viernes, 30 de enero de 2009

POEMAS PÓSTUMOS 5, VICENTE HUIDOBRO


Poemas póstumos 5

La noche viene a esperarse en mí
Los astros inauguran sus abismos
Para vivir fuera de la verde presencia
Para tener su encuentro en ojos olvidados
Aunque seguros de sus lluvias
Como un espacio que va a hacerse nieve

La noche me ha elegido para sí misma
Me dice al oído cosas de su agua
Y que somos capaces de cualquier crimen
Como de la mayor bondad y grandes sacrificios


Vicente Huidobro

jueves, 29 de enero de 2009

GUSTAVO TISOCCO Y SUS ENLACES POÉTICOS


Gustavo Tisocco me ha publicado en: Mis poetas contemporáneos. Abajo tenéis los enlaces , por si queréis visitar su excelente blog.

Gustavo es un gran poeta argentino, aunque su profesión es la de médico neonatólogo. Tiene publicados varios poemarios de los que os hablaré más adelante. La poesía es su pasión, aquí tenéis uno de sus poemas, que le he tomado prestado de su blog para acompañar la lista de enlaces que me ha enviado desde Buenos Aires. Es una mínima muestra de su oficio literario y de la intensidad de su voz:

Gritar mis aciertos y desiertos,
mi aurora, mi ocaso.
Estrujar la garganta con hilos de nubes
o enjambre de sedientas agujas.
Que no retorne el eco, que no se bifurque el sonido.
Gritar de pie, con mi cetro, con mi vagabundo despojo.
Gritar ante águilas aguerridas
o ínfimas campanas.
Gritar y ser hormiga, neón, disfraz,
sucumbir ante mis absurdos, clonar mis odiseas y
que estas sean eternas proezas.
Gritar con el silencio,
con todo mi humo, con el negro alquitrán,
despojarme de la ira y ser viajero errante.
Gritar gritando todo,
gritando nada
hasta que resurjan las palabras que olvidé.

Despliego mi voz, empiezo a ser libre.

GUSTAVO TISOCCO

Enlaces de enero 2009 MISPOETASCONTEMPORANEOS

miércoles, 28 de enero de 2009

SCHEREZADE, MARÍA SANGÜESA


Quienes me conocen bien saben que mi primer libro de lectura fue:"Las Mil y Una Noches". Por aquel entonces yo tenía cinco años, me fascinaban las ilustraciones y ni tan siquiera mis abuelos, con los que convivía, se imaginaban que yo sabía leer. Un día, extrañados por el tiempo que pasaba sin cambiar de página, me preguntaron qué era lo que estaba mirando con tanto detenimiento y les conté el último cuento que había leído. Por la noche el libro fue sustituído por "La Cabaña del Tío Tom", que me hizo llorar muchísimo. Pero la verdad es que , por fortuna, mi primer libro ya estaba casi acabado y sus imágenes y sus historias me han ido acompañando a lo largo de mi vida. Este poema no es el mejor de los que he escrito, pero es un pequeño homenaje a aquel libro que me hizo amar la Literatura ya para todo el resto de mi vida y que, desde siempre, ha estado en un rincón de mi mente y...¿por qué no? También de mi corazón.


SCHEREZADE


Oh, noche silenciosa.
Scherezade cuenta historias al viento...

Y va sembrando un sueño entre los dos,
gotean estrellas en cristales
donde refulge un vino misterioso,
nuestros dedos dibujan transparencias
sobre el vaho del aliento
que los labios posan sobre el vidrio.

Oh, silenciosa noche.
Scherezade nos sonríe desde el aire...

Y los hados se adueñan de la sombra,
el viento trae fragancia de magnolias,
derrama el firmamento sus venturas
y van creciendo nuestras frases
como ofrenda de letras y de augurios
sobre la noche abierta en blancas hojas.

Oh, noche silenciosa.
Scerezade se adueña de nosotros...

Danzan y ríen sortilegios entre ecos
que van tejiendo ensueños con historias,
mientras ensartan cristalinas cuentas,
burbujas frágiles que guardan
palabras que dijimos y diremos
en este nuevo cuento  que entreabrimos.

