jueves, 26 de junio de 2008

GRACIAS A LA VIDA

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día grillos y canarios
Martirios, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con él, las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano
Y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro el bueno tan lejos del malo
Cuando miro el fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto

Gracias a la vida, gracias a la vida

martes, 24 de junio de 2008

Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Vista de Salamanca


Ángel Luis Romo ha sido incluido en la lista de poetas de Salamanca, a cargo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, arriba pongo el enlace para que podáis entrar y encontrar la información disponible sobre tan importante fundación salmantina y la labor cultural que llevan a cabo. Es de justicia que ángel Luis se encuentre entre los poetas de su tierra, le felicito por ello una vez más. Aquí tenéis el poema que aparece en su apartado personal de la fundación, todo un canto de amor a su tierra, lleno de sensibilidad y belleza:

SALAMANCA ES ÁMBAR

Salamanca es ámbar.
Cualquier luz que a ella llega,
desde el sol, de la luna,
de un candil centenario,
se refleja en haces amarillentos,
áureos guiños de piedra.

Salamanca es sueño.
Los ojos, encendidos
por un ansia inocente,
buscan ecos de ayer
en infinitas marcas cinceladas
con el pulso del arte.

Salamanca es calma.
Un fondo de murmullos,
apenas perceptible,
va por calles y plazas.
Es esa oculta paz que nos acoge
desde el paso del tiempo.

domingo, 22 de junio de 2008

JAIME GIL DE BIEDMA

SÁBADO

El cielo que hace hoy, hermoso como el río
y rumoroso como él, despacio va
sobre las aguas que ennoblece el tiempo
y lentas como el cielo que reflejan.

Es ésta la ciudad. Somos tú y yo.
Calle por calle vamos hasta el cielo.
Toca - para creer - la piedra
mansa, la paciencia del pretil.

DOMINGO

No más que este pequeño esfuerzo por vivir,
por respirar igual como respiran
esas otras parejas más allá, dejadas
bajo los suaves pinos en pendiente,

y que parecen empañar el aire
tan quietas como el humo de la ciudad, al fondo,
entretanto que pasan exhalándose
carretera hacia abajo los raudos autobuses.

LUNES

Pero después de todo, no sabemos
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito... Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.

Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados.

viernes, 20 de junio de 2008

PARA VIVIR




Hay veces que una conversación (una larga conversación), sobre el pasado mientras vas jugando a lo que pudo haber sido y no fue, mientras vas reflexionando sobre todos los ideales que fueron modificando el rumbo de tu vida debido a que decidiste mantenerte firme en ellos y no dejarte comprar por un sistema alienante, ni vencer por lo más cómodo, te deja una huella mayor de lo que habías previsto en un principio. Más aún, cuando sabes que es tan difícil seguir manteniendo tus convicciones en un mundo que no se parece nada a aquel que soñaste cuando eras joven y creías que podías cambiarlo, para bien de todo el colectivo humano.

Entonces, te das cuenta de todo lo que ha pasado y del precio que has ido pagando a lo largo de la vida por ser fiel a ti mismo. Y te das cuenta, también, de que a pesar de ello estás contento de que nadie te haya podido comprar, de que lo realmente tiene valor en la vida, jamás podrá comprarlo el dinero, ni los altos cargos con sus añadidos de prebendas. Pero, también entonces, comprendes que quizás lo único que pudieras esperar de la vida es encontrar esa mano que enlazar entre las tuyas para hacer el camino de los últimos románticos, para seguir compartiendo el sueño de que, quizás, todo pueda llegar a ser mejor algún día.

Y sabes, pues no en vano ha ido pasando la vida, que no te sirve cualquier mano para ello.

jueves, 19 de junio de 2008

6º Certamen Internacional de Poesía, La lectora impaciente

Enhorabuena, Ángel Luis Romo, por tus maravillosos poemas. Son francamente buenos y bellísimos. Gracias.


PREMIO
Poemas de Xiang de Ángel Luis Romo - Madrid

confesiones de Chen Hu y Li Tiang

I Los lirios

Los lirios dicen que el pasado

es como el almendro en flor:

bello, pero fugaz.

El cardamomo dice que es algo

consumido por el fuego.

Los lirios son los ojos apenados de Chen Hu,

a quien Li Tiang dejó por otra mujer.

A Li lo llaman cardamomo,

de carácter tierno y la vez picante.

II Viento de invierno

El aire de invierno entra por la pared del norte.

Los amantes se abrazan para calentar sus cuerpos.

Pero el viento atraviesa la casa

de bambú, endeble, que no puede

impedir el fracaso de un acto inviable, inútil.

III Una hilera

Mi arroz –dijo Li- se cultiva en una sola hilera.

Tengo demasiado tiempo para el canto

y más vergüenza que contento:

recibo el salario por un trabajo nimio

que sólo a mí puede alimentarme.

Las dos hileras de Chen me compensaban.

IV La lluvia

La lluvia se ha llevado muchas flores

que resistieron al invierno.

La primavera hace que algunas cosas

no sean ya las mismas.

Los ojos de Chen no son los que alumbraron

el largo y cálido verano

que ella y Li pasaron juntos.

