miércoles, 4 de mayo de 2011

ÁNGEL LUIS ROMO: QUEDARÁ SÓLO MI ALMA


Quedará sólo mi alma

Doy mis manos, que tocan,

que acarician piel y amasan palabras,

río que en rizos acaba, entregado

a la sal.

Doy mis ojos, que ven,

que observan, que conocen sueños vivos

cuando la luz los colma.

Doy mi cuerpo a la tierra

de donde vino, cuerpo malgastado

y ungido

por falsos sacerdotes.

Quedará sólo mi alma,

que ha estado tanto tiempo sola,

a la deriva,

una mirada apenas, de soslayo,

en noches de retiro y luna llena.

4 comentarios:

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Si es una elegía, María, es tan acongojante y desconsolada que ayuda al espíritu a no desaparecer nunca por haber dirigido un cuerpo que ha tocado, visto y sentido la belleza y la paz espiritual.

¡Es tan amargo sentir solo!

Un abrazo, querida amiga.

Leonel Licea dijo...

Me ha gustado mucho este poema, María, gracias por compartirlo, me ha estremecido al punto que me he sentido así, a la deriva.
UN abrazo fuerte para ti, María, y un beso también.
Leo

Beatriz Ruiz dijo...

Precioso María...

Pero, en esa hermosura de poema hay otro posible final... No es cierto que en cada uno de nosotros reside un poquito del alma de "otros", al menos de los que cuentan???...

catherine dijo...

¿Dónde estará el alma de nuestros seres queridos? en nosotros sí, en nuestros recuerdos, en la luna llena, en el mar, en todos los lugares que pisaron, en todo lo que dieron.
Gracias María por este precioso poema.