Oh, noche silenciosa

Scherezade ata su collar al viento...

domingo, 25 de enero de 2009

NORA, JUAN JOSÉ Y CHEMA EN LA REVISTA ALMIAR


NORA ALARCÓN

ZAÍNO

y el viento secaba esas lágrimas
siguiendo las huellas del reloj

sumergido en este galope sin estribos
en un zaino desbocado de vacío

a donde gritar… ya nada araña el silencio

y si un rayo incendia esta oscuridad
que ya no embriaga

moriría como aquel potro
desangrándose cuando le castraron

bebiendo tu sueño tras este corazón
lanzado sobre algún obstáculo.


JUAN JOSÉ SOTO

II

Multitudinario espejo de sombras
De vacío rostro
De muelle exhausto
De quieta roca
Que conturba la mirada

Bosque humano de ausencias
De brazos que faltan
De pavoroso borde
De raudas horas
Que caen

Desencadenada gruta de adioses
De parapléjicos cráneos
De océano duro

Despedazados dioses
De vísceras de abismo
(AIRADO VERBO)


CHEMA BARREDO

Escenario de la farsa

Nos reprochan haber sido felices
en las horas amargas de la noche
cuando el alba destierra las tinieblas
y el gozo se hace sombra.

La sonrisa gastada en tantas horas
de comedia nos hace más cercanos,
generosa jactancia concebida
al trasluz de la botella y el humo
nos envuelve, discursos, otra ronda
de todo, la postrera
que se muestra la luz amanecida
o parece artificio de los focos.

Pero no, la luz rota del día nos despierta
del sueño y volvemos a la vida,
despechados, no hay engaño
en la risa destemplada del deseo
insatisfecho.

El nocturno escenario de la farsa.




Fuente: Revista Almiar (Margen Cero), edición enero/marzo 2009; sección Mar de poesías:

http://www.margencero.com/poesia/num10/poesia_index10.htm

viernes, 23 de enero de 2009

PARA MIS AMIGOS PERUANOS, DE ALBERTO LAURO



Quisiera hacerles llegar, a través del blog de la escritora María Sangüesa, a todos nuestros amigos peruanos, latinoamericanos, españoles y de donde sean, esta versión cubana de un típico tema del folklore peruano, "Toro mata", que tan admirablemente canta la gran intérprete peruana Susana Baca, pero esta vez en una simpática version "salseada" de Celia Cruz, uno de los números preferidos de mi gran amiga, fallecida sin haber podido cumplir su gran y ansiado anhelo: pisar la tierra de Cuba. Que el pueblo cubano no haya podido en cincuenta años disfrutar de la máxima expresión de su cultura popular es, desde luego, una carencia dolorosa ya difícil de subsanar. Igual que si a Argentina le quitaran a Mercedes Sosa, a Chile Violeta Parra, a Portugal Amalia Rodriguez, a Francia Edith Piaf o España Lola Flores... Como consuelo nos queda su inmensa obra y el testimonio de su talento inigualable. La cultura es un puente por encima de toda ideología. Por eso creo admirable la decisión de la cantante israelí Noa de presentarse en Eurovisión junto a la cantante palestina Mira Awad, haciendo un duo que levanta sus voces por encima del genocidio y por la paz.

ALBERTO LAURO

martes, 20 de enero de 2009

BOLA DE NIEVE: ALMA MÍA



Cuando era niño no me gustaba nada, pero nada, Bola de Nieve. Tocaba el piano en un restaurante lujoso de La Habana que se llama "Monseniur". Encontrar una reserva allí era un verdadero milagro. Y encima aquel negro gordo tocando el piano no dejaba que se sirviera ningún plato mientras actuaba. Lo miraba con una mirada de odio que lo traspasaba, pues deseaba que acabara cuanto antes para que me dieran mi bistec.Entonces se paraba del piano, me cogía de la mano, me sentaba al lado suyo y me tocaba "Ay, mama Inés" u otra canción afrocubana, que me hacía reir. Entonces se me olvidaba el hambre. Hoy, sin embargo, es uno de mis artistas preferidos, por eso le he agradecido tanto a mi querido Pedrito Almodóvar, que es también su incondicional, al igual que mi adorada Massiel (el perro de ella se llama Bola de Nieve porque es un pequeño bulldog completamente negro) que ponga su música en sus películas. La que le llamó así, burlándose de él, y poniéndole este sobrenombre despectivo fue su amiga de toda la vida, la cantante cubana Rita Montaner, gran artista pero malísima persona. Ambos habían nacido en Guanabacoa, un poblado cerca de La Habana que ahora es un barrio de la ciudad. Y es el regalo que le hago a María Sangüesa de año nuevo, y que ella amablemente ha querido compartir con sus lectores. Bola de Nieve se llamaba en verdad Ignacio Villa.

