sábado, 18 de junio de 2011

MARÍA SANGÜESA: NUBES





NUBES


Esas nubes de blancos humedales
son carabelas de humo
sin jarcias, sin timón ni áncoras.
Etéreos navíos de gotas de agua.

Quién pudiera zarpar entre sus velas
y llevar sólo sueños de equipaje,
sobre puentes surcados por las brisas,
sin piloto, ni rosa de los vientos.

Quién pudiese amarrar su rumbo
a la locura de sus juegos,
volar hasta enlazarse a algún cometa
y abrazarse al misterio de sus rutas.

Quién pudiera bogar junto a los astros
acunarse en el lecho de unos nimbos,
cerrar los ojos a este mundo
y mecerse  en brazos de la muerte…

Pasajero de ensueños en sus brumas.

9 comentarios:

mercedespinto dijo...

Quién pudiera, María... Ser nube.
Hermoso poema.
Hasta pronto.

catherine dijo...

Zarpar, volar entre las nubes hoy.
Apartar los ojos de este mundo en el desierto de ayer.
¡Tantos viajes y sueños preciosos con tus poemas! María, gracias y enhorabuena.

Leonel Licea dijo...

Con tus versos lo has hecho posible, María. Nos haces tocar las nubes y volar en la cometa, en modo que apartando los ojos veamos el mundo como es.
Poema inteligente y hermoso.
Un abrazo enorme y un beso.
Leo

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Atar unas maromas a los extremos de una nube y obligar al viento a que sople y sople sin descanso para llevarte más allá de lo conocido es tan deseado que, cuando miras el aleteo de las nubes por el inmenso cielo, piensas que ese velero seguiría el rumbo que siempre has soñado.
Magnífica alegoría de lo inalcanzable con sueños reales.

Un fuerte abrazo, María.

María Socorro Luis dijo...

Delicioso, María. Como alada caricia.

El eterno sueño de alcanzar las estrellas...

Cariños.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, María:

Alcanzar las estrellas que lindo fuera, que lindo fuera.

Abrazos.

Isolda dijo...

Querida María, creo que a eso le llaman soñar como un niño. Sólo que tus versos, nos transportan al cielo, además, a quienes te leemos.
Besos y más besos.

Paloma Corrales dijo...

Consigues por unos instantes esa evasión que propones, la de dejarse "acunar", quizás es el propio imán de lo bello lo que resulta tan atrayante, a veces no queda otra que "apartar (un rato) los ojos"

Un besazo.

Amando Carabias María dijo...

Ahora vuelo, ants me he zambullido... Estoy haciendo el viaje a la inversa de como lo has escrito, y me lo estoy pasando en grande... No quiero decir que me ría. No lo digo en ese sentido, pues también la melancolía está muy presente en cada pliegue de cada verso. Me lo paso en grande, porque la lectura de buena poesía es una de las cosas que más me gusta.