miércoles, 4 de febrero de 2009

POEMAS DE WILLIAM NAVARRETE


CANTO AL PIE DE LOS ATLAS

Yo no conozco la historia de estos hombres,
apenas sabría distinguirlos,
encapuchados o desnudos
entre las nubes de eucalipto de sus baños
o en el ruido ensordecedor de sus plazas
donde quedos escuchan al demiurgo de otros tiempos.

Yo no los reconozco
porque ignoro incluso si me hablan o me cantan,
o mi invitan a tomarles de la mano
como a veces se toman entre ellos
cuando la luz del día se confunde
con los faroles mortecinos de sus zocos.

Yo sólo siento que me fundo
lentamente, irresistiblemente,
detrás de sus miradas,
donde se esconden los juegos y las danzas
que cerca de las fuentes compartimos
ajenos a los dogmas de los Libros.
Yo busco, paciente al pie de tantos muros,
que sus miradas prisioneras
y la mía de humilde ignorante de los Libros
apacigüen el fuego de los dogmas,
se eleven por encima de los Atlas
para fundir, con el brillo lejano de otros tiempos,
las nieves que silencian nuestros cantos.


EL GRAN HALKA

a Juan Goytisolo,
salvador de la dulce albórbola
de Jemaa-el-Fná.

Teñida de rosa, apenas lista para las abluciones,
eres la novia de todos los hombres solitarios
y repartes amor –o lo vendes–
a quien quedó abandonado
en una de tus tardes nebulosas
cuando la Kutubia, tu centinela ausente,
apenas puede amenazarte,
o cuando la voz del almocrí se apaga
ante el festín sagrado de los gnaouas,
ante el profano don de tus gitanas.

De rojo bermejo te me pones,
como las guerreras que ostentan la alheña,
si te contemplo, borrosa y agitada,
esconder de tu algazara las miradas
de tu ejido de cuerpos voluptuosos
bailando al compás de la humareda,
al amparo del miedo y de las dudas
que dejan tras las puertas de sus casas
para entregarse a ti, la fiel hermana,
para mirarse en ti como en sus lunas.

Hay quien te ha visto azul hipnotizado,
yo verde de ilusión que se desgrana
del relicario donde guardas los secretos
de la mujer descalza, del viejo enfermo,
del niño que encontró la monedilla
para llevar un frasco de hamamelis
como un hallazgo de tu entraña
que alivia el rostro sombrío de la espera
como esperan por ti los que se ausentan
de tu ritual de olores y quimeras.

Mas nadie podrá verte nunca negra
porque tu alma es una recompensa
al que a tus pies se rinde sin reservas,
y hasta la viuda del mago de las letras
oyó de ti al juglar de lengua extraña
contar su nombre y el espectro de Averroes,
como encontré en tu seno, ¡oh dulce plaza!,
el ungüento oloroso de mi infancia,
el recuerdo apotecario de la China
en su última morada de La Habana.

lunes, 2 de febrero de 2009

PRESENTACIÓN DE WILLIAM NAVARRETE

Fotografía de Jose Miguel: El Atlas desde Marraquech.

La Fundación Alianza Hispánica y la Editorial Aduana Vieja
tienen el gusto de invitarles a la presentación del poemario
LUMBRES VELADAS DEL SUR
de William Navarrete, poeta y escritor cubano residente en Francia.

Contará con la intervención de los escritores María Sangüesa y Alberto Lauro
y la actuación del artista marroquí Driss Lenfarrak.

Se servirá un vino.

