miércoles, 20 de agosto de 2008

ALGUNAS FOTOS DEL 30 DE JUNIO


















Pepa Díaz, mi fotógrafa favorita, que además de ser periodista es escritora y poeta, junto a mí. Gracias por tu estupendo reportaje, estas fotos son tuyas. Y ahora ya mías, para siempre, en el recuerdo de los instantes que supiste inmortalizar con tu inseparable cámara, tu cariño, y tu amistad.

lunes, 18 de agosto de 2008

JUANA CASTILLO ESCOBAR: Una candela por el Tibet



Reflexión VII – Una candela por el Tíbet ®

En un e-mail, de los muchos que recibo a lo largo del día, se me pidió que el 7 de Agosto pusiera en mi ventana una candelita por el Tíbet, y lo hubiera hecho de no encontrarme enferma. Es más, pensé dejar constancia de ello en My Space que, ya que lo tengo demasiado abandonado, así le daba vida de momento… Pero no lo hice, no me encontraba con ánimos, tampoco con la suficiente inspiración como para añadir un comentario. Y se quedó así, sin llevar a cabo ninguna de las dos acciones por lo que, la verdad sea dicha, me siento mal. No he parado de pensar en ello durante todos estos días, una semana ya. Es por esto que la necesidad de escribir me está inspirando todo lo que mi bolígrafo transcribe sobre el papel (y, en estos momentos, mis dedos lo pasan a ordenador).

La última llamada para encender nuevas candelitas será al final de los Juegos Olímpicos: el sábado 23 de Agosto a las 9:00 p.m., de forma particular en las casas, o frente a todas las embajadas de China esparcidas por el mundo. Será la noche antes de que terminen los Juegos.



- Una candela por un Tíbet libre y acreedor de sus derechos humanos.

Pero también opino que debemos encender:

- Una candela por el pueblo saharaui que lleva más de treinta años sin poder decir: “Este es nuestro país y somos libres” y, en cambio, deambula por el desierto sin la posibilidad de expresarse como que: soy saharaui y nuestro país es el Sahara.

- Una candela por Irak, un pueblo antiquísimo, cuna de la civilización y ahora sojuzgado, pisoteado, humillado, saqueado, devastado, llevado a una guerra en la que los pozos de petróleo eran y son el principal aliciente de los invasores. Acabaron con el tirano, pero, a pesar de decir que la guerra terminó, aún hay enfrentamientos en los que las bombas y las balas dejan tras de sí decenas de heridos y de muertos. Donde el odio echó raíces profundas, difíciles de arrancar y donde la guerra civil no parece que tenga un cercano punto y final.

- Una candela por el pueblo palestino, echado fuera de sus fronteras por el pueblo judío que recuerda su holocausto para compadecerse de él, pero no es capaz de darse cuenta de que también él está aislando en un ghetto a sus vecinos de Palestina, los dueños de unas tierras que, tras la segunda guerra mundial, decidieron compartir y que ahora se las disputan. El palestino, un pueblo al que el odio le lleva a hacer incursiones suicidas en territorio judío llevándose por delante decenas de víctimas en una espiral de violencia por ambas partes que el buen juicio debería frenar.

- Una candela por la guerra de Georgia. Una guerra entre hermanos, todas lo son. De tinte separatista, al menos así es como lo pintan los titulares que nos ofrecen las noticias… Pero una guerra, al fin, que se está cobrando miles de vidas de los más desprotegidos: el pueblo llano que no tiene dónde esconderse del obús que destroza su casa, del tableteo de ametralladora que barre una calle, o de la bomba que llega desde el cielo y arrasa con todo lo que queda bajo sus alas de muerte.

- Una candela por Afganistán, donde los enfrentamientos son diarios, donde la mujer vive prisionera y sojuzgada tras un velo de soledad e indiferencia.