ALBERTO LAURO.
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ALMA MIA

Alma mia, sola siempre sola,
sin que nadie comprenda tu sufrimiento,
tu horrible padecer;
fingiendo una existencia
siempre llena de dicha y placer
de dicha y de placer.

Si yo encontrara un alma como la mía
cuantas cosas secretas le contaría
un alma que al mirarme sin decir nada
me lo dijese todo con la mirada
me lo dijese todo con la mirada
Un alma que embriagase con suave aliento
y a veces me pregunto que pasaría
si yo encontrara un alma como la mía.


Letra de María Grever

VIENTO, ÁNGEL LUIS ROMO

Pintura de Michael Adamovits


VIENTO

Como siempre que salimos a andar, nos hemos levantado muy pronto. Así, las horas de calor nos cogen allá arriba, en lo alto de la montaña. El verano está siendo duro, no es normal tanto bochorno por aquí, pero el aire fresco de las primeras horas nos anima. Hoy, para variar, atravesamos primero la dehesa.
Estamos acabando de cruzar el verde, y alcanzamos el repecho del Mantón, en dirección al río. Papá nos dice que la temperatura le recuerda los primeros días del otoño de cuando era niño. Dice que entonces había siempre un día como una raya entre el verano y los primeros fríos. Recuerda aquellas primeras lluvias del otoño que limpiaban el polvo de la calle y de los campos, y que él veía desde el balcón con melancolía; y las primeras formaciones de golondrinas en los hilos del tendido eléctrico, encogidas, mirando llover; y cómo antes de irse, por bandadas, daban un último vuelo por el pueblo para despedirse de sus rincones favoritos, del nido, del campanario, en torno al cual parecían moscas de santos, de la poza, de las esquinas y callejas en las que hacían sus acrobacias. También dice que nuestra madre le decía que cuando las golondrinas se marchaban, los pardales las seguían durante un largo trecho, para volver agotados al final de la tarde; y que uno no debería morirse, pero como inevitablemente hay que hacerlo, sería mejor hacerlo en esos días tan bonitos. Y se calla. Siempre empieza a hablar como exaltado, y acaba callando al mencionar a mamá.
Hemos pasado el río, y queremos ganar la cuerda de la sierra, para volver por otro camino, a través de la collada de la Culebra. A mi padre no le gusta repetir el trazado.
¿Estás cansada, me pregunta?, al pasar por el cortafuegos. Siempre me pregunta lo mismo al cabo de un rato; a mí, no a mi hermano, que viene con nosotros, y me da rabia. Sólo tengo un año menos que él, pero el mismo aguante.
Durante la última media hora, todo ha sido una pendiente brutal. Papá no levanta la vista del suelo, acompasa sus pasos a su respiración, y nos dice que hagamos lo mismo, pero yo nunca lo consigo. Los brezos están muy altos, más que yo misma.
A medida que subimos, se va divisando un paisaje grandioso que nos contagia, nos hace sentir invencibles. Buenas vistas, como él dice. Mi hermano tira al vacío algunas piedras que encuentra y espera el sonido de su choque.
Vuestra madre subió una vez aquí, de niña, y ya siempre lo recordó todo como ahora está. Aquí había un pozo, señala papá hacia una ligera concavidad rellena de cascotes. Y al otro lado, hay una cueva, nos dice, en la que ella y yo nos refugiamos alguna vez de tormentas pasajeras.
Subimos a una explanada mínima en la que apenas cabemos los tres, desde la que divisamos los límites entre provincias. Nos hemos sentado en ella, para comer un poco. Los bocadillos saben a gloria, y la cantimplora se transforma en un artilugio milagroso.
Ya más arriba, hemos alcanzado la cuerda. La vegetación baja a medida que subimos. Cada vez es más cómodo andar. Yo siempre creí que la montaña acababa en una especie de lomo estrecho en el que pudiera sentarme y ver ambos lados con sólo girar la cabeza, pero no. La parte más alta es casi plana, y si ves un lado, la propia anchura de la cima te oculta el otro. Es como una pequeña decepción. Al asomarnos al otro valle, en el que se ven montañas más altas y verdes que la nuestra, vemos un águila inmóvil en el cielo, frente a un fuerte chorro de aire; está como esas truchas que se aquietan de cara a la corriente, dejando que el agua les pase por los costados. El águila, a veces, corrige un poco la posición, y vuelve a su quietud. Es algo formidable. Papá dice que, cuando era niño, un águila real se llevó a un recién nacido que sus padres habían llevado a segar consigo en una cesta. Desde entonces se ha llegado casi a exterminar en la región.
Caminamos por la cima hasta unas peñas desde las que vemos el camino que hemos traído, y que ahora parece pequeño, difícil de identificar. Nos encaramamos al punto más alto y dejamos que el viento nos sople en la cara, un viento tibio, de final de tarde. Te sientes flotar, lo dominas todo, como si el mundo te perteneciera.
Desde que se murió, siempre he sentido que vuestra madre está como disuelta en todo esto, que participa, dice papá, y traza un arco con el dedo, señalando el frente. En la nieve, en la lluvia, en el cambio de colores, como si se estuviese expresando a través de todo ello. Es misterioso, la recuerdo con tristeza, porque me parece que sigue estando por aquí. Y tal vez lleve la misma vida, comiendo poco, trabajando todo el día para mí y para vosotros…
Papá nunca había hablado tanto tras mentar a mamá, pero prosigue: antes ella era parte de esto; ahora esto es parte de ella, no sé muy bien lo que quiero expresar, pero desde aquí parece más fácil decirlo.
Ahora permanecemos callados. Y pienso que él ha debido de llorarla incluso más que nosotros, no sabremos cuánto.
Llevamos mucho rato sentados en estas peñas sin hacer nada, sólo mirando. Mi hermano tira otra piedra. A veces llegan como hebras de frío, y resulta muy agradable. Algo va creciendo dentro de nosotros. Todo está en su sitio. Parece que fuera a ocurrir algo maravilloso. El viento sopla por todas partes, nos desordena el pelo, se mete entre la ropa. No parece una experiencia física, es algo más profundo.

