos ha hecho recibirlos... muchos de ellos son tan cálidos como éste de sentir la amistad de quienes nos la regalan, como yo siento la tuya y espero que tú sientas, también, la mía. Un gran abrazo.

catherine dijo...

Creo como vosotros TODOS que los mejores regalos son los elegidos con cariño sean envueltos en cajas y papel o sean menos concretos.
Con mis mejores deseos para cada uno, para que se mejore la situación económica, sanitaria y ambiental, incluyendo los sentimientos, de toda la gente en el mundo.
Más un beso para ti, María.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, querida Catherine, ya pasaron las fiestas y permanece todo lo demás. Lo más importante de todo, como bien dices, son los sentimientos de TODOS, los de paz y concordia, los del afecto por delante de las rencillas (entre buenas personas, claro), los del cariño, la comprensión y la amistad... y tú eres maestra en ello. Un abrazo muy fuerte.

Beatriz Ruiz dijo...

Os cuento... yo vengo de una familia en la que en estas fechas nos hacían tantos regalos que yo me sentía mal... siempre tenía mucho más que mis amigas del colegio... siempre... Qué manera de cambiar el cuento, no???...

Pero mi cariño María, sí... ese te lo regalo todo... y por tus méritos, no por los Reyes Magos...

Maria Sanguesa dijo...

A estas alturas de la vida, Beatriz, ambas sabemos que lo material es necesario para cubrir las necesidades básicas del ser humano; a partir de ahí, no importa nada. Lo que realmente importa no se puede adquirir con dinero, el amor y el respeto encabezan la lista... tú también tienes mi cariño. Y lo sabes. Un abrazo muy fuerte