lunes, 29 de marzo de 2010

NORA ALARCÓN: ALFA Y OMEGA



Lo prometido es deuda, aquí tenéis el último poema que Nora me ha hecho llegar. Es un poema breve, cargado de nostalgia, desde esa visión, tan suya, de filtrar los sentimientos por la óptica de la naturaleza que le rodea. Precisamente, ese punto de vista es lo que hace que su obra tenga un sello de autoría inconfundible. El amor, el desamor, la tristeza, la añoranza... cualquier emoción del ser humano, siempre es situada entre elementos de su paisaje interior, reflejo directo del paisaje exótico y salvaje en el que transcurrió su infancia.


ALFA Y OMEGA

Un beso
encadenó ríos
a un solo cauce
Amante de un curso
perdido entre las aguas

Quién estará ahora en la corriente
mientras ese gorrión
fluye en otros escenarios

Deja, ya fue
nada se puede detener
No tiene remedio.

jueves, 4 de marzo de 2010

CASABLANCA



Hay veces en las que la vida te sorprende y pone ante ti a seres especiales. Personas que desprenden una calidad humana que no es corriente. Y que ella, la vida, te ha enseñado a saber apreciar y a dimensionar. Son esos regalos que te compensan de muchas otras cosas en un mundo lleno de prisas, de banalidades y de aplausos a gente mediocre que cultiva el narcisismo y se muere de ansia de poder, de hacerse fotos con los famosos, de aparecer en la primera fila y de vivir vampirizando a los demás. El último obsequio que me he encontrado en el camino y que me ha reconciliado con esta turbamulta de diosecillos que se venden como genios literarios y que proliferan por algunos de los bares de moda, ha sido la buena fortuna de conocer a Alena, directa, sencilla, clara, de aspecto frágil y de consistencia de acero, buena escritora a quien ya conocía por sus blog. Pero el regalo no ha sido solamente conocerla, sino leerla y emocionarme con lo que ha escrito. Aquí os dejo el enlace para que comprendáis mejor lo que os estoy contando. Y otros más para que sigáis disfrutando de alguien que sabe lo que hace, que lo hace muy bien, y que huye de relumbrones porque sabe que las cosas que realmente merecen la pena no están en el famoseo, ni en fabricarse un escaparate, sino en el trabajo serio y en una postura vital bien definida y auténtica. Gracias.

http://alenacollar.wordpress.com/2010/03/03/la-frase-final-de-casablanca/#more-2542


http//alenarterevista.wordpress.com
(Nuestra Revista Quincenal)

http://alenar.wordpress.com
( Actualidad Alenarte)

http://alenarteradio.blogspot.com/
(Nuestra Radio)


http://alenarteforo.crearforo.com/
( Alenarte Foro

LEVÁNTATE CHILE

Levántate Chile


Donaciones Solidarias

Ante el trágico seísmo y maremoto, las personas e instituciones que quieran solidarizarse con el pueblo chileno desde España, pueden hacerlo mediante donaciones en la cuenta corriente bancaria única y especial:

0049 1555 16 2610190325

Banco de Santander

Titular: Embajada de Chile

Chile agradece los apoyos y numerosas muestras de afecto ya recibidas.

Embajada de chile

Madrid, 3 de marzo de 2010



lunes, 1 de marzo de 2010

GABRIELA MISTRAL: EL ÁNGEL GUARDIÁN



Esta estampa del Ángel de la Guarda, estaba colgada sobre mi camita de niña, en Marruecos, en la casa de mi abuela. Entonces se celebraba la fiesta del Ángel Custodio el 1 de Marzo y, todavía, lo recuerdo. Yo creía firmemente en su compañía, tanto como en la presencia de los Reyes Magos, que contestaban a mi carta y me traían aquellas cosas en las que soñaba, para cerrar las fiestas navideñas. La fiesta del Ángel, era el preludio de la primavera, la promesa del buen tiempo y las excursiones al Bosque de los Pinos, y a la Playa del Quemado. Nunca me sentía sola, sabía que me acompañaba y que, aunque no pudiese verme, me escuchaba y cuidaba de mí. Era un amigo invisible con el que conversaba y que me hacía ser valiente, nunca sentía miedo porque estaba convencida de que él impediría cualquier peligro que pudiese acecharme.
Hoy daría cualquier cosa por recuperar aquella fe infantil, aquella magia que me hacía sentir invulnerable al mal y al desaliento, aquella compañía invisible con la que podía hablar de cualquier cuestión que me inquietara o que, sencillamente, me apeteciera comunicar a alguien. Hoy, de verdad, me gustaría poder creer en los milagros...
No me gusta mucho que digamos la poesía de Gabriela Mistral, he estado dudando entre su poema al Ángel de la Guarda, o el de Benedetti, que me gusta mucho más. Pero me he quedado con éste porque refleja esa fe infantil que sentí un día, esa fe que se te escapa cuando la vida te golpea y te das cuenta de que la ayuda tiene que partir de ti, de dentro de ti. Aunque quizá su ayuda sea ésa, no dejar que te agostes por dentro y que siempre consigas mantener tu coraje.

