martes, 13 de noviembre de 2012

DEL AYER ME VIENES



Venus desde La Lobera de Gredos, por Rebeca Barrón

Han sido muy hermosas y muy intensas todas las vivencias de nuestra despedida a Cristina, en La Lobera de Gredos. Entre las conversaciones, ante el fuego, de aquella noche del sábado, plena de emociones y de magia, mencioné al planeta Venus, nuestro Lucero del Alba. Según un conocido astrólogo, Cristián Mínguez, quien lo contempla al amanecer, con la consciencia de lo que está haciendo, es bendecido con el amor de pareja y ... probablemente, con el encuentro de su alma gemela.
En fin, algunas de mis queridas poetas y amigas, fueron capaces de verlo y, además, de fotografiarlo. Me desperté tarde, estaba agotada, así que no encontré ni rastro de Venus, pero tuvieron la generosidad de mostrarme su fotografía. No es lo mismo, claro, pero aquí dejo constancia de lo bonito que tuvo que ser descubrirlo dentro de aquella magia ancestral y bellísima que nos acompañó todo el tiempo. Y de mi no menos ancestral despiste, así no hay manera de que los astros propicien el milagroso encuentro de dos almas que fueron una. 
He elegido un poema de mi libro, La piel del viento, lo escribí hace bastantes años. No sé si Venus me esquiva a mí, o soy yo quien esquiva a Venus, pero el caso es que a Cris le gustaban estos poemas que contienen una proyección de eternidad entre sus versos...  Aquí os dejo la bella imagen de Venus junto a la luna, y este viejo poema.
Y aquí, las imágenes que nos van a acompañar siempre:
 http://poeticaengredos.blogspot.com.es/


DEL AYER ME VIENES


Del ayer me vienes, de un ciego instante
desvelado hoy, de más allá del tiempo
y lo seguro. Aroma de recuerdos,
escarchada ceniza de los siglos
en mágica armonía, en lo distante...
Hoy despiertas en la brisa que te trae
de un eco de recuerdos ancestrales.
Sentí miedo de ti, de tu reflejo
de cuando fuimos uno y nos perdimos
y tuve que vagar entre dolores
esperándote, amor mío, … buscándote.

En otra piel, en cruces de caminos,
a través de sendas, por los siglos,
por miradas de equívocas señales
que arrastraron mi alma hacia el vacío...
Llama es tu presencia en el crepúsculo,
te presiento en el aire que respiro,
en puentes de silencio de unos ojos,
y en la tinta que enciende mis palabras.
Refulge en la esperanza de unas manos
que habrán de  tomar las mías un instante...
Esperándome, amor mío, ... buscándome.

María Sangüesa, ( La piel del viento, 2009)

2 comentarios:

La Solateras dijo...

Querida María, un hermosísimo poema para una hermosa despedida. Ya sé por facebook de la magia de vuestro homenaje a Cristina. Pienso que, dentro de la pena, debió de ser un disfute de amistad y de armonía.

En cuanto a contemplar a Venus al amanecer, lo he hecho muchas veces en mi vida y los resultados dejan bastante que desear. Pero todo sea por la belleza.

Besos mil.

Ramón María Vadillo dijo...

Buen poema, sin duda estará contenta. Un abrazo.