ÁNGEL LUIS ROMO

sábado, 17 de enero de 2009

EL AMOR INDECISO, DULCE MARÍA LOYNAZ


EL AMOR INDECISO

Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta...
Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta.

Yo le digo al amor: -¿Que te trae a mi casa?
Y el amor no responde, no saluda, no pasa...

Es un amor pequeño que perdió su camino:
Venía ya la noche... Y con la noche vino.

¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...
¿Qué palabra no dice, qué nombre no me nombra?...

¿Qué deja ir o espera? ¿Qué paisaje apretado
se le quedó en el fondo de los ojos cerrados?

Este amor nada dice... Este amor nada sabe:
Es del color del viento, de la huella que un ave

deja en el viento... -Amor semi-despierto, tienes
los ojos neblinosos aun de Lázaro... Vienes

de una sombra a otra sombra con los pasos trocados
de los ebrios, los locos... ¡Y los resucitados!

Extraño amor sin rumbo que me gana y me pierde,
que huele las naranjas y que las rosas muerde...,

Que todo lo confunde, lo deja... ¡Y no lo deja!
Que esconde estrellas nuevas en la ceniza vieja...

Y no sabe morir ni vivir: Y no sabe
que el mañana es tan sólo el hoy muerto... El cadáver

futuro de este hoy claro, de esta hora cierta...
Un amor indeciso se ha dormido a mi puerta...

viernes, 16 de enero de 2009

LA BOTA DE LA MUERTE, JUANA CASTILLO


LA BOTA DE LA MUERTE


A todos los caídos en Palestina y en los conflictos armados
que estremecen nuestro mundo. Por un universo en Paz.


La bota de la muerte armada
hasta los dientes
camina a la batalla:
mueren los inocentes.

El general se parapeta
tras un muro:
cómodo despacho
desde el que da órdenes con mano férrea, sin temblar.

Cumplen las órdenes los soldados
sin pensar: robots armados
que avanzan...
Dejaron su alma atrás.

Y caen niños, ancianos, mujeres,
tullidos..., y hombres en la flor de la edad.
La bota de la muerte no mira
a quién pisotea al caminar.