V Pesar

Una neblina de cendal

cubre mi espíritu.

La copa derramada frente

a la botella vacía,

me habla de mi pesar.

No debí sustituirla por un falso aire

renovado. Ahora es tarde.

Era la flor que adornaba mi tallo.

VI Soledades

El falso aire renovado

abandonó a Li Tiang

una vez probó su simiente.

La soledad inunda a los dos amantes.

La vida escapa del cuerpo

instantes después de que el amor

lo haga de la vida.

VII El agua, a veces

El agua, a veces, no es agua.

El bálago del árbol

enrojece

con la lluvia de un verano que muere,

como esos ojos del amor

agonizante,

de un rubí encendido,

por las últimas lágrimas.

El agua, a veces, quema.





La lectora impaciente








lunes, 16 de junio de 2008

ABU AL ABBÁS, Moaxajas

Abu al-Abbás Ahmad ben Abdullah b. Abi Hurayra al- Qaysi, conocido como el Ciego de Tudela,
nació en Tudela, hacia 1093; y murió en Sevilla en el año 1130.
Mi ascendencia navarra, precisamente de Tudela, y mi nacimiento en Marruecos, quizás sean los que me han predispuesto a sentir una devoción especial por este poeta.
Su ceguera no le impidió tener un sentido de la vida lúdico y vitalista. Su obra gira en torno al amor, sin hacer distinción de sexos. Pueden requerirse, indistintamente, tanto el amado como la amada. Pero esta temática amorosa no es simplista, el autor busca el contraste de luces y sombras dentro de la relación de los amantes. Así, el gozo del encuentro no se comprende sin
la tristeza de la separación, ni el culmen del amor sin el temor al desamor. También habla del tiempo, que pasa inexorablemente. Pero, quizás, después del amor sea el vino lo que más inspire. Abu al- Abbás, escribía para vivir; sus composiciones, como todas las moaxajas, estaban pensadas para ser recitadas o cantadas con acompañamiento musical.
Aquí tenéis la primera de ellas:

"Sonrisa de perlas, rostro de luna llena, no lo amparaba el tiempo,
/ mas mi pecho lo albergó.

¡Ah, qué hallaba!, consumíame aquel hallazgo,
que me elevaba paralizándome, feroz y parsimonioso.
Si le decía quizá, me preguntaba: ¿Dónde está ese quizá?

Cual caña de bambú se mecía, con lozano vaivén, y dos manos
/ lo acariciaban: la brisa y el rocío.

No me queda más remedio, de la mano tómame el corazón.
Has agotado mi paciencia, aunque me esfuerzo;
Un sorbo de miel y mi anhelo lo testifican.

¡Qué lejos está de aquellos labios el hijo de la jarra! ¡Qué abismo
/ entre el rostro del tiempo y el de las brasas!"

viernes, 13 de junio de 2008

Luis Eduardo Aute, Al Alba

Luis Eduardo Aute es un creador excepcional: pintor, músico, cineasta y poeta. Él se considera, ante todo, pintor. Pero es un poeta que alcanza una intensidad poco común, no sólo sus poemas, sino con las letras de sus canciones, que calan hondo y nos han acompañado durante muchas etapas de nuestra vida. Vaya esta canción como un pequeño homenaje a la creatividad que le desborda.

jueves, 12 de junio de 2008

DE PARADA Y DESTINO IMPREVISIBLES, Goya Gutiérrez

Este magnífico poema de Goya Gutiérrez pertenece a su libro: ÁNFORAS, todavía inédito, que saldrá a la luz a primeros del 2009.

De parada y destino imprevisibles

Hay trenes como flechas traspasando mi ensueño

Oigo en la lejanía su aullido dilatado en el aire

en medio de la noche

Y todos sus vagones semejan componentes

de esa vieja manada de los antiguos lobos

Atravesando el furor de los hombres

Viajando así en su huida

hacia estepas que quieran albergarlos

Son trenes que no paran ni detienen su curso

en nuestras estaciones de paso cotidianas

Temen perder el rumbo y la velocidad

de su galope al ritmo de una brújula

dirigiendo sus pies fijando su destino

Veo el rumor de su despedida expandirse

Alejarse de la inmediatez de este silencio

de sonido vacío

como el foso que vela ésa tu otra existencia

Hay trenes alados que circundan mi calle

Aves de vuelo gris amaneciendo

que esperan arrancar como ayer

la noche de tus ojos

Su graznido ya no parece huir

Ves cómo se detiene y se aposenta

en raíles de un hierro

que si escuchas en él oirás aún las grietas

y el sabor residual de viajes oxidados

Sobre ellos ha crecido este ofidio

de nuestras cercanías

que pretende engullir tantas manos y pies

ovillados aún bajo su manta en sus asientos:

Hacia el aire expoliado de alas de la gran urbe

Hacia el nido gigante donde reina

un grito más duro y compacto que la roca:

cemento armado gris llenando la calvicie del día

al olvidar la oscuridad que acoge resonancias

De voces y de espacios

O raíles uniendo los fragmentos de túneles

que en mi insomnio estacionan

para que te alces al vagón de otro vuelo

De parada y destino imprevisibles

sábado, 7 de junio de 2008

ALGA Nº 59, Revista de literatura, Primavera 2008

Hace unos días, recibí el número de Primavera de esta excelente revista literaria catalana.
De nuevo mis felicitaciones a los responsables de la misma, Goya Gutiérrez y Enric Velo.
La portada es de Beneyto, pintor, escultor y escritor.
Entre los colaboradores de este número se encuentra Felipe Sérvulo, soy seguidora de sus blogs,
que os recomiendo encarecidamente:

- "Inventario de silencios"
-"Así me lo contaron"
-"Artelista", en este blog nos regala sus creaciones pictóricas, de gran maestría y belleza.