Dia: Martes, 3 de febrero de 2009
Hora: 20:00 h.
Lugar: Fundación Alianza Hispánica
Calle San Pedro 22 - Madrid
Tf: (34) 91 369 42 25
Metros: Atocha y Antón Martín.

viernes, 23 de enero de 2009

PARA MIS AMIGOS PERUANOS, DE ALBERTO LAURO



Quisiera hacerles llegar, a través del blog de la escritora María Sangüesa, a todos nuestros amigos peruanos, latinoamericanos, españoles y de donde sean, esta versión cubana de un típico tema del folklore peruano, "Toro mata", que tan admirablemente canta la gran intérprete peruana Susana Baca, pero esta vez en una simpática version "salseada" de Celia Cruz, uno de los números preferidos de mi gran amiga, fallecida sin haber podido cumplir su gran y ansiado anhelo: pisar la tierra de Cuba. Que el pueblo cubano no haya podido en cincuenta años disfrutar de la máxima expresión de su cultura popular es, desde luego, una carencia dolorosa ya difícil de subsanar. Igual que si a Argentina le quitaran a Mercedes Sosa, a Chile Violeta Parra, a Portugal Amalia Rodriguez, a Francia Edith Piaf o España Lola Flores... Como consuelo nos queda su inmensa obra y el testimonio de su talento inigualable. La cultura es un puente por encima de toda ideología. Por eso creo admirable la decisión de la cantante israelí Noa de presentarse en Eurovisión junto a la cantante palestina Mira Awad, haciendo un duo que levanta sus voces por encima del genocidio y por la paz.

ALBERTO LAURO

martes, 20 de enero de 2009

BOLA DE NIEVE: ALMA MÍA



Cuando era niño no me gustaba nada, pero nada, Bola de Nieve. Tocaba el piano en un restaurante lujoso de La Habana que se llama "Monseniur". Encontrar una reserva allí era un verdadero milagro. Y encima aquel negro gordo tocando el piano no dejaba que se sirviera ningún plato mientras actuaba. Lo miraba con una mirada de odio que lo traspasaba, pues deseaba que acabara cuanto antes para que me dieran mi bistec.Entonces se paraba del piano, me cogía de la mano, me sentaba al lado suyo y me tocaba "Ay, mama Inés" u otra canción afrocubana, que me hacía reir. Entonces se me olvidaba el hambre. Hoy, sin embargo, es uno de mis artistas preferidos, por eso le he agradecido tanto a mi querido Pedrito Almodóvar, que es también su incondicional, al igual que mi adorada Massiel (el perro de ella se llama Bola de Nieve porque es un pequeño bulldog completamente negro) que ponga su música en sus películas. La que le llamó así, burlándose de él, y poniéndole este sobrenombre despectivo fue su amiga de toda la vida, la cantante cubana Rita Montaner, gran artista pero malísima persona. Ambos habían nacido en Guanabacoa, un poblado cerca de La Habana que ahora es un barrio de la ciudad. Y es el regalo que le hago a María Sangüesa de año nuevo, y que ella amablemente ha querido compartir con sus lectores. Bola de Nieve se llamaba en verdad Ignacio Villa.

ALBERTO LAURO.
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ALMA MIA

Alma mia, sola siempre sola,
sin que nadie comprenda tu sufrimiento,
tu horrible padecer;
fingiendo una existencia
siempre llena de dicha y placer
de dicha y de placer.

Si yo encontrara un alma como la mía
cuantas cosas secretas le contaría
un alma que al mirarme sin decir nada
me lo dijese todo con la mirada
me lo dijese todo con la mirada
Un alma que embriagase con suave aliento
y a veces me pregunto que pasaría
si yo encontrara un alma como la mía.


Letra de María Grever

domingo, 11 de enero de 2009

SURFEANDO EN LA RED

Juan José Soto me ha hecho llegar este correo para comunicarme que me ha incluido en su importante blog literario. Muchas gracias, amigo, para mí es un honor que me tengas entre tantos escritores que admiro y con tantos compañeros del otro lado del Océano. Tu labor es muy encomiable y te felicito por tus éxitos. También le doy las gracias a Nora Alarcón porque la inclusión de mis poemas en su blog me ha parecido un gesto entrañable dentro del contexto del mismo. Y porque ha quedado precioso.

