viernes, 15 de noviembre de 2013

IVONNE SÁNCHEZ BAREA ME HA SORPRENDIDO CON ESTE POEMA




Ivonne Sánchez Barea y yo, en La Lobera de Gredos, fotografiadas por Rebeca Barrón

El mes pasado, en el encuentro de Poética en Gredos, le regalé a Ivonne un disco, Rockesía, me dijo que me mandaría unas letras dándome su opinión. Me ha enviado este poema.
Muchísimas gracias, querida amiga, me has emocionado hasta la médula. Y más aún al saber que tu salud anda bastante regular, pero lo vas a superar, eres una luchadora nata y te mandamos toda la luz de nuestro amor para que sea fuente de fuerza. Me alegro de que este disco, el trabajo de cinco años de colaboración entre Javier Calle y yo, te haya acompañado en la madrugada; amaneció, y vendrán muchos amaneceres más, con días para pintarlos de sol y esperanza, como tus poemas y tus cuadros.


A María Sangüesa

María;
son las cinco de la mañana,
huele a lluvia y aun no amanece,
adivino mis sueños de nuevo.

Son las cinco,
las cinco de la madrugada,
y mis ramas toman tus notas,
y suavemente  las abrazan.

Soy tan vieja , tan anciana,
que como niña o gata enroscada,
escribo en un parpadeo, el aire retenido
en un exhalo de luz de mis entrañas.

Prisma transparente el rostro,
palidece bajo niebla, bajo la sombra,
sin dejar recuerdos, ni memorias,
se postra en efímeros instantes.

Suave, como crin de yegua domada,
leal, como loba en la cueva,
como águila de altos vuelos, observadora,
como agua del arroyo, fresca,
desde la estancia, un paso donde a la mar mora.

Son las cinco de la mañana, María,
aun no amanece, y escuchando Rockesia,
sale mi  pluma del alma, me levanto,
me dispongo...

¿Adivino? ¿Tal vez sueño?
ya huele a rocío, María...
María, son las cinco
y aun no ha amanecido.


Ivonne Sánchez Barea
Nov. 2013, Cájar, Granada



martes, 5 de noviembre de 2013

DIONISOS

DIONISOS

Una vez más el desamparo, la tristeza, el abandono. Una vez más el sueño que se cubre de limo y se extiende sobre los médanos del tiempo. Una vez más el dolor que nos despoja las defensas, pobres barbacanas derruidas sobre fosos de aire, inconsistencia de todo lo mutable, de todo lo que ayer pareció inmenso, de todo cuanto creí indestructible fortaleza de lo eterno. Y sólo fue cúmulo de dados en la arena, dados en manos de los Dioses, arena sobre el tablero de la vida, juego de azar sobre el temporal de la impermanencia. Una vez más, Naxos sólo es ribera de orfandad.

Y tú apareciste entonces, Dionisos, revestido de luz en la negrura, avanzando hacia mí con tus pasos de dios y tu risa de pífano tendida sobre el aire. Tú, Dionisos, regocijo del alma, avanzando hacia mí con túnica tejida de alborozo, con sandalias de dicha sobre mi orilla de repudio. Tú, Dionisos, que hoy llegas a mí, y me tiendes las manos, y sujetas mis penas. Tú, que colmas mi sed con el vino de tu magnanimidad. Tú, que abrigas mi soledad con el manto de tu magnificencia. Tú, que me entregas un ovillo de alegría, para que mi espíritu encuentre el final del laberinto en que se encuentra.


Ahora, pides que te acompañe, ¿cómo no seguirte, Dionisos?, ¿cómo no abrazarme a tu nobleza? No es mi piel la que te reconoce, no es el loco deseo, ni la pasión que arrasa mis sentidos…No. Es el alma que se me vuelca, plena de luz, en este encuentro. Y me yergue ante ti, y me impulsa a la entrega de todo cuanto soy, dádiva de mi ser, don de mi vida, ímpetu de mi cuerpo. No tengo más para ofrecerte, sólo esta decisión de ser para ti gracia, don, regalo. Adónde tú me lleves, adónde yo te siga, porque tu risa me embriaga, me despierta, me resucita. Intuyo que tu voz siempre será senda de gozo, y en las manos que me tiendes vislumbro el júbilo del camino, de este camino que se ondula en el tiempo y vuelve y nos atrapa, una y otra vez, peregrinos del albur de los Dioses. Aunque lleguen días de sombra,  pues siempre aparecen sombras en nuestras vidas,  en nuestra larga travesía a través de los siglos, contigo será fácil alcanzar el rumbo de los astros. Y Naxos quedará atrás. Naxos será, tan sólo, un punto de inflexión en este destino que nos une. 