JUANA CASTILLO ESCOBAR

http://anauj-perlasdeluna.blogspot.com/

jueves, 15 de enero de 2009

NORA ALARCÓN: MALVITA


Nora Alarcón y yo en nuestro cumpleaños.

MALVITA


Malvita de los parajes
Emerges en algún torbellino
Con un vientre en un mar de contracciones

El silencio te ahoga en su reino
Con un amor encadenado a la soledad
Paloma ... serpiente ... amazona ... eterna malva

Oí tu voz y me desnudé frente a tus pétalos
Dancé para ti y bebí de tus versos
Luego nos fragmentamos en mil colores

Te disipaste una tarde de sol
Al ver que mil rosas de plástico
No hacen de un desierto un jardín

Y aún te espero invadido de utopías
Al ritmo de estas venas que calcinan
Melodía que alguna vez nos desnudó para amarnos

Pero ... quién sabe la medida de lo duradero
en este universo fulminado de palabras.

http://malvitalucero.blogspot.com/

miércoles, 14 de enero de 2009

ROMANCE DE LA LUNA, LUNA. CAMARÓN CANTA A LORCA



La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

FEDERICO GARCÍA LORCA (ROMANCERO GITANO)

YERMA, INMA ÁLVAREZ


EL VERSO DE YERMA


Hace tiempo que te espero,
inventando el calendario.
Soles y lunas pasan.
Soles y lunas pasan sin ti.
Soles y lunas pasan.


Me permito ilusionarme,
curvar despacio una sonrisa pero
tantas lunas rotas.
Tantas lunas rotas por ti.
Tantas lunas rotas.


Busco amnesia en mi espejo
y no sé engañarme más.
Nunca llegarás, lo sé;
nunca llegarás.
Nunca nacerás de mí.

INMA ÁLVAREZ





martes, 13 de enero de 2009

JESÚS MALIA, CAMINO A SANTIAGO 22


CAMINO A SANTIAGO
22
Camino de tu mano todavía,
fuerte y milenaria como el roble.

De ti nací,
de ti moriré,
porque tu útero
es la tierra en sus ríos y bosques
y yo sólo un olivo en mitad de la senda que no tiene final.

Vengo oyendo a los hombres que me halagan tu piel,
¡oh, tú, égida mía!

http://poesiaabierta.blogspot.com/2009/01/luis-luna-en-al-rihlael-viaje.html

ÁNGEL GONZÁLEZ, PRIMER ANIVERSARIO


Ayer asistí a la presentación de la Antología de poemas que se ha editado para conmemorar el primer aniversario de la muerte de ángel González. Aquí reproduzco el artículo que ha difundido la Agencia Efe mediante el diario El País, al final he querido cerrar con uno de los poemas que su viuda, Susana Rivera ha incluido en esta Antología seleccionada por ella:

EFE - Madrid / Oviedo - 12/01/2009

Susana Rivera, viuda de Ángel González, ha querido recordar al poeta en el primer aniversario de su muerte con una selección de sus mejores poemas recopilados en la antología La primavera avanza, realizada desde el punto de vista del lector y no como esposa.
Quise, a Susana Rivera