- Una candela por África, donde los poderosos instigan los levantamientos tribales, los golpes de estado… ¿su fin? Poder robar a conciencia a los pobladores de ese vasto continente sus recursos naturales: diamantes, oro, gas… Esto es más fácil y lucrativo que ayudarles a salir de su miseria y analfabetismo. En lugar de eso, los más avispados les roban sus escasos ahorros, los embarcan hacia una quimera llamada Europa, a la que sólo llegan unos pocos: unos mueren durante la travesía o, al llegar a las fronteras de su sueño, son devueltos a sus países de origen donde impera el hambre, la pobreza y las enfermedades de diseño (léase, sida) para las que no tienen cura por falta de recursos… Yo me pregunto, ¿no será que alguna mente maquiavélica ha decidido exterminar a todo nativo del continente africano para poderlo “conquistar” y así conseguir que África entera sea un lugar donde el hombre blanco se pueda expansionar? La Luna y Marte quedan aún demasiado lejos y no tenemos garantías de poder establecernos en ninguno de los dos en un futuro próximo…

- Una candela por los niños guerrilleros, por las mujeres maltratadas, por los niños secuestrados, por los niños y mujeres prostituidos sin su consentimiento, por los desaparecidos para traficar con sus órganos, por los niños violados, vendidos, abortados…

- Una candela por las bolsas de pobreza que existen en nuestras grandes ciudades, pero hacia las que no queremos mirar porque dañan nuestra vista y sacuden nuestra conciencia dormida, porque nos afean nuestra conducta hipócrita de condolernos y solidarizarnos con todo aquello que está lejos pero a la hora de darnos por enterados de lo que está a nuestro alrededor, tratamos de que esto pase desapercibido.

- Una candela por los enfermos, por los ancianos que viven en soledad sus males y su vejez, para que su luz ilumine y caldee su camino de dolor y soledad.

- Una candela por todos nosotros, para que su luz nos abra los ojos y nos deje ver más allá de lo terreno; que su calor toque nuestro corazón y éste llegue a comprender realmente lo que significan las palabras: AMOR, SOLIDARIDAD, RESPETO, PAZ…



Juana CASTILLO ESCOBAR

domingo, 17 de agosto de 2008

OH, NOCHE! Por Javier Coppel


Obra realizada por el pintor Javier Coppel.

Oh noche!..
Cuan larga resultas para aquellos a quienes torturan las preocupaciones de la ausencia..
Para aquellos a quienes atormenta la fiebre de la impaciencia…
Para aquellos quienes languidecen de amores perdidos…
Oh luminosa luna aparecida!...
Acaso no brillaste en mi camino mas que para desaparecer y dejarme errar en las tinieblas?...
Cuando responderás a mis gemidos?..
Oh felicidad desaparecida!...
Vengo a buscarte y por lo menos hacerme la ilusión de encontrarte…
Mis sentidos creen reconocerte pero tan solo es una melodía atrayente…
Oh mujer amada!...
Tus pétalos abiertos son los labios de tu belleza…
En tu frescura mas dulce que una mejilla sombreada…
Comparable a la aurora veteada…
Oh noche!..
Cuan larga resultas para aquellos quienes suspiran y mojan sus lagrimas…

Javier Coppel (de LAS MIL Y UNA NOCHES)

viernes, 15 de agosto de 2008

DULCE MARÍA LOYNAZ: El agua rebelada (Juegos de agua)



Continúa mi fascinación ante la lectura de "Juegos de agua". Es uno de los poemarios más hermosos que he leído en mi vida y, además, consigue emocionarme y decirme muchas cosas con las que llego a identificarme en lo más hondo de mi ser. Data de 1947, año en el que la poeta cubana estuvo en Madrid y tuvo una brillante intervención en nuestro Ateneo.

EL AGUA REBELADA

Inútil fue que el amor mío
anduviera por cauces de colores...
Él muerde las riberas que lo ciñen;
él no tiene jacintos que lo ronden...
Si los hombres sembraron a su vera,
¡bien arrastró las siembras de los hombres!
Pero a su beso de mil lenguas, lejos
quizá cosechas de luceros broten...
Nunca ha sabido de qué piedra nace
ni en qué mar se desangra roto en soles...
Mas ¿qué muerte amansar esta agua fiera
pudo? Ni qué nacer de piedra o monte
necesita, si sola, sin imagen,
de su alma bebe y de su carne come,
matándose y pariéndose a sí misma
en un desgarramiento de horizontes...

