miércoles, 8 de septiembre de 2010

HOMENAJE DE LAS ARTES A MIGUEL HERNÁNDEZ

HOMENAJE DE LAS ARTES A MIGUEL HERNÁNDEZ:

TRES HERIDAS

ATENEO DE MADRID, C/ PRADO Nº 21

Viernes, 10 de Septiembre. 19´30, Salón de Actos.

Organizado por: Grupo Abierto de Amigos del Arte.

Intervienen:

Pintura, Ricardo García Vega.

Fotografía, Adrián Luciague.

Música y composición, Alberto Morales.

Poesía, Ana Reyes, Delfín Yeste, Jesús Malia, María Sangüesa.

Expresión corporal y canto, Gabriela Maiztegui

Iluminación y sonido, Sergio Suárez Bautista, Christian García Vega, Alejandro Vega.

Voz en off, Antonio Hervás.

Coordinación literaria, Alma Pagés.

Coordinación técnica, Adrián Luciague, Pablo Romero.

Dirección escénica, Elena Agnese.


En este homenaje hemos intentado unir, en el mismo escenario, diversas facetas del Arte. Nuestra intención es que la palabra, la obra y el pensamiento de Miguel Hernández sigan vivos entre todos nosotros.


11 comentarios:

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, María.

Un hermoso homenaje, las artes reunidas en torno a su recuerdo.

De él me gusta mucho el poema "Las abarcas desiertas" mi madre, a veces, lo recitaba.

Abrazos.

Flamenco Rojo dijo...

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Besos

Leonel dijo...

Como dicen por estas partes del mundo: "In bocca al lupo" para esta manifestación dedicada a uno de los más grandes poetas hispanoamericanos de siempre, espero que nos cuentes como todo andrá la próxima semana o apenas tengas tiempo. te saludo con el soneto de Miguel Hernández que prefiero:

SONETO FINAL

Por desplumar arcángeles glaciales,
la nevada lilial de esbeltos dientes
es condenada al llanto de las fuentes
y al desconsuelo de los manantiales.

Por difundir su alma en los metales,
por dar el fuego al hierro sus orientes,
al dolor de los yunques inclementes
lo arrastran los herreros torrenciales.

Al doloroso trato de la espina,
al fatal desaliento de la rosa
y a la acción corrosiva de la muerte

arrojado me veo, y tanta ruina
no es por otra desgracia ni por otra cosa
que por quererte y sólo por quererte.

Un fuerte abrazo para ti querida amiga.
Leo.

Isolda dijo...

Seguro que será emocionante. Sé cuanta dedicaión y esfuerzo has puesto en ello.
'Para la Libertad, sangro lucho y pervivo, para la Libertad...'
Aunque no pueda ir, estaré contigo, María.
Muchos besos.

Mercedes dijo...

Querida María, otra vez poniéndonos los dientes largos a todos aquellos que vivimos lejos de Madrid.
Que lo disfrutes.
Un abrazo.

Beatriz Ruiz dijo...

Mi querida María... allí estaré para lo que haga falta... Bien dice Isolda, con tanta dedicación y entusiasmo será, seguro, un magnífico homenaje a Miguel Hernández...

Besazo que te daré personalmente el viernes...

María Socorro Luis dijo...

Me encantaría acompañarte.
pero estaré contigo, en esa dimensión que compartimos.

Abrazo. Soco

catherine dijo...

Estaré contigo... de corazón.
Un beso.

Paloma Corrales dijo...

Ya sabes, querida, yo también estaré acordándome (que es otra forma de estar) y no te deseo que todo vaya muy bien, porque sé que así será ;-)

Abrazo apretao y un montón de besos.

Maria Sanguesa dijo...

Muchas, muchas, gracias por vuestros buenos deseos y por cada una de vuestras palabras. En cuanto tenga alguna foto del espectáculo la sacaré aquí. Siento una enorme satisfacción por el resultado obtenido, todo fue emocionante y el salón de actos se llenó. La emoción se vivió durante todo el homenaje, Miguel Hernández así lo merecía... y como ateneista, tengo que decir que el Ateneo también. Me siento orgullosa del equipo de dieciseis personas que funcionó en su totalidad. En escena solamente estuvimos siete, pero la labor de Elena Agnese como directora escénica fue para descubrirse. Detrás de las luces y el sonido Adrián, Pablo, Sergio, Christian y Alejandro, estuvieron impecables. Sin ellos nada habría sido igual.
La magia escénica funcionó y la palabra de Miguel Hernández tomó vida en nosotros, que nos entregamos totalmente, y pudimos transmitirla desde lo más hondo de nuestra sensibilidad. El aplauso final, largo, muy largo, nos hizo sentir que quienes nos habían acompañado desde las butacas, se habían emocionado tanto como nosotros y habían sentido a Miguel y a su obra con la misma intensidad que, desde nuestras voces y nuestra música, habíamos podido sentir nosotros. En fin, que todavía me dura el temblor, y hasta la lágrima, que nos recorrió a todos durante aquellos inolvidables momentos.
Muchas gracias y un enorme abrazo.

Beatriz Ruiz dijo...

Ya lo has contado María... y sí, yo también me emocioné... se me erizaron los pelos y las lágrimas me las guardé...

D. Miguel Hernández estará muy, muy orgulloso, seguro...

Beso grande para ti...

P.D.: Hoy salen las fotos por correo...