jueves, 31 de octubre de 2013

CONCIERTO DE LA CALLE DE JAVIER EN MADRID, ESTA NOCHE


Allí estaremos, una vez más, compartiendo música y buenos momentos. La entrada es libre y gratuita. Os esperamos.

sábado, 26 de octubre de 2013

ARIADNA






                                                   ARIADNA

Esta cobardía me emponzoña, me aniquila, saber que soy sin ser, sentir que dejarte atrás es llevarte conmigo, Ariadna. Te llevo a fuego en las honduras de mi ser. Y tengo que dejarte porque los dioses me impulsan a no amar demasiado; ellos me hicieron tornadizo, ya que mi destino es navegar. Así que el mero sonido de este verbo, amar, me calcina el alma. Te dejo atrás porque hoy soy tu esclavo. Te debo la vida, soy tan tuyo que he de huir para poder nacer de nuevo, para poder sentirme libre de la hoguera que arrasa mi alma cuando tus ojos me llaman. Te dejo atrás porque me diste tanto que el peso de tus dones me doblega.
No encuentro la manera de retribuir cuanto me has dado; algo se me quebró piel adentro, al salir de la gruta, cuando tuve consciencia de sentir el pulso, de inspirar el aire, de saberme vivo, porque tú me salvaste. Me devolviste el camino de regreso dentro del oscuro laberinto, me devolviste la hebra que iluminó todas las respuestas, me diste la fuerza de la espada para salvarme de la muerte que anidaba en cada pliegue de aquella inmensa negrura que llamamos Minotauro. Así me hiciste héroe para recuperar mi libertad, la de los míos, me prendiste el alma de todas las venturas. Y no fuiste capaz de calcular el precio que suponía dejar atrás cuanto tenías para ser mía, tan sólo mía. Ahora, esta carga de ser cuanto te queda, cuanto tienes, es tan inmensa que me supera, me hunde, me destruye. No sé corresponderte…

Dejarte atrás- sin remedio-, me hace aspirar la libertad de nuevo, y, también, espirar la ruindad del abandono y el acre sabor de la traición. Sé que su precio, el de mi rescate, será condenarme a buscarte de nuevo, detrás de cada nombre de mujer, detrás de cada piel, de cada mirada que se engarce a la mía. Y sé que ya no serás tú, nunca serás tú. Porque te dejo en Naxos,  te dejo dormida en la arena del tiempo, dormida para siempre en el puerto de la ausencia, dormida en el muelle de la soledad que traspasará mi vida una vez y otra, y otra. Mi soledad será, condena ineludible, el estigma de tu recuerdo a través de mi travesía sobre las ondas del tiempo.  

EL AÑO DE LAS TRECE LUNAS

miércoles, 9 de octubre de 2013


TESEO

Todas las voces se agarran a los ojos, todos los recuerdos se agolpan en las aberturas de los poros. Tu aliento atraviesa espacios, me quema y me desgarra piel adentro. Eres tú, no hay duda. Cataclismo de emociones que rompe la contención de la frontera, de esta frontera hecha de medidas marcadas por la extensión de la epidermis, de esta dermis que delimita el contorno de nuestros músculos, de nuestros huesos. Eres tú, erguido ante mí, con tu voz clamando desde el infinito fondo de tus pupilas.
Me alcanza el fuego de la caverna, la piedra ardiente, el hogar perenne que nos alumbraba entonces. Ara ancestral, incombustible al tiempo. Me imanta tu mirada, me adentra en esa obscuridad de siglos, de milenios, que va retrocediendo hasta el principio y se convierte en llama que calcina todos los nombres, todos los años, todos los trayectos recorridos desde entonces. De nuevo tú, Teseo, te presiento al mismo ritmo de pulsación que sacude mi sangre, mi ser entero. No, no es tarde, nunca es tarde, aunque sea a destiempo.

