domingo, 12 de julio de 2015

CONTRASTES

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CONTRASTES
Habría que revivir lo inenarrable
para poder contarte lo vivido:
los dolores plegados como lienzos
en los estantes de mi almario,
los cercos salobres de unas lágrimas
sobre pañuelos desgastados,
los paraguas carentes de varillas
que nunca cobijaron de tormentas,
los marcos de unas fotos que no existen
veladas por viejos desafectos,
las medias perforadas por abusos,
los guantes desgastados por la espera
nacida de unas manos solitarias,
los vestidos comidos por gusanos
que fueron mariposas hace tiempo.

Habría que revivir lo inenarrable
para poder contarte lo vivido:
el sol que se colaba sobre el alma
cuando abría los postigos de mis sueños,
las risas de unos niños engendrados
por dentro de mi entraña y mis quimeras,
los libros que llenaron soledades
y salvaron la psiquis de delirios,
los árboles plantados que enraizaron
donde no arraigaron mis raíces,
los vuelos que sembraron de horizontes
la celda en que quisieron confinarme,
las páginas escritas a hurtadillas
con tinta clandestina y trazos negros

de unos versos trenzados en poemas.

4 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


Un gran abrazo, María, con mi enhorabuena por todos tus éxitos.

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Un saludo con cariño desde mi tierra querida, porque un amigo sincero aunque ausente nunca olvida.

Abrazos.

catherine dijo...

Sincera descripción de un almario que se vuelve bello poema.
Un beso.

Maria Sangüesa dijo...

Muchas gracias, queridos amigos, un fuerte abrazo.