En esta ocasión, me permito seleccionar, de entre todos los poemas de esta edición, uno de Felipe, no sin antes decirle a Goya que me ha conmovido su poema, y que he intentado reproducir aquí un fragmento, dada su larga extensión, pero forma un todo tan bien estructurado, que intentar fraccionarlo me ha parecido como robarle el "alma".
Estos versos, de Felipe Sérvulo, pertenecen a su obra "Cartografía de la materia", y estoy segura de que os van a encantar, al menos tanto como a mí:

He buscado flor de saúco
al sentir tu nombre
hasta la desesperación,
porque moraban los sueños
y temía no encontrarte
al despertar.

Sobre las cuatro he visto
al cegrí que viniera de Granada
y me ha relatado la vieja historia
de la crisálida en el laberinto.

Está sobre un desierto
y el sol nunca se apaga.

El prodigio: verte la única noche
que te haces mariposa.

martes, 3 de junio de 2008

CHEMA BARREDO ,EN EL PREMIO SAN JORDI

Chema Barredo ha quedado finalista en el prestigioso Premio San Jordi. El acceso al libro electónico es el siguiente:
plomes poetiques.iespaña.es/
De nuevo, la más sincera enhorabuena para nuestro querido colaborador. A este premio concurren escritores de reconocido prestigio, que Chema se encuentre entre los diez primeros es una alegría para todos cuantos seguimos su andadura literaria.
Aquí os dejo uno de sus poemas, leerlo justifica, una vez más, la calidad literaria de su pluma, cada vez más hecha, cada vez más honda.

AUSENCIA

Junto al olvido la tiniebla
que siembra de mil hojas
el camino y las horas
infecundas en ese tiempo
ingrato, sin reposo, que avanza
contra todo, que vuela
sin alas, sólo trueno
que aúlla, sólo ruido
de los años que son velo
en el rostro sin coraza

Horas de un reloj servil.

Desde el olvido
amarga la letra de la canción
que nace muerta

Herida la memoria
cortina del silencio

lunes, 2 de junio de 2008

PEDRO SALINAS, fragmento de La voz a ti debida.

Y en un instante todo puede adquirir otro color, otro sentido. Un día de luces y sombras, como la vida misma. Un día de sol y lluvia, en un lugar, inesperadamente mágico, recuerdas estos versos de Salinas, este pequeño fragmento de "La voz a ti debida":

A la noche se empiezan
a encender las preguntas.
Las hay distantes, quietas,
inmensas, como astros:
preguntan desde allí
siempre
lo mismo: cómo eres.
Otras,
fugaces y menudas,
querrían saber cosas
leves de ti y exactas:
medidas
de tus zapatos, nombre
de la esquina del mundo
donde me esperarías.

Tú no las puedes ver,
pero tienes el sueño
cercado todo él
por interrogaciones
mías.

domingo, 1 de junio de 2008

LETRA PARA CANTAR UN DÍA DOMINGO, Ángel González

Hacía tiempo, desde que el poeta nos dejó, que no leía nada de su obra. Hoy, domingo, abrí uno de sus libros, al azar, mientras el frío de esta primavera que sigue empeñada en disfrazarse de otoño, trepaba por mis pies buscando entrar por algún resquicio del recuerdo, o de aún más adentro, de eso que llamamos alma. Y mis pupilas tropezaron con este poema:

Y a última hora no quedaba nada:
ni siquiera las hojas de los árboles
_acacias_, ni el viento de la tarde,
ni la alegría, ni la desesperanza.
La caricia que pudo haber rozado
aquella piel, no se produjo porque
aquella piel no era la tuya,
ni los ojos
que me miraban eran
tus ojos, ni el deseo
-que en otro tiempo hubiera sido
suficiente_
tenía sentido, desviado
del cauce de ti misma.

A última hora había pasado un día,
y al sentirlo hecho sombra, y polvo, y nada,
comprendí que la luz que había llenado
sus horas,
y todas las palabras
que ocuparon mi boca, y los gestos
de mis manos,
y la fatalidad de mis designios,
y las calles que anduve paso a paso,
y el vino que bebí, y la alegría
de saber que existías en el mismo
instante,
no eran sólo el fracaso repetido
del Día del Señor, sino que eran
un día más sin ti:
comprendí con dolor que jamás, nunca
para mí habría domingos ni esperanza
fuera de tu mirada y tu sonrisa,
lejos de tu presencia tibia y clara.