Y ahora el miedo. Siempre el miedo, volver a despedirnos tras cada encuentro, entre las ondas continuas del tiempo. Despedirnos y volver a buscarnos, sin saber que nos impulsa la corriente imparable del destino y que nos entorpece la maldición perpetua del libre albedrío. Incomprensible memoria de lo que fue y de lo que será. Tú has de consumirte, una vez más, en las honduras de mi cuerpo, como yo me consumí, tantas veces, en las profundidades del tuyo. Y los dos acabaremos siendo consumidos en el seno de la tierra, una vez más. Una vez más. Y así será hasta que comprendamos el plan de los Dioses. El vínculo que nos va uniendo y desuniendo en esta estela de amor- luminosa hebra del laberinto- que dejamos atrás y  que regresa y, de nuevo, nos espera, Teseo, sin que nosotros esperemos nada. Sin que nosotros alcancemos a comprender nada más que esta potestad de conseguir reconocernos, dentro del continuo fluir de los siglos, en esta isla de Naxos que es la vida.

__EL AÑO DE LAS TRECE LUNAS_

martes, 24 de septiembre de 2013

PRESENTACIÓN EN MADRID DEL ATLAS DE POETAS VIAJERAS



Os dejo aquí SÁHARA, uno de los poemas que me han antologado en este precioso volumen, de la Editorial Cuadernos del Laberinto. Es la segunda presentación que hacemos en Madrid, la primera fue impactante y emotiva, por las circunstancias familiares de Alicia Arés, nuestra editora. Así que el bautizo de nuestro libro también fue un bellísimo homenaje a su padre, recientemente fallecido. Puedo decir que me siento muy orgullosa de compartir esta antología con todas mis compañeras, y que Alicia ha conseguido hacer de este libro, además de un estupendo compendio de poemas, sobre distintos continentes y paisajes, un objeto de cuidada y primorosa edición.


 SÁHARA


Camino…
Desierto de encendidos astros
prendidos de invisibles hilos.
Danza del fuego en firmamentos
donde el tiempo se esfuma en laberintos
y pierde lo infinito su medida.

Misterio…
De un palpitar de estrellas,
ecos de luz en negros cielos.
Centellas peregrinas de lo inerte
que muestran lo extinto como cierto,
engañando pupilas y creencias.

Destino…
Apresado, escondido en nebulosas,
donde arden candelarias o residuos
que irisan las llamas de los astros
en fugaces lluvias de luceros,
y estallan las novas a la vida…

Desierto…
Marcas de luz, candente viento,
silencio que apresa los sonidos,
sueños de arena en fundentes aguas
de cuarzo, movedizas dunas,

espejos de lo incierto y de lo alto.





miércoles, 18 de septiembre de 2013

TIEMPO DE UVAS


TIEMPO DE UVAS


Bajo el sol, verdes uvas
van madurando su ácida existencia
de promesas de vidrio.

Discurren entre las cepas procesiones lentas,
sucesión de días como hormigas
de oscuro caminar en blancas hojas.

Horas arracimadas
en redondas cuentas de zumo.
Paganos rosarios en busca
de algún rito que redima su morir
en bocas de anónima sonrisa.

Caerá el verano, serán los blancos calendarios
puñados de rastrojos y pavesas
de risas en los campos.

Bayas que habrán tornado su acre jugo
en dulce contenido, oscuras cuentas
de augurios de ebriedad tras la vendimia.

Y tu risa y la mía, en racimos
de apresados cristales y bodegas de estirpe,
mostrarán denominación de origen
debidamente etiquetada:
Viñedos de quimeras e incumplidos destinos.







viernes, 26 de julio de 2013

CONCIERTO DE LA CALLE DE JAVIER Y MARÍA SANGÜESA


Mañana volvemos a Cuenca, esta vez estaremos en Cañete, invitados por la Corporación Municipal, para recitar y cantar nuestro espectáculo  Rockesía. A las ocho de la tarde, en la Plaza del Ayuntamiento.
Nos encantaría que, quienes estén cerca, nos acompañasen en este concierto que une rock y poesía.

jueves, 18 de julio de 2013

EL MUDO DEL ZOCO, POR JESÚS SANGÜESA


Aquí dejo otro de los poemas rescatados del cuaderno de mi padre, Jesús Sangüesa. Está tal como él lo escribió,  hace casi sesenta años, en Marruecos.