No hay mano que lo suelte o que lo agarre:
Como los ríos desbordados, rompe
los medidos caminos, se retuerce,
logra escaparse de su cruz y corre
libre...

Como los ríos desbordados,
mi amor se ha sacudido cauce y nombre.

PABLO MILANÉS, De qué callada manera.



De mis días en Alicante, hay algo que eché de menos y fue el no tener más remedio que perderme el concierto de Pablo Milanés en Madrid. Hay quien me ha dicho que le encanta, otros me han dicho que, de entrada, no les gusta. Y también hay quien desconoce sus canciones...
Esta es una de mis favoritas.

De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera la primavera
yo muriendo
y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.

¿Quién le dijo que yo era risa siempre
nunca llanto?
Como si fuera la primavera
¡no soy tanto!
En cambio que espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal.

De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera la primavera
Yo muriendo.
Yo muriendo.

lunes, 11 de agosto de 2008

DULCE MARÍA LOYNAZ: Barquito de papel (Juegos de agua)



BARQUITO DE PAPEL

Hice un barquito de papel
y lo eché al río:
Desde la orilla, trémula
de lirios de agua, me quedé mirándole...
¡Barquito mío de papel, un punto
de amor, de derrota predestinada,
un mínimo viaje hacia la muerte...!

-¿Quién me mira a mí,
desde otra orilla trémula de lirios...?

jueves, 7 de agosto de 2008

Del Más Allá: Presentación en Alicante


Asunción Sánchez Zaplana y María Sangüesa


Asunción Sánchez Zaplana, María Sangüesa, y Mercedes Gómez Edo


Ya estoy de regreso de tierras alicantinas. Tras la presentación del día 24 de Julio, en Alicante, me tomé unos días de descanso a la orilla del mar.
Tengo que dar las gracias a la concejala Asunción Sánchez Zaplana y a la periodista y locutora Mercedes Gómez Edo, porque gracias a ellas el acto resultó muy ameno y todo el mundo se lo pasó bien y se divirtió. Gracias a Mercedes la prensa y la radio locales difundieron el evento y me siento muy satisfecha con el resultado obtenido.
Lo único que ensombreció el acto fue la ausencia de Alberto Lauro, que no pudo estar presente por motivos de salud, aunque estuvimos en continuo contacto telefónico. Mercedes Edo leyó su texto y tuvo unas entrañables palabras de cariño hacia nuestro querido escritor cubano. Aquí lo he reproducido para que podáis leerlo, siempre en su línea irónica y provocativa, pero también tierno y brillante.
Mis amigos Juan Olmo y Antonio Cremades, después de la presentación, prepararon una estupenda cena-fiesta en su magnífica terraza, al pie del castillo de Santa Bárbara, allí nos reunimos los más allegados y disfrutamos de su hospitalidad y de sus continuas atenciones hasta bien entrada la madrugada. Espero regresar pronto a Alicante, allí tengo, tal como dije en Onda Cero, una de las partes más importantes de mi patrimonio afectivo, mis amigos de toda la vida.

Alberto Lauro: María Sangüesa como reencarnación de Sherezade


MARIA SANGÜESA COMO RENCARNACION DE SCHEREZADE

Alberto Lauro.