Queridos amigos,



Les presento el último post de SURFEANDO EN LA RED, luego de tres meses, esta vez con "El Vuelo de Hécate" de la poeta española María Sangüesa. Hacer clic en enlaces para leer la nota:

http://superavefenix.blogspot.com/

http://superavefenix.blogspot.com/2009/01/el-vuelo-de-hecate.html

sábado, 10 de enero de 2009

NORA ALARCÓN Y YO


Nora Alarcón y yo nos conocimos el 12 de Octubre, desde entonces nos hemos visto bastantes veces, especialmente en el ciclo poético de "Los Rituales de la Papa". Entre nosotras se ha dado una fuerte corriente de simpatía y, por mi parte, una gran admiración hacia su obra, existe lo que ella llama:"afinidad espiritual". Es una mujer valiente, fuerte y sensible. Ayer me comunicó que me había incluido en su blog:

QUERIDA MARIA

TE ENVIO MI LINK TE HE PUESTO EN MI LISTA DE FAVORITOS...

http://malvitalucero.blogspot.com/

Lo he visitado y os lo recomiendo, además del contenido literario tiene una hermosa música. El poema Cristales, de Nora, me ha conmovido profundamente.
La foto que encabeza esta entrada la tomó Juan José Soto, su esposo, el día de Nochevieja. Hoy celebramos juntas nuestro cumpeaños en la Alianza Hispánica, coincidiendo con la inauguración de una interesante exposición con los fondos de la Fundación. Gracias, amiga.

viernes, 9 de enero de 2009

ALBERTO LAURO: POEMA INÉDITO


DUELO POR QUIEN FUI

Para Carlos Pintado.

I

¿Quién viene a buscarme
Cuando ya no estoy?


¿Quién insistente toca a mi ventana
Que no quiero abrir?


¿Quién derriba mi puerta
Que no dejo entrar?

II

Oh noche, entierra en tu sombra
Esta premonición
De presentida luz.

Oh lluvia, olvida otras lágrimas.

Oh mar, borra de tu arena
Todas mis pisadas.

III

Ahí está la lámpara encendida
Pero yo estoy ciego.

Ahí canta la cítara del amado
Pero yo estoy sordo.

Él espera que le llame por su nombre
Pero yo estoy mudo.

Impasible como una tapia en ruinas.
Rígida piedra.

Indolente
En la intemperie del adiós.

Sin lamentos. Sin himnos.

Pues todo lo que iba a confesarle
Ya lo dijo el silencio.

IV

La copa donde bebemos
Rebosa del vino en nombre de Dios:
es hiel, acíbar, pólvora, niebla y vinagre.

En la tumba se acumulan
Restos de otras vidas, de otros sexos,
De otros cuerpos que fui.


V

Camino por una calle
de una ciudad que es ya recuerdo,

de un país en sueños
donde llevo en la mano

la llave de una casa que ignoro.

Las aves de rapiña se alimentan
De lo que vieron mis ojos.

Y me pregunto
Para qué escribir poemas
Si ya nadie los firma con sangre.

ALBERTO LAURO:(Cuba, 1959). Escritor, poeta y periodista cubano.Reside en España desde 1993. Autor de varios poemarios entre ellos Cuaderno de Antinoo (Ed. Betania, 1994). Su novela En brazos de Caín obtuvo en 2004 en España el Premio Odisea de Novela.

martes, 6 de enero de 2009

CAMINO A SANTIAGO 21, JESÚS MALIA



CAMINO A SANTIAGO
21
He llegado hasta aquí
sin pronunciar tu nombre,
te he traído en penumbras
cada día conmigo.
Y sin embargo,
cada paso que resta para hacer el camino,
cada roble y acebo de estos bosques sin fin,
siento que eres tú quien quisiera besarlos
que conmigo caminas.

