viernes, 21 de octubre de 2011

MARÍA SANGÜESA: OLIVARES


OLIVARES

No sé

si la savia de mis venas

es la sangre del olivo

y las vueltas de almazara

sudor y soles exprimen

de los soles florecidos

en los surcos de mi cuerpo

y este canto que me quema

es desgarro y rota tierra

redonda de duros llantos

en negras cuentas de olivo.

No sé

si entre lunas muere el alma

en larga espera de alcuzas…

Licuados sueños de aceite,

capazos de hambre y esparto

de amplias bocas desdentadas

que aguardan, piden y tragan

fatigas de jornaleros

bajo soles despiadados

sobre terrones de greda

y miseria hecha salarios.

12 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Como siempre el ritmo se deslicza en nos introduce en la melodía del poema que en este caso es la melodía amarga de la injusticia que se atempera con con la melodía necesaria y hermosa de la solidaridad

La Solateras dijo...

Un hermoso poema con resonancias lorquianas, musical y con imágenes muy andaluzas, sin olvidar la carga de poesía social.

Enhorabuena, María.

Un beso.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

El son despiadado de las pocas monedas de hambre a cambio del oro extraído de lo más profundo de la savia de este árbol retorcido, rudo, desgastado, por el eterno sol y la sequía.
Hermoso y potente canto, María.

Un fuerte abrazo.

mercedespinto dijo...

Como si lo hubieras vivido y sentido bajo la piel, así cuentas la vida entre olivares.
Tu sensibilidad hacia el mundo no deja de sorprenderme.
Un fuerte abrazo, querida María.

Blanca Langa dijo...

Hermoso el poema y hermosa la foto.
Bss.

Beatriz Ruiz dijo...

Más que hermoso!!!...

Ni te imaginas lo que daría para que pudieras susurrarlo en mi oído... Aunque ya lo siento así...

María Socorro Luis dijo...

Sensible y hermoso como siempre, querida.

Me encanta ese intercambio savia-sangre; a veces nos olvidamos de que las plantas son seres vivos.

Un montóndebesos

Paloma Corrales dijo...

"Cuántos siglos de aceituna..." que dijo el poeta y que poco han cambiado las cosas... Y sin perder tu elegancia se hace profunda y hermosa la denuncia.

Besos.

Leonel Licea dijo...

Cuando la denuncia se escribe con la poesía con que tu logras hacerla, se convierte en un canto que da gusto repetir.
Un abrazo fuerte, querida María y mil besos.
Gracias por todo.
Leo

Anónimo dijo...

Apreciada MAría, hay que agradecerte que de vez en cuando hagas incursiones en temas de origen social, en cuyo tratamiento poético nos das una muestra de tu sensibilidad. Con enorme respeto discrepo de "La Solateras" pues entiendo que este poema tiene más reminiscencias de Miguel Hernández que de Lorca, aunque no abandona el personal estilo tuyo, mi admirada MAría.

Terrón de tierra

Laura Caro dijo...

Qué lujo poder leer cosas como ésta en la red...
Me dolieron ls llantos en negras cuentas de olivo...
Un abrazo GIGANTE.

Raul Rentero dijo...

Me encantó
el otro día, para ser más mundanos, escribí que en Castellón está arrancando olivos centenarios para llevarlos a subastas en Francia
qué cosas
mis lágrimas de aceituna por ellos
un abrazo desde el maestrazgomagico.blogspot.com
RAUL