sábado, 15 de agosto de 2009

DULCE MARÍA LOYNAZ: LAS SIRENAS



LAS SIRENAS

Yérguense entre la espuma de las olas
como a través de un desgarrado encaje;
y en tropel van subiendo-antes que baje
la marea-por los peñascos...
Solas,

asidas a las rígidas corolas
de piedra y sal, respiran el salvaje
viento, impregnan sus ojos del paisaje,
tienden al sol sus verdinegras colas...

Es el alba... De pronto, voces, ruidos
quiebran el aire límpido y sonoro;
hay un revuelo de cabellos de oro
y al mar se lanzan raudas las sirenas...

En el agua, al cerrarse, queda apenas
un temblor de luceros derretidos...


Este poema, de Dulce María Loynaz, es uno de los que pertenecen a su libro, Juegos de Agua, que tantas veces he dicho que me fascinó de manera absoluta. Para mí, las sirenas de este poema , son una metáfora de su inspiración y de su imaginación, viva y vibrante durante la noche y en reposo durante el día. Ella prefería el silencio y el misterio de la noche para escribir sus versos. Pasaba noches enteras en vela, invadida por la más fuerte inspiración, sin cesar de plasmar sobre el papel sus más hermosos poemas.
Las Sirenas, junto a otro poema en prosa, de este mismo poemario, Al Desconfiado, que dice así:

Echa tu red en mi alma: Tengo también, debajo de la sal y de la sombra, mi temblor de escamas plateadas y fugaces.

Han sido el punto de partida de este nuevo libro mío, Juegos de Sirena, donde juego (valga la redundancia), con metáforas de la vida y del alma (o de nuestro ser interior), junto a la afirmación de mi identidad mediterránea. Lo que nunca hay que olvidar es que un autor siempre fabula, cuenta historias que no vive de forma real sino de manera imaginaria, que se poetiza sobre vivencias ajenas, que tan sólo son propias en el momento de ser escritas... En fin, aquí tenéis el punto de arranque de estos poemas que me traje del mar... Un pequeño homenaje a una de mis más admiradas y leídas poetas del siglo XX.

María Sangüesa.

10 comentarios:

Isolda dijo...

Esperamos el resto de los versos, María, gracias.
Un beso enorme, lleno de sal marina.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Isolda, muchos besos (ya sin más sal que la que ha permanecido en las palabras). ¡Hasta pronto!

Loli Martinez dijo...

¡Que versos tan refrescantes para esta época tan calurosa !.Delicadas y sentidas palabras . Felicidades .
Un beso .

Pepe Gonce dijo...

Entiendo que haya sido el punto de partida de tu nuevo libro...

Un abrazo.

amor que soy dijo...

amable María, que siempre tengamos una dulce borrachera de vida de la que luego sIrenarnos

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Loli, por tu visita. Tu blog siempre me ha interesado, aunque no suelo dejar comentarios. Me gusta la furza de tu pintura. Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Tú siempre con tus palabras exactas, Gonce, te mando un beso.

Maria Sanguesa dijo...

¡Ay, Santi! gracias por jugar así con las palabras. Es deseable beberse la vida a grandes tragos para tener viva la inspiración y las emociones que conducen a ella...aunque luego hay que reposarla para darle forma literaria, es decir: Hay que sirenarse (me encanta le palabra, felicidades). Un beso.

Amando Carabias María dijo...

Esto es lo que tienen los viajes y las ausencias, que uno va con retraso y tiene que ir a toda velocidad por todos los sitios.
Digo lo de Pepe, no me extraña que estos versos hayan sido la palanca que haya activado eso que llamamos inspiración.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias por tus palabras, Amando, pero lo que importa es que viajes y disfrutes al máximo de cada nuevo rincón que encuentres. Sé que luego nos vas a hacer disfrutar también a nosotros, con tu magistral forma de narrarlo. Un beso.