jueves, 30 de mayo de 2013

UN DÍA CUALQUIERA



UN DÍA CUALQUIERA
…que no nos deje ningún día
llevar sin nadie la mirada.
 (Dora Castellanos)

Amaneció un día diez, un día cualquiera,
no delataba nada el almanaque
sobre su semblante de papel
entintado por dígitos solemnes:
La soledad del uno,
en compañía del cerco
inexorable de la nada…

Un día cualquiera en el cómputo final
del tiempo que nos mide la existencia.
No se dieron presagios de temblores
en el aire, ni llovieron luceros
desde el cielo, ni las estrellas
mostraron sus fulgores más hermosos.

No hubo nada, tan sólo nuestros pasos
entre las piedras marcadas por la historia,
los focos programados, la arboleda,
y dos miradas enlazadas
hasta fundirse entre los labios.

No hubo nada, tan sólo un beso.
Y la evidencia de que aquel día diez

ya nunca sería un día cualquiera.

2 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


un poema precioso, Mariabonita.

Un dia cualquiera, pero tal vez único...

Besosdesiempre.

Leonel Licea dijo...

A veces basta un gesto para que un día deje de ser cualquiera y se convierta en "el día", ese inolvidable.
Tu lo dices con tu poema en modo especial, lo haces vivir a quien te lee.
Un abrazo fuerte, querida Marìa.
Leo