Ángel González
A FONDO
Nacimiento:
1925
Lugar:
(Oviedo)
La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
Una primera edición de La primavera avanza realizada por Alza para obsequiar a sus viajeros con la obra de un autor esencial se presenta hoy en la Delegación del Principado de Asturias en Madrid, en un acto que contará, entre otros, con Susana Rivera, presidenta de la Fundación Ángel González, y José Manuel Caballero Bonald como poeta, amigo y conocedor de su obra.
Alsa, que hace un cuarto de siglo editó una primera antología del poeta para ser difundida internacionalmente en sus rutas que recorren media Europa, ha querido en este 12 de enero, fecha que coincide con el primer aniversario de la muerte de González (Oviedo 1925-Madrid 2008), aprovechar su ausencia "no para la lamentación, sino para el recuerdo".
Ediciones Visor lanzará esta misma antología en su colección de Poesía, según indicaron fuentes de la editorial, con la que pretende "enriquecer" la primera antología que publicó el poeta hace ocho años con el título 101 más 19, en la que incluía 109 poemas conocidos y 19 inéditos.
Más completa
La primavera avanza, prologada por Susana Rivera, es, según Visor, más completa que la antología anterior y también "muy distinta", al estar realizada por la viuda del poeta "desde la distancia, como si no lo conociera", con la perspectiva de un lector, aunque con la sabiduría de la obra completa de su marido.
En ella se incluyen, además de los poemas más conocidos de la obra de Ángel González otros no incluidos en ninguna otra antología, con la intención de aportar "una visión distinta, completa y matizada" del poeta como la que tiene su viuda, profesora de Literatura Española en la Universidad de Nuevo México y especialista en poesía contemporánea.
Admirador de Claudio Rodríguez, Blas de Otero, José Hierro o Juan Ramón Jiménez, Ángel González, nacido el 16 de septiembre de 1925 en Oviedo, pertenecía a la Generación de los 50 junto a Jaime Gil de Biedma, José Angel Valente o José Manuel Caballero Bonald, un grupo unido en su origen por su oposición a la dictadura franquista.
Hijo de un republicano, que murió cuando él tenía 18 meses, estuvo siempre muy marcado por sus experiencias durante la Guerra Civil y la posguerra, y su viuda lo definía durante uno de los homenajes en los que se recordó su figura como un poeta "herido por la historia".
Una semana después de su muerte, las cenizas del poeta, premiado en 1985 con el Príncipe de Asturias de las Letras y con el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1996, fueron trasladadas a su ciudad natal y depositadas en el panteón familiar del cementerio de El Salvador, en un acto en el que se dieron cita un centenar de personas del mundo de la literatura, la música y el cine.
Desde su fallecimiento, González ha recibido numerosos homenajes, incluida la edición de un volumen titulado "Antología de poesía para jóvenes", que ha tenido como escenario ciudades como Oviedo, Gijón o Madrid.
A la presentación esta tarde de La primavera avanza está prevista la asistencia de los cinco patronos de la Fundación Ángel González, constituida con el objetivo de que su legado moral y literario "esté defendido y asegurado con cariño", según uno de sus integrantes, el poeta Luis García Montero.

ME BASTA ASÍ

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).






DESAMOR, MARÍA SANGÜESA



DESAMOR



Desato el desamor de mis caderas,
pues ya corté la cinta del hastío
que ceñía de espinas mi cabeza.

Cada espina brotaba de tu ausencia,
respirando tu cuerpo junto al mío,
herido ya de vientos y de fríos.

Sobre un aire viciado de silencios.




domingo, 11 de enero de 2009

SURFEANDO EN LA RED

Juan José Soto me ha hecho llegar este correo para comunicarme que me ha incluido en su importante blog literario. Muchas gracias, amigo, para mí es un honor que me tengas entre tantos escritores que admiro y con tantos compañeros del otro lado del Océano. Tu labor es muy encomiable y te felicito por tus éxitos. También le doy las gracias a Nora Alarcón porque la inclusión de mis poemas en su blog me ha parecido un gesto entrañable dentro del contexto del mismo. Y porque ha quedado precioso.

Queridos amigos,



Les presento el último post de SURFEANDO EN LA RED, luego de tres meses, esta vez con "El Vuelo de Hécate" de la poeta española María Sangüesa. Hacer clic en enlaces para leer la nota:

http://superavefenix.blogspot.com/

http://superavefenix.blogspot.com/2009/01/el-vuelo-de-hecate.html

sábado, 10 de enero de 2009

NORA ALARCÓN Y YO


Nora Alarcón y yo nos conocimos el 12 de Octubre, desde entonces nos hemos visto bastantes veces, especialmente en el ciclo poético de "Los Rituales de la Papa". Entre nosotras se ha dado una fuerte corriente de simpatía y, por mi parte, una gran admiración hacia su obra, existe lo que ella llama:"afinidad espiritual". Es una mujer valiente, fuerte y sensible. Ayer me comunicó que me había incluido en su blog:

QUERIDA MARIA

TE ENVIO MI LINK TE HE PUESTO EN MI LISTA DE FAVORITOS...

http://malvitalucero.blogspot.com/

Lo he visitado y os lo recomiendo, además del contenido literario tiene una hermosa música. El poema Cristales, de Nora, me ha conmovido profundamente.
La foto que encabeza esta entrada la tomó Juan José Soto, su esposo, el día de Nochevieja. Hoy celebramos juntas nuestro cumpeaños en la Alianza Hispánica, coincidiendo con la inauguración de una interesante exposición con los fondos de la Fundación. Gracias, amiga.