Una vela en Santiago enciendes por mí
y su luz me ilumina
y la busco, sin fuerzas,
pero sigo hasta ti luminaria incesante
contigo en penumbras.

Jesús Malia

domingo, 4 de enero de 2009

NORA ALARCÓN, ÁGUILA...


AGUILA...

Águila de las cimas
Saturado de silencio
Como el tiempo
Es a nuestros recuerdos

Convertido en versos
Traes aroma de tus lluvias
En la presencia de un fuego
Que se levanta más allá del olvido

Tan lleno de quimeras
Como es la memoria de la vieja historia
Poblado de soledades
Como el corazón de un forastero

Cuántas médulas arden
No importa el humo, ni las lágrimas
Hoguera de otras playas

Viniste con la música del destino
Danza, llamas y eco de témpanos
Bebes la eternidad de la poesía
Que vibra en tus venas

El tiempo es la fuente
Que nos fertiliza o marchita
Entre páramos y montañas

Entonces eres un ser
Que quiere desplegar sus alas...
Y jamás volver

Nora Alarcón

viernes, 2 de enero de 2009

NO ES NADA PERSONAL, ÁNGEL LUIS ROMO


NO ES NADA PERSONAL

Tenía pinta de abuelete sabio y bonachón. Delgado, el pelo canoso y una señorial barba blanca, ojillos vivarachos, como de ratón, y un traje impecable, pero como de otro tiempo. Se dirigió a la puerta de su estudio y la abrió, justo en el mismo momento en que una mujer al otro lado iba a presionar el timbre con su dedo. Pase, pase, le dijo en tono afectuoso. El estudio estaba en un ático de doscientos metros cuadrados muy iluminado desde el que se podía ver el parque del Buen Retiro y la Puerta de Alcalá. La mujer, una prestigiosa galerista de Munich, rechazó el té con cardamomo que el viejecito le acababa de ofrecer: no dispongo de mucho tiempo, ¿podemos empezar ya? El viejo fue apartando con cuidado los paños que cubrían los cuadros. La mujer sacó una pitillera plateada, encendió un cigarrillo y echó una rápida ojeada a los cuadros. De vez en cuando se paraba delante de alguno, dejaba que su peso descansara sobre su pierna izquierda, luego sobre la derecha, daba una calada al cigarrillo, y continuaba mirando. Los cuadros eran inmensos, llegaban del techo al suelo y el más pequeño tendría unos tres metros de ancho. En las telas había escenas selváticas, con plantas descomunales de colores imposibles y animales increíbles acechando entre la manigua. Demasiado naif, debió de pensar la mujer, aunque se abstuviera de decir nada por no herir la sensibilidad del artista, no fuera a tomárselo como algo negativo. Me temo que va a ser difícil, dijo al cabo de un rato mientras buscaba inútilmente un cenicero donde echar la ceniza del cigarro, que era lo que más le preocupaba en ese momento. Y añadió: mis compradores buscan algo diferente. ¿Diferente?, se interesó el viejillo. Sí, diferente, algo más, cómo le diría yo, más cibernético y desestructurado, algo más borroso. ¿Más borroso? Ah, espere, dijo el abuelo acercándose a la mujer. Permítame, añadió, mientras cogía la colilla que la mujer mantenía incómoda entre sus dedos, a la vez que le daba un empellón en la espalda hacia el cuadro que tenía delante. La mujer dio un traspié, cayó sobre el cuadro, y acabó traspasándolo, quedando literalmente dentro de él. Con cara de espanto, la señora hacía aspavientos y parecía gritar, pero fuera del cuadro no se oía nada, tan sólo podía verse su figura, que iba perdiéndose en la espesura. El viejo sonreía como el ratón que se hallaba tras sus propios ojos, mientras aquellos animales, mitad mitológicos, mitad reales, rodeaban amenazadores a la mujer. Lo siento, señora, no es nada personal, pero tengo que alimentar a mis cuadros.

Ángel Luis Romo