EL ANGEL GUARDIÁN

Es verdad, no es un cuento;
hay un Angel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.
Tiene cabellos suaves
que van en la venteada,
ojos dulces y graves
que te sosiegan con una mirada
y matan miedos dando claridad.
(No es un cuento, es verdad.)

El tiene cuerpo, manos y pies de alas
y las seis alas vuelan o resbalan,
las seis te llevan de su aire batido
y lo mismo te llevan de dormido.
Hace más dulce la pulpa madura
que entre tus labios golosos estruja;
rompe a la nuez su taimada envoltura
y es quien te libra de gnomos y brujas.
Es quien te ayuda a que cortes las rosas,
que están sentadas en trampas de espinas,
el que te pasa las aguas mañosas
y el que te sube las cuestas más pinas.

miércoles, 24 de febrero de 2010

SEVILLA, EN LAS VOCES DE ROCÍO JURADO Y PLÁCIDO DOMINGO



He estado buscando imágenes y canciones de Sevilla. Quería que reflejasen un poco de la belleza de esa ciudad tan llena de historia, literatura y leyendas. Brujulendo por Youtube, he encontrado este video con las voces de la gran Rocío Jurado y el enorme Plácido Domingo. Contiene unas imágenes que me han adentrado en la nostalgia de los días vividos allá, en compañía de unos amigos que han sido unos compañeros maravillosos. Algunos permanecen en aquella ciudad, tienen el privilegio de vivir en ella e incluso de haber nacido allí. Otros llegamos de diferentes lugares...Málaga, Segovia, Santa Cruz de Tenerife, Tetuán (Marruecos), Madrid... En estos momentos todos nos sentimos un poco sevillanos, estoy segura de ello. Y miramos con preocupación al río Guadalquivir, ese río espejeante y amplio que ha desbordado sus riberas por la provincia sevillana, además de por las tierras de Jaén y de Córdoba. Hemos pasado de la sequía más severa a la necesidad de desembalsar los pantanos, para que no revienten. Estamos habitando un invierno gris, frío, y lluvioso, mientras transitamos por una oscura crisis económica y social que nos tiene sumidos en una profunda sombra de tristeza y desesperanza, a casi todos los que nos encontramos viviendo en este país. Por eso hay que agarrarse a momentos hermosos, hay que hacer aflorar los recuerdos y dejar que nos llenen de luz. De todos los recuerdos que me nacen en este instante, en el que necesito iluminar mi senda, es el de Sevilla el que más me alumbra. Y no sólo por lo reciente que es, sino por todas las luminarias que se me trenzan dentro cuando me dejo ganar por los ecos de las voces de mis amigos... y de los pasos dados, junto a ellos, por Triana, por Santa Cruz, por la Macarena...Y ahora, tan sólo puedo pensar en una plegaria: que no crezcan más las aguas, que se detengan, que vuelvan a su cauce.

SEVILLA

Torres con alas de oro
que sueñan distancias.
Calles con sombras de siglos
y nardos de plata.
Cantes que arañan estrellas
que arañan el alma.
Noches reflejos de un rio
que quiso ser mar,
que quiso ser mar.

Sevilla,
verde claridad sonora.
Verde tierra, azul el aire
donde el agua adormecida
de una torre se enamora.

Sevilla,
verde claridad sonora.
De andaluzas soledades.
Fuego, nieve, llanto y cante.
Sevilla, Sevilla, Sevilla.

Cantes que arañan estrellas
que arañan el alma.
Noches reflejos de un rio
que quiso ser mar,
que quiso ser mar.

Sevilla,
verde claridad sonora.
Verde tierra, azul el aire
donde el agua adormecida
de una torre se enamora.

