martes, 30 de septiembre de 2008

AMORES VIEJOS, María Sangüesa


AMORES VIEJOS

Amores viejos de punzantes uñas
que rasgan la armonía del instante
en su ceguera sorda de huracanes,
y libros rancios de hojas amarillas.

Sus páginas son fieras desdentadas
que vierten su dolor de copa larga
en un brindis quebrado de cristales
que fueron de alegría. Y hoy puñales.

Anclado estás por negros eslabones
oxidados de ayeres y amarguras.
Me cerca un dolor de asfixia e ira.

Si llamas libertad a lo que daña
y no al espacio libre que nos une,
con el viento me iré. Nada aprendiste.

jueves, 25 de septiembre de 2008

PABLO MILANÉS: YO NO TE PIDO



Yo no te pido
que me bajes una estrella azul
solo te pido
que mi espacio llenes con tu luz

Yo no te pido
que me firmes diez papeles grises para amar
solo te pido
que tu quieras las palomas que suelo mirar

De lo pasado no lo voy a negar
y el futuro algún día llegara
y del presente que le importa a la gente
si es que siempre van hablar

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar

Yo no te pido
que me bajes una estrella azul
solo te pido
que mi espacio llenes con tu luz

lunes, 22 de septiembre de 2008

LAS HOJAS SECAS...


Las hojas secas

Las hojas secas...¿vuelan o se caen? ¿O es que en todo vuelo la tierra queda esperando, y en toda caída hay un estremecimiento de ala?

Dulce María Loynaz

viernes, 19 de septiembre de 2008

PARA ADÁN


Para Adán

Mi barro es de Lilith y me condenas
al rol de esa Eva tonta y sometida,
costilla de un Adán indigno y bobo
que pierde el paraíso por un fruto.

Aún se ríe la serpiente en la arboleda
de tanta idiocia eterna y desatino.
¡Ay, Adán! Suspiras siempre por un sueño:
sometida costilla, nunca apoyo.

Parte ósea es de ti ella, materia hecha
de oníricos deseos de dominio,
dependiente mujer, siempre incompleta...

Y reniegas del barro de ti mismo
de esta arcilla fluyente entre mis venas
que me hizo igual a ti: tu compañera.

lunes, 15 de septiembre de 2008

LILITH




LILITH


Hoy he de alzarme, encorajada y brava,
modelaré la arcilla de mi cuerpo
rota, aquí, en mil fragmentos de quebranto
y seré de nuevo hembra, aún en la sombra.

Negado el soplo divino de mi alma,
construiré con mi aliento arquitecturas
que sustenten un alma conseguida
en el duro discurrir de cada día.

Negado el Paraíso, rechazada
por no querer ser alguien sometido
e izar mi voz al viento y al destino...

He de ir tallando a golpes el camino
por la oscura espesura de lo oculto...
El fuego que me impulsa lo ilumina.