JUAN JOSÉ SOTO


JUAN JOSÉ SOTO (PERÚ, 1965)
Poeta y periodista peruano. Ha publicado los poemarios: “Cárcel de mi ojo” (1994), “Morada Diosa” (1997), “Palabra sobre los abismos” (2005) y “Airado verbo” (2008). Fundador y director del boletín cultural electrónico “ITINERARIO DE LA PALABRA” (2005 –2007). Actualmente dirige la bitácora virtual de difusión y promoción literaria “Surfeando en la Red” http://superavefenix.blogspot.com/ y un blog personal: “Airado verbo” http://airadoverbo.blogspot.com/.

XIII

Extensas legiones de dolor no bastan
Para acallar a la muerte
Que cae repetida En punta de pies
Entre enormes molares y también a patadas
En las cuencas de agónicos videntes
No hay lugar para abrazos entonces
Sólo el tiempo a dentelladas en un beso
Ese obsceno ardor al pie del abismo
Vestigio de luz y de grito
Entre los restos calcinados de la sombra


Del poemario Airado verbo,
Lima, 2008. Sol negro editores

viernes, 9 de enero de 2009

JAVIER CALLE EN CONCIERTO


Javier Calle es madrileño, formó varios grupos en los que él tocaba sus propios temas. El más importante fue LACALLE, durante los 80 actuó con él en salas tan emblemáticas como CLAMORES, VAIVÉN, etc. Estuvo varios años sin aparecer ante el público, hasta que en el 2006 decidió retomar sus actuaciones junto a los componentes de LACALLE. Su vida es la música, es un creador incansable, declara que no puede vivir sin componer...le comprendo, yo no podría vivir sin escribir, quizás por eso un día me pidió un poema y lo musicó, después vinieron otros. Siempre me sorprende con su música, me emociona como hace volar mis palabras, así que espero que nuestra colaboración sea larga y fructífera.
Mañana actuará en la sala SILIKONA, en Moratalaz. Si estáis en Madrid, no os lo perdáis. LACALLE y él os van a entusiasmar, especialmente si sois amantes del rock.
Aquí os dejo el primer poema mío que Javier musicó, ya lo tiene grabado, espero poder colgarlo aquí dentro de poco.

PECADOS

Otra vez los he contado,
suman siete los pecados:
Avaricia, de tenerte
cuando digo que te amo.
Lujuria, de no soltarte
anudado a mi costado.
Ira, por no perdonarte
cuando te vas de mi lado.
Soberbia, por no decirte
que sin ti soy puro llanto.
Gula, de tu boca. Besarte
desde la frente hasta el labio.
Envidia, de que reflejes
en otros ojos mi canto.
Pereza, para marcharme
cuando me abrazan tus brazos.
Suman siete los pecados,
catecismos olvidados
que amarillos se deshojan
entre mi piel y tus brazos.

ALBERTO LAURO: POEMA INÉDITO


DUELO POR QUIEN FUI

Para Carlos Pintado.

I

¿Quién viene a buscarme
Cuando ya no estoy?


¿Quién insistente toca a mi ventana
Que no quiero abrir?


¿Quién derriba mi puerta
Que no dejo entrar?

II

Oh noche, entierra en tu sombra
Esta premonición
De presentida luz.

Oh lluvia, olvida otras lágrimas.

Oh mar, borra de tu arena
Todas mis pisadas.

III

Ahí está la lámpara encendida
Pero yo estoy ciego.

Ahí canta la cítara del amado
Pero yo estoy sordo.

Él espera que le llame por su nombre
Pero yo estoy mudo.

Impasible como una tapia en ruinas.
Rígida piedra.

Indolente
En la intemperie del adiós.

Sin lamentos. Sin himnos.

Pues todo lo que iba a confesarle
Ya lo dijo el silencio.

IV

La copa donde bebemos
Rebosa del vino en nombre de Dios:
es hiel, acíbar, pólvora, niebla y vinagre.

En la tumba se acumulan
Restos de otras vidas, de otros sexos,
De otros cuerpos que fui.


V

Camino por una calle
de una ciudad que es ya recuerdo,

de un país en sueños
donde llevo en la mano

la llave de una casa que ignoro.