Lo primero que hay que decir de este libro –Del más allá: cuentos de fantasmas- de la escritora María Sangüesa y editado por Lord Byron Ediciones es que tiene del todo un título verdaderamente engañoso. O por lo menos equívoco. Todos los cuentos, algún microrelato y otros con aliento de relato, acontecen en el Más Acá. Es decir, en este mundo. Si bien la unidad son los fantasmas, seres invisibles, muertos o entes, los mismos se comportan con un descaro y una desfachatez verdaderamente humana. Los fantasmas de este volumen son los menos fantasmales que he encontrado en mis muchos años de lecturas. Y a esto le agrego mi experiencia de venir de Cuba, uno de los países más supersticiosos y creyentes donde los halla.
Estos fantasmas que la escritora nos hace visible son también los más sinvergüenzas que imaginarse puedan. Cualquier lector lo puede comprobar. Una pareja de ellos van a ver a una vidente y preguntan a las cartas sobre el futuro de ese amor. Ella les dice que es hasta que la muerte los separe. Y muertos ya están. Con una risa descarada huyen, salen corriendo juntos y se meten bajo una lápida. Todo ello sin pagar los costes de la consulta. Otro fantasma es lo más desconsiderado e inconsciente. Se le pide que se manifieste y en tiempos de campaña de ahorros de agua por la sequía, no le ocurre otra manera de expresarse que abrir un grifo y despilfarrarla. Por eso sostengo que los fantasmas de este libro de María Sangüesa son tan irresponsable que de poco o nada le ha servido lo que han experimentado en este “valle de lágrimas”. Es por ello que ni dan miedo ni aterrorizan. Antes bien, los vivos los tratan con una familiaridad que nos resulta más que sospechosa. Prueba de ello es que algunos sigan, ya instalados en la presunta otra vida, frecuentando los mismos garitos, antros y lupanares a los que eran asiduos en vida. En fin, que si eso es la muerte, si la existencia terrena de los humanos acaba así, nada hay que temer cuando a cada uno nos toque ese momento inevitable del tránsito.
La autora se inscribe en una tradición de escritores que han abordado el tema de los fantasmas en sus relatos. En ello la tradición española es bastante en comparación con la inglesa en donde sobresalen Lord Byron, su médico J. W. Polidori, Mary Shelley, que fuera primero amante de otro autor de este género, Percy. B. Shelley; Daphne du Maurier –también autora de los relatos que inspiraron a Hichtcok sus famosas películas “Rebeca” y “Los Pájaros”. Algernon Blackwood –autor de “Los sauces”, una pieza antológica del género-, M. R. James, Henry James, Catherine Crowe, May Sinclair, Hugh Walpole, Clermence Dane. H. G. Wells, Mary Elizabeth Branddon, M. P. Shiel, Arthur Machen. En Estados Unidos, Edgar Allan Poe, Washington Irving, Edith Wharton. En Francia Jean Lorrain, Guy de Maupassant, el Marqués de Sade, Anatole France, Charles Nodier, Emile Erchmann y Alexanfre Chatrian. En Irlanda, Fitz-James O’Brien, John Sheridan le Fanu. En Rusia, Mijail Y. Lermotov. En Alemania, E.T. A. Hoffman, Heinric Heine y Heinrich Von Kleist. En Italia, Enma Perodi, Pirandello. En Suiza, Charles F. Ramuz. En Bélgica, George Eekhoud. En Austria, Gustav Meyrink. Y en España, Gustavo A. Bécquer, el olvidado Manuel Yañez –autor también de relatos eróticos- y ahora nuestra escritora.
La creencia de que existen ya estaba presente en la literatura sumeria, egipcia, china e india. También en la japonesa. Para escucharles existen las psicofonías. Es famosa el fantasma de la Dama de Gris –supuestamente Louise Carpenter- en la Biblioteca Willard en Indianápolis, Estados Unidos. Y el de Catalina Howard, quinta esposa de Enrique VIII, a quien mandó a ejecutar por sus amores anteriores a él, y que en 2003 fue grabada en un polémico video por las cámaras de seguridad del Palacio de Hampton Court.