EL MUDO DEL ZOCO

Sentado sobre el muro de la puerta,
oculto en el tejido de la chilaba sucia,
con un tarbuch mugriento que le oculta las cejas,
siempre veréis al mudo del Zoco de Telata.

Su boca, como una fuente muerta,
no tiene voz, ni dientes, ni palabras.
Y si en el roto plato resuena una moneda,
que en el aire ya vieron sus inquietas pupilas,
su frente agradecida, se adelanta en un gesto...
con una reverencia besa la yerma tierra.

En un continuo ritmo balancea su cuerpo,
y sus mirada escruta a todos los que llegan,
mientras las secas manos, en doliente ademán,
suplican con sus ojos, al paso de la gente.

Hora tras hora, reclinado en el muro,
su triste humanidad llora y suplica.
Ni la lluvia, ni el sol, ni la ventisca,
impedirán que al zoco vaya el mudo.

Algún día la muerte le llevará hacia Alá.
Allí, junto a Él, espera alcanzar la dicha
que hoy los hombres le niegan…
Y sólo habrá sonrisas en su boca reseca.

No sé como ayudarte, mudo del Zoco de Telata,
te dejo unas monedas, me llevo tu recuerdo
mordedura del alma que  en estos versos sangra.

Jesús Sangüesa, Einzoren, Marruecos, 1954.





lunes, 8 de julio de 2013

COORDENADAS



COORDENADAS

Se yergue un semidiós en tu pupila
cuando empuñas la brújula del sueño;
(Martha de Arévalo)

Parece que se esfuma el sol
—con tremolar de adolescentes sismos—
allá donde palpita un punto intercostal
que anuda desbocados vuelos
de diminutas alas
que ascienden desde el pecho…

El Sur y el Norte se confunden,
Este y Oeste son lo mismo,
los cuatro puntos cardinales bailan
sobre este punto intercostal que late
fuera de toda coordenada.

Desorientada brújula es el cuerpo,
al gravitar la piel hacia unos ojos
que imantan las pupilas.

Y allí perder las viejas latitudes
que indican lo seguro,
lo bueno y conveniente,
lo educado, lo que enseñan los libros
y las abuelas nos legaron…

Para encontrar un plano del tesoro
—creo que sin piratas y sin islas—
donde el valioso cofre esconde
las locas coordenadas de dos locos
que persiguen a tientas —y sin tiempo—

el mágico grial de sus dos almas. 

miércoles, 3 de julio de 2013

ENTELEQUIA



Os agradezco mucho todos los comentarios que habéis ido dejando en mis últimos poemas. Todos ellos,  como indica Catherine, llevan la imagen de un animal precediendo los versos, y pertenecen a mi nuevo libro de poemas. Libro que entregaré a mis editores antes de que acabe este mes.
En él cuento una historia de amor que se inicia con un beso. El primer poema del libro se llama Un día cualquiera, y también lo publiqué aquí.
La intención de mi nueva criatura literaria, pese a lo que os haya podido parecer con la muestra que os he ido dando, es que el lector cierre la última página con una sonrisa. Digamos que se trata de un poemario para tiempos de crisis. Una historia de encuentros y desencuentros que discurre entre sentimientos universales, planteada con un léxico coloquial y cercano. Muy diferente a todo lo que he escrito anteriormente. En el prólogo, Ana Montojo, mi admirada poeta y querida amiga, analiza la obra de forma contundente y exacta. Siento un inmenso agradecimiento por la generosidad de sus palabras.
Planteé el libro como una breve novela en verso, tiene un inicio, un nudo y un desenlace. Por supuesto que hay vivencias personales, pero también imaginadas y tomadas, en préstamo, de las confidencias  que me hicieron algunas amigas. El caso es que lo comencé a escribir en junio de 2012 y lo cerré en enero de 2013.  Con la sensación de que el amor es una entelequia que fabricamos a la medida de nuestros deseos, o de nuestros sueños, ya que esta palabra es sinónimo tanto de sueño como de quimera, utopía, lirismo... es decir, no tiene consistencia real. No existe, pero se puede sentir. Y pensar. 
Esta entelequia_ producto de nuestra mente_ ha hecho que los poetas llenemos páginas y páginas. El amor suele conducir al desamor... ¿Puede finalizar lo que no existe? Dejo ahí la pregunta.
Y ahora, para desearos una hermosa semana, traigo aquí una de esas canciones que siempre me hicieron soñar, quizá llorar, al referirse a ese algo tan escurridizo y misterioso, a ese algo que deseamos alcanzar y que nunca  llegamos a vivir- o a tener- del todo, puesto que la vida real, con su día a día, nos impone la crudeza de una interrogación que se abre, cada amanecer, de manera continua: 
¿Es posible que se pueda vivir una entelequia?