Las aves de rapiña se alimentan
De lo que vieron mis ojos.

Y me pregunto
Para qué escribir poemas
Si ya nadie los firma con sangre.

ALBERTO LAURO:(Cuba, 1959). Escritor, poeta y periodista cubano.Reside en España desde 1993. Autor de varios poemarios entre ellos Cuaderno de Antinoo (Ed. Betania, 1994). Su novela En brazos de Caín obtuvo en 2004 en España el Premio Odisea de Novela.

miércoles, 7 de enero de 2009

DEL AYER ME VIENES, MARÍA SANGÜESA


DEL AYER ME VIENES


Del ayer me vienes, de un ciego instante
desvelado hoy, de más allá del tiempo
y lo seguro. Aroma de recuerdos,
escarchada ceniza de los siglos
en mágica armonía, en lo distante...
Hoy despiertas en la brisa que te trae
de un eco de recuerdos ancestrales.
Sentí miedo de ti, de tu reflejo
de cuando fuimos uno y nos perdimos
y tuve que vagar entre dolores
buscándote, amor mío...¡buscándote!

En otra piel, en cruces de caminos,
a través de sendas, por los siglos,
por miradas de equívocas señales
que arrastraron mi alma hacia el vacío...
Llama es tu presencia del crepúsculo,
te presiento en el aire que respiro,
y en puentes del silencio de unos ojos,
y en la tinta que enciende mis palabras
refulge la esperanza de unas manos
que han tomado las mías un instante...
Buscándome, amor mío...¡buscándome!

martes, 6 de enero de 2009

CAMINO A SANTIAGO 21, JESÚS MALIA



CAMINO A SANTIAGO
21
He llegado hasta aquí
sin pronunciar tu nombre,
te he traído en penumbras
cada día conmigo.
Y sin embargo,
cada paso que resta para hacer el camino,
cada roble y acebo de estos bosques sin fin,
siento que eres tú quien quisiera besarlos
que conmigo caminas.

Una vela en Santiago enciendes por mí
y su luz me ilumina
y la busco, sin fuerzas,
pero sigo hasta ti luminaria incesante
contigo en penumbras.

Jesús Malia

domingo, 4 de enero de 2009

NORA ALARCÓN, ÁGUILA...


AGUILA...

Águila de las cimas
Saturado de silencio
Como el tiempo
Es a nuestros recuerdos

Convertido en versos
Traes aroma de tus lluvias
En la presencia de un fuego
Que se levanta más allá del olvido

Tan lleno de quimeras
Como es la memoria de la vieja historia
Poblado de soledades
Como el corazón de un forastero

Cuántas médulas arden
No importa el humo, ni las lágrimas
Hoguera de otras playas

Viniste con la música del destino
Danza, llamas y eco de témpanos
Bebes la eternidad de la poesía
Que vibra en tus venas

El tiempo es la fuente
Que nos fertiliza o marchita
Entre páramos y montañas

Entonces eres un ser
Que quiere desplegar sus alas...
Y jamás volver

Nora Alarcón

viernes, 2 de enero de 2009

NO ES NADA PERSONAL, ÁNGEL LUIS ROMO


NO ES NADA PERSONAL

Tenía pinta de abuelete sabio y bonachón. Delgado, el pelo canoso y una señorial barba blanca, ojillos vivarachos, como de ratón, y un traje impecable, pero como de otro tiempo. Se dirigió a la puerta de su estudio y la abrió, justo en el mismo momento en que una mujer al otro lado iba a presionar el timbre con su dedo. Pase, pase, le dijo en tono afectuoso. El estudio estaba en un ático de doscientos metros cuadrados muy iluminado desde el que se podía ver el parque del Buen Retiro y la Puerta de Alcalá. La mujer, una prestigiosa galerista de Munich, rechazó el té con cardamomo que el viejecito le acababa de ofrecer: no dispongo de mucho tiempo, ¿podemos empezar ya? El viejo fue apartando con cuidado los paños que cubrían los cuadros. La mujer sacó una pitillera plateada, encendió un cigarrillo y echó una rápida ojeada a los cuadros. De vez en cuando se paraba delante de alguno, dejaba que su peso descansara sobre su pierna izquierda, luego sobre la derecha, daba una calada al cigarrillo, y continuaba mirando. