
HOJAS BLANCAS
A veces, esta espera de que pasen
los días, cabalgata de tiempo
enredada en las horas
sin rumbo definido, imprevisible
desfile de relojes
anudados a hojas blancas, vírgenes
caminos que se extienden
como helados paisajes
frente a la voz dormida de unas manos
sin vuelo de palabras
donde posar los sueños, ni añoranzas,
ni los gritos, ni la encendida rabia…
A veces, sobre las hojas blancas
nos anega, implacable
-con su filo de muerte como meta,
vestida de silencios, descarnada-
la cruel desesperanza que se vierte
entre mudos arroyos desecados,
infértiles caminos
que vomitan su sed y su vacío
sobre la nada.
Y en la espera de no se sabe qué,
ante la voz perdida,
se marchitan las letras y los versos
tan sólo son ácidas cenizas de palabras.
12 comentarios:
Efectivamente, María, algunas veces escribir es morir, o reflejar un poco de de nuestra propia muerte. Un poema profundo y hermoso culminado con tres versos magistrales.
Un abrazo fuerte
Precioso, María.
Qué bien describes ese vacío existencial que a veces nos habita.
Otroabrazofuerte.
A veces perdemos cada minuto de la vida a la espera de algo, qué, sin darnos cuenta de que ese algo es llenar esos minutos.
¡Qué bien cuentas ese desazón que tantos días nos abruma!
Querida María, como bien dices, esto ocurre solo a veces, e incluso en esas ocasiones, mira lo que has sido capaz de escribir. Plantarse ante las hojas blancas suele ser el preludio del vómito de una obra de arte como la que nos has dejado.
La envoltura de tus poemas me emociona.
Un abrazo.
A veces, mi querida María, nos puede la desesperanza, la desconfianza, nos perdemos y vemos solo el frío de cenizas, pero cuando nos parece que todo se marchita, aparece un poema, y en el desahogamos todo ese pesar, y todo recomienza.
Que bien lo dices, Marìa, el tiempo me esta castigando, pero no te olvido.
Un abrazo fuerte con todo mi afecto.
Leo
Mi querida María: Creo honestamente, que es uno de lo mejores poemas que te he leído. Te imagino escribiendo estos versos y los siento con rabia como tú.
A pesar de todo, benditos los sentimientos que te han inspirado tan profundamente. "Y en la espera de no se sabe qué, ante la voz perdida, se marchitan las letras y los versos tan sólo son ácidas cenizas de palabras"
Doloroso, magnífico.
Besos llenos de palabras, para que no te falten nunca.
me gusta mucho María y qué bien describes esos días, esas hojas blancas
besicosss
Apreciada María, la inspiración que alimenta tus poemas no tiene, afortunadamente, fin, además día a día te superas y cada vez con mayor tino nos abres los ojos con sutil sabiduria encarnada en versos de alto nivel, versos que uno lee íntimamente para regocijo del alma.
Gracias Ma, te las da tu amigo Terrón de tierra.
Querida María:
Un poema doloroso, pero hermosísimo, que me ha tocado el alma.
Un abrazo.
Haces poemas con cualquier sentimiento, hasta con la desidia, con las hojas blancas.
Un beso, María.
Desesperanzados versos,María, pero preciosos: "...la voz dormida de unas manos sin vuelo de palabras...".
De todas formas qué docilidad la de las hojas blancas, a la espera de mancillarlas; claro que tú las manchas de maravilla. Eres una gran poeta.
Besos.
Y en la espera de no se sabe qué, María escribe un bello y profundo poema. La poesía exige,antes de enviarnos a sus musas, que sudemos la camiseta.
Un beso
Elvira
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