Sevilla,
verde claridad sonora.
De andaluzas soledades.
Fuego, nieve, llanto y cante.
Sevilla, Sevilla, Sevilla.

miércoles, 17 de febrero de 2010

MARÍA SANGÜESA: VICTORIA





Hace seis años escribí este artículo sobre la obra de mi madre, para la revista Arte en Valencia. No tengo muchas fotografías digitales de sus pinturas, éstas que muestro aquí son algunas de sus últimas creaciones. Su última exposición fue una colectiva, el pasado mes de Septiembre, en la galería Artis de Valencia.

VICTORIA

Cuando conoces a Victoria lo primero que te alcanza es su mirada, me lo han comentado muchas personas. Parece traspasarte con sus ojos de un azul oscuro y profundo que ve mucho más allá de ti. Y es precisamente eso lo que está haciendo, buceando en tu interior. Debido a esa facilidad de llegar al fondo de las personas, es capaz de realizar unos retratos increíblemente llenos de vida. No sólo refleja las facciones de quien tiene enfrente sino que las envuelve en toda la fuerza vital que desprende el carácter de quien se encuentra delante de sus ojos.
Su obra está llena de fuerza, de vida, de luz. De esa luz del Mediterráneo junto al cual nació, creció, vivió, vive y vivirá ya para siempre, sobre la enérgica belleza de sus cuadros.
Cuando Victoria pinta el mar lo hace con pasión. Capta el movimiento de las aguas y el juego de las luces a lo largo del día sobre la cambiante superficie marina, que se funde con las tonalidades del cielo y de la orilla, en una tormenta de rocas o de arenas teñidas de amaneceres y ocasos. Logra unas tonalidades prodigiosas, a golpe de pincel, de espátula, de brocha. La pintura, bien empastada, presenta unas texturas generalmente recias, y el efecto de las luminosas transparencias resulta asombroso por la fuerza que imprime a su obra, sin mermarle un ápice de sensibilidad poética.
Las escenas de las gentes del mar nos hablan de la dureza de su vida. Para transmitirla recurre al expresionismo más directo. Agranda y deforma las manos, los pies, los torsos, el gesto. Congela el movimiento, tensionando los músculos de los brazos, de las piernas. Los hombres presentan facciones contraídas, las mujeres reflejan la desolación de la soledad impuesta por los rigores de la mar, y todos ellos testimonian una vida de esfuerzos y de penas. Aunque también sabe pintar la esperanza y la alegría de los momentos de sol y de juegos en el agua y en la arena.
Sus paisajes urbanos los hace desde el recuerdo y la nostalgia de su mente. Abre ventanas desde el edificio de su memoria para asomarse a otras ciudades que contempla desde arriba, sobrevolando su realidad con ojos de poeta y derrochando tonalidades luminosas desde una cálida atmósfera interior.
Bajo su pincel, el campo estalla de colores: verdes secos o tiernos, amarillos, ocres, sienas. Y un cielo perennemente poblado por nubes que absorben o tamizan los rayos de un sol distinto en cada uno de sus cuadros. Lo asombroso es que, para pintar, utiliza solamente cinco colores: blanco, siena, azul, rojo y amarillo. Los mezcla sobre su paleta y despliega todas las gamas imaginables para dar vida a su creación.
Las montañas que plasma te arrastran hacia lo más alto y lo más hondo de la naturaleza. Bajo los bosques o sobre la nieve consigue aprehender un instante de vida, de luz, con pinceladas sueltas como los versos de un poema que van trazando sus renglones sobre el lienzo.
Muchas de sus obras nacen primero sobre el papel, apuntes rápidos hechos al paso de un momento, o elaborados recuerdos de rincones o de escenas retenidas bajo el poso del tiempo. Sus manos lo van recuperando todo, desde la luz de su memoria, y van dando paso a unos dibujos que demuestran una gran maestría en el dominio del lápiz, de la plumilla o del rotulador.
Victoria nació ya artista, respiró el arte desde la cuna, su madre tenía una academia de dibujo y pintura, en Marruecos. Luego, se fue haciendo en el oficio de pintar, desde que era una niña. Largo oficio el suyo, toda una vida de apasionada relación con los lienzos. Y ello le otorga el bien ganado y merecido grado de maestría. Maestría que detenta ya desde hace muchos años, aunque siga mirando el mundo con la ilusión, los ojos, y el corazón de una adolescente llena de proyectos y con muchas, muchas cosas, todavía, por decir.