PABLO MILANÉS NOS CANTA: EL AMOR DE MI VIDA



Te negaré tres veces, 
antes de que llegue el alba,
me fundiré en la noche donde me aguarda la nada,
me perderé en la angustia de buscarme y no encontrarme,
te encontraré en la luz que se me esconde tras el alma.

Desandaré caminos
sin salidas como muros.
Recorreré los cuerpos.
desolados sin futuro
Destruiré los mitos,
que he formado uno a uno.
Pensaré en tu amor,
este amor nuestro vivo y puro
Te veo sonreír,
sin lamentarte de una herida. 

Cuando me vi partir pensé que no tendrías vida
qué gloria te tocó,
qué ángel te amó,
que has renacido...
...qué milagro se dio cando el amor volvió a tu nido

Qué puedo hacer,
quiero saber,
qué me atormenta en mi interior

Si es el dolor,
que empieza a ser miedo a perder lo que se amó.

Te veo sonreír,
sin lamentarte de una herida
cuando me vi partir pensé que no tendrías vida

Qué gloria te tocó,
qué ángel te amó,
que has renacido...
...qué milagro se dio cuando el amor volvió a tu nido
Qué puedo hacer
quiero saber
qué me atormenta en mi interior.

Si es el dolor que empieza a ser miedo a perder lo que se amó

Será que eres 
el amor de mi vida

lunes, 1 de julio de 2013

MARRULLEOS





MARRULLEOS
El gato negro ensaya por séptima vez
el salto al vacío.
(Amalia Iglesias)

Marrullas, hombre gato, en busca de cobijo,
reposo de maullidos, ronroneos,
proclives a caricias de lomos arqueados.

Dulces huellas ocultan
en blandas almohadillas
las zarpas afiladas…

Tu voz encubre un celo de tejados
y de golfos gemidos.
Ya has apurado cuatro o cinco vidas
de las siete felinas que te atañen.

Y dejas en mi halda dos o tres,
para que elija la mejor de todas
a ver si la engarzamos con la mía.

Olvidas, hombre gato, mi cánida existencia:
soy fiera pero fiel.
No entiendo de traiciones
y me has hecho sufrir como a una perra.


lunes, 17 de junio de 2013

CASI LUEGO, CASI TARDE





CASI LUEGO, CASI TARDE

Tú,
siempre serás tú.
No habrá abracadabra que te cambie. 

(Ana María Iza
Hoy llegas casi luego, casi tarde,
con iris compungidos,
sonrisa de galán hollywoodiense,
vaqueros desteñidos, camiseta
y náuticos manchados tierra adentro.

Expandes tu palabra entre la gente,
las féminas te miran más que escuchan,
las plumas en tu espalda forman rueda
con un despliegue de abanico
como un pavo real en su cortejo.

Más vale que no pidas opiniones,
lanzándome miradas incendiarias,
te arriesgas a que diga lo que pienso
y tal vez no sea ya tan educada…

Me guardo los epítetos certeros
que pugnan por soltarse de mi lengua;
porque, después de todo, llegas tarde,
cuando ya no es momento
de andar gastando el tiempo con adornos
ni recurrir a un léxico indecente.

viernes, 14 de junio de 2013

DESPUÉS DE TODO




DESPUÉS DE TODO

Llévate el lobo azul
Déjame el lila pálido
(Ana María Iza)
Parece que, después de todo,
ese brillo que encendía la mirada
y parecía un imán entre dos seres
no tuvo la lectura más correcta…
Esa luz que desprendían las pupilas
era de lobo hambriento y al acecho
para cercar la solitaria presa
que tarde o temprano atraparía
para jugar con ella entre sus garras.