Según nos recuerda Ángel Luis Romo en el epílogo, el célebre pintor Toulouse Lautrec, ya ausente de cuerpo pero presente en alma –en su caso errante- formaba escándalos mayúsculos pidiendo un vaso de coñac a una monja que por caridad debería haberle complacido. También oí la misma historia, pero con absenta. Y yo me pregunto por qué. Haberle dado por lo menos un vaso de orujo, anís, ron, aguardiente de caña, orujo o lo que fuera, siempre que contuviera alcohol. Según afirman los que incursionan en este tema, hay algunos muertos que se convierten en espíritus obsesores, tan obcecados y encaprichados en sus víctimas, que hay verdaderas batallas encarnizadas de los exorcistas para desencarnarlos de los cuerpos que poseen. Hay otros más lúdicos y divertidos –esos son más afines a mí-: los espíritus burlones, expertos en cambiarte las cosas de sitio, esconderte las llaves, las gafas, el dinero y lo que se les antoje, entretenidos en hacer mil pillerías y tropelías, eso sí, con intención inocente.
Allan Kardec llegó a tener renombre mundial por el trato con los fantasmas. Madame Blavastki también. Aunque ninguno precisó si podían ver a otros entes de su misma condición, tener trato con los ángeles, si podían abrazarse entre ellos –pienso que no porque su materialidad es inasible. O si, por ejemplo, por la densidad de algunos cementerios como La Almudena les puede dar por manifestarse en la Puerta del Sol como los policías, los taxistas, los motoristas o los trabajadores de la Salud. ¿Usan dinero los fantasmas? ¿Acaso duermen? Son respuestas que aún no se han precisado. De lo que sí todos estamos seguros en que son noctámbulos incorregibles, ya que todos aparecen al filo de la medianoche o durante su transcurso. Pues nadie jamás oyó que alguna vez se vieran bajo la luz del sol y en pleno día.
Unos afirman que son el resultado de la sugestión o la autosugestión. Los más escépticos e incrédulos sostienen que esos espectros es una devoción de incautos. Lo cierto es que hay vigilantes nocturnos que han buscado otros empleos por el pánico de haberlos visto en el Palacio de Linares o la Delegación de Hacienda de Vitoria, sólo para citar dos lugares. Rosa Insúa ha publicado Mito y realidad de los fantasmas en Ediciones UVE. Iker Jiménez, Enigmas sin resolver en Ediciones Edaf y es un tema frecuente de su exitoso programa de Televisión “Cuarto Milenio”. La bibliografía de consulta es más que extensa. Lo cierto es que el sortilegio y la magia han estado presentes en la historia humana desde que el hombre es hombre, necesitado como aún estamos de explicarnos lo desconocido. Los hechos insólitos y milagros de beatos y santos llenan siglos de la historia de la Iglesia. La Ouija en el siglo pasado fue, sobre todo en Francia y Estados Unidos, una práctica muy popular y medio de comunicación con los espíritus.
Los cuentos aquí reunidos por María Sangüesa entretienen y distraen, que es cualidad indispensable que este género tan difícil debe tener. Es tópico extendido escuchar que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo. Pero se olvida que tan ancestral como éste es de cuentacuentos. En todas las literaturas más remotas de que se tienen noticias, hay cuentos que han sobrevivido a generaciones y a civilizaciones. Se afirma que Homero era un ciego que iba de pueblo en pueblo recitando. Como los aedas griegos y los juglares en la Edad Media. Es por ello que el cuento, por encima de otras disciplinas literarias, tiene un componente notable de oralidad, algo constatable aún sobre todo en los pueblos de África.
Interesado por saber de dónde le viene esta vocación, con la ayuda de meigas, santeras, videntes, cartománticas, santeras y espiritistas, he sabido que es una reencarnación de la mítica Scherezade, aquella astuta muchacha árabe –prueba de ello es que María Sangüesa nació en Marruecos-, que halló la manera de salvar su cabeza con el arte de contar historias, muchas de ella de subido tono sexual, al tiempo que encandilaba e intrigaba al rey Sahrigar, a tal punto que llegó a perdonarle la vida mientras sin piedad con su cimitarra decapitaba a otras concubinas. Scherezade es el arquetipo del arte de contar. Mil y una noche tuvo en vilo a su oyente, quien además era su amo, señor y esposo, expectante hasta el otro día, pues se detenía justamente en el momento más interesante de su narración. Ella es, desde luego, el antecedente más remoto de las telenovelas inacabables, que el cubano Félix B. Caignet inventó en La Habana con la novela radial “El derecho de nacer”, producto que luego se exportó y extendió por América Latina y el resto del mundo.
Como Scherezade, María Sangüesa seduce con la música del encantamiento de su palabra, lo fabuloso de sus argumentos y el ardid fascinante de su imaginación.