María Sangüesa.
Marzo de 2004.

domingo, 31 de enero de 2010

RUBÉN DARÍO: LA CALUMNIA



Hay algunas gentes que buscan medrar a costa de lo que sea. Cuando se ven descubiertas, cuando sus espúreos planes se les caen porque no han conseguido engañar al prójimo, lo que les queda es mostrar su ruindad sin límites emponzoñando, aún más, aquello que quisieron utilizar para sus fines. Entonces, en su vileza, recurren a la calumnia y a la difamación. La calumnia puede oscurecer, brevemente, la imagen de una persona, pero el tiempo despeja el camino de la verdad y el difamador queda dónde le corresponde estar, en el lodo que él mismo ha creado. Y es más, la maldad, cuando es demasiado evidente, ni tan siquiera daña pues primero mueve al desprecio y, luego, puede llegar a generar hasta cierta compasión, ante la pobreza de recursos interiores y la miseria moral de quien así actúa. En el colegio, cuando era pequeña, éste era uno de los poemas que teníamos que aprendernos de memoria. Y espero no olvidarlo nunca.

Poema La Calumnia de Rubén Darío:

Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor oscurecer;
pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ 2010



Hoy os dejo con esta hermosa imagen para desearos un 2010 pleno de ilusiones, proyectos y sueños cumplidos. Y, además,os doy las gracias por haberme seguido, o visitado, a lo largo de este año que finaliza, un año duro a nivel mundial que casi todos estamos deseando dejar atrás.
Vosotros sois quienes le dáis sentido a la existencia de este blog, entre vosotros he encontrado solidaridad, apoyo y amistad. Hoy me siento mucho más rica que hace casi dos años, incluso más rica que hace un año, porque mi patrimonio afectivo ha aumentado gracias a vuestras palabras y al calor humano que me hacéis llegar con vuestras visitas y comentarios.
Os quiero, un abrazo en la red para todos y cada uno de quienes me hacéis sentir vuestra presencia al otro lado de esta pantalla que nos une.

¡¡¡FELIZ ENTRADA DE AÑO!!! Y, POR SUPUESTO, QUE LA FELICIDAD CONTINÚE CADA UNO DE LOS DÍAS QUE LO COMPONEN.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

INVITACIÓN PARA LA PRESENTACIÓN DE LA PIEL DEL VIENTO EN EL ATENEO DE MADRID



ATENEO DE MADRID

Sábado 19 diciembre de 2009 a las 20:00 horas

Presentación de los poemarios:

“La piel del viento” de María Sangüesa
“Diatribas y ternuras” de Carlos Muquitay

Presenta: Delfín Yeste y Miguel Pastrana
Colaboración especial: Javier Calle, cantautor

Sala de Conferencias Calle del Prado, 21

Agradezco el apoyo que recibí en la presentación de ayer. Creo que todo el mundo se lo pasó muy bien con las sorpresas que Delfín Yeste preparó para sorprender al público, después de la presentación del poemario. La primera fue la lectura de uno de mis cuentos, El Bicho Verde, dialogada y dramatizada por los dos. La segunda consistió en la interpretación de dos temas musicales de Javier Calle, con mis letras. Una de estas canciones resultó ser una sorpresa también para mí puesto que Javier interpretó por primera vez, La Piel del Viento, el poema que da título a mi libro, este detalle me emocionó profundamente; su segunda interpretación fue la canción, Pecados, que ha grabado en su nuevo CD. Gracias, también, a Manuel Cortijo, que presidió la mesa y que me hizo entrega de un bonito trofeo como recuerdo de mi paso por la Casa de Castilla La Mancha, junto al ofrecimiento de que me incorpore a su tertulia poética, ofrecimiento que pienso aceptar con gratitud y afecto pues a ella pertenecen unos magníficos poetas, a quienes tengo en alta consideración.
En la vida, a veces, ocurren estas cosas... se me juntan dos presentaciones en una semana. Así que vuelvo a estar hecha un manojo de nervios.
Soy ateneísta, para mí es algo muy especial que mi libro se presente también allí, junto al de Carlos Muquitay, a quien admiro y aprecio mucho, como poeta y como persona. Al igual que me ocurre con los dos espléndidos poetas que van a estar con nosotros en la mesa: Miguel Pastrana y Delfín Yeste.
Javier Calle, ese mismo día tiene un concierto a las 11 de la noche en la sala The Bank, pero va a estar a las 8, en el Ateneo, interpretando esos poemas míos a los que puso música y convirtió en unas canciones que, además de encantarme, siguen sorprendiéndome cada vez que las escucho... ¡Mil gracias!