Parece que, después de todo,
aquellas mariposas que volaron
—ocultas en la línea del diafragma—
mientras trazaban rumbo de cosquillas
anegando de sonrisas el miocardio,
no eran sino polillas invasoras
que dejaron hecho un trapo el corazón
—vaya agujeros—
antes de ir a morirse en sus esquinas.

Parece que, después de todo,
aquí no pasó nada o casi nada…
Sobre la piel del lobo se quedaron
unas cuantas polillas medio muertas.
Y una caperucita tropezó
al derramar su miel, por ser incauta.

martes, 11 de junio de 2013

FRIVOLIDADES

FRIVOLIDADES

Hay días malos, días que crecen
en un charco de lágrimas.
(Blas de Otero)

Podría nombrarte presidente,
ministro plenipotenciario
de un reino de tristezas.
Eres causa de llantina,
de suspiros que me ahogan
y no alivian —ni un poquito— este mosqueo
que oprime mis entrañas.
Podría nombrarte, si estuvieras…

Adónde mando tanto enojo
si no te das por enterado,
como esos diputados incapaces
—enfermos de avaricia—
posesos de congénita sordera,
cegados por su sombra:
única estrella en el Congreso.

Hoy, entre trasiegos y binomios
de vida complicada y de dilemas.
podrías sentirte, como ellos,
nefasto dirigente
de un amplio reino de tristezas.

Has levantado piedra sobre piedra
murallas de dolor donde me atrapas
sin ganas ya, sin fuerzas y sin voz.
Como ellos consiguieron con nosotros:
me tienes indignada.

Ahora te investiría presidente
de este amplio territorio de aflicción,
aunque ojalá no llegues a enterarte;
opinarías que son frivolidades
entrar a comparar nuestras desdichas
con las de estar regidos por felones…

Hoy siento la amargura
de tener que sufrir —sin más remedio—
el lastre de vivir tanta injusticia
en medio de tu apática sordera,
y en un pueblo asqueado de traiciones.


viernes, 31 de mayo de 2013

ORACIÓN DEL COBARDE, POR JESÚS SANGÜESA (MI PADRE)

Entre unas viejas fotografías familiares, encontré una carpeta de cartón azul, dentro de ella  vi un cuadernillo con varios folios escritos a máquina, y una hoja de papel cuadriculado con lo que parecía ser el borrador de unos versos manuscritos. Se trataba de unos poemas escritos por mi padre. Lo primero que pensé es que esas cosas sólo ocurrían en las novelas, o en las películas; sabía que a mi padre le gustaba escribir y disfrutaba con la lectura, pero  desconocía su vena poética. Siempre había creído que esto de la literatura era una herencia que le debía a mi abuela materna, de la que conservo, en calidad de depositaria familiar, más de doscientos poemas. Pero leer los sentimientos de mi padre, de su puño y letra, me ha supuesto una emoción y una conmoción indescriptibles. Este borrador lo escribió en Valencia, el 20 de octubre de 1983, en plena Reconversión Industrial, cuando Levante se vio azotado por el paro y la población se empobreció rápidamente, sin horizonte de esperanza, como otras zonas de España:  Bilbao, Cádiz, Vigo...
Mi padre fue el Presidente de la Mesa del Metal, en Valencia, durante muchos años, y vivió todo aquel desastre con inmenso sufrimiento e impotencia. Murió en agosto de 1989, sin superar el dolor que esta primera gran crisis le produjo. Ahora siento una inmensa pena por no haber hablado con él de todas estas cosas, por no haberle escuchado y comprendido de la manera  que él se merecía, y un cierto alivio al pensar que, por lo menos, no ha tenido que vivir todo el desmoronamiento actual. Y que no ha tenido que sentir la cobardía de todos los que lo estamos permitiendo. El contenido, y no la forma, es lo que me me ha empujado a rendir homenaje a este hombre, mi padre, a quien voy descubriendo cuando  ya no puedo decirle que, aunque yo era rebelde y pensaba de manera distinta, a mí también me duele España. Y que me siento orgullosa de parecerme a él, pese a todo.


ORACIÓN DEL COBARDE

Está quieta la luz,
están quietas las aguas.
El aire no se mueve.
¡Señor! ¿Qué es lo que pasa?

Se han cegado mis ojos,
no tiene sed mi alma.
Mi corazón no late.
¡Señor! ¿Es que estoy muerto
o es que soy un cobarde?

Ante mí, día a día,
están matando a España,
a la esposa, a la madre,
también a mis hermanas
y a mis amadas hijas.
Aquello que es mi Patria.

Y todo lo contemplo con horror,
con espasmos de ira,
pero quieto y sentado,
sin que mi honor me diga:

Vete a morir de nuevo,
que te maten.
Todo menos esperar
que esta jauría te destruya.

Somos gusanos miserables
que no nos rebelamos.
No hay nobleza en el español
al que le roban todo
y ni siquiera tiene lágrimas
como las de Boabdil
al perder su Granada.

Sus brazos no se mueven,
sus voces no se alzan
en busca de justicia,
ni siquiera ante Dios
para pedirle amparo.

Empobrecido el obrero
y el patrón despojado… 
Se arrugan en un rincón
y en un letrero escriben
que no tienen trabajo.
Mendigan una ayuda.

Cualquiera de ellos dice
que dejó de ser hombre
y resbaló hacia el fondo,
dejando atrás su cumbre
de dignidad talada.

Les miro con tristeza
pero quieto y sentado,
mi corazón no late.
¡Señor! ¿Es que estoy muerto
o es que soy un cobarde?

jueves, 30 de mayo de 2013

UN DÍA CUALQUIERA



UN DÍA CUALQUIERA
…que no nos deje ningún día
llevar sin nadie la mirada.
 (Dora Castellanos)

Amaneció un día diez, un día cualquiera,
no delataba nada el almanaque
sobre su semblante de papel
entintado por dígitos solemnes:
La soledad del uno,
en compañía del cerco
inexorable de la nada…

Un día cualquiera en el cómputo final
del tiempo que nos mide la existencia.
No se dieron presagios de temblores
en el aire, ni llovieron luceros
desde el cielo, ni las estrellas
mostraron sus fulgores más hermosos.

No hubo nada, tan sólo nuestros pasos
entre las piedras marcadas por la historia,
los focos programados, la arboleda,
y dos miradas enlazadas
hasta fundirse entre los labios.

No hubo nada, tan sólo un beso.
Y la evidencia de que aquel día diez

ya nunca sería un día cualquiera.

miércoles, 22 de mayo de 2013

RECITAL CONTRA LA VIOLENCIA SOCIAL DEL GRUPO DE POESÍA DEL AULA DE ENCUENTROS DEL CÍRCULO DE BELLAS ARTES EN EL ATENEO DE MADRID


El Grupo de Poesía del Aula de Encuentros del Círculo de Bellas Artes, que preside y coordina Alfredo Piquer, dará un recital dentro del Ciclo contra la Violencia Social,
en la Tertulia Pensamiento Marginal del Ateneo de Madrid, el próximo domingo.
Intervendrán los poetas: Ana Galán, Elena Gonzalez, Evaristo Cadenas, Paco Montesinos, Jose María Herranz, Aureliano Cañadas, Cristina Cocca, Carlos Vazquez, Gonzalo Melgar, Jose Mª Garrido  y Alfredo Piquer, como coordinador del Grupo.

jueves, 9 de mayo de 2013

ENCUENTRO


ENCUENTRO


La luz es la certeza de la sombra.
La sombra es la ilusión de la luz.
 (Adonis Ahmad Said Esber)

En el girar continuo de los astros
se esconden voces que se buscan
- sonidos sin palabras-
cantos que sólo escuchan quienes vibran
desprendidos del cuerpo al encontrarse
para cerrar los ciclos de la vida.

Esos ciclos de luz que se generan
cuando el amor fulgura
para rasgar tinieblas, y conduce
-por misteriosas sendas-
hacia las cumbres de lo ignoto.

Quizá por eso se perciban
vuelos de magia sobre el aire,
sin distancias marcadas por las pieles,
ni quebrados silencios en las bocas.

Encuentros presentidos
-destino de existencias enlazadas-
proyectados más allá del tiempo.
Ancestrales designios
que se afirman en el curso del agua,
del viento, entre las llamas o en las rocas…

(EL AÑO DE LAS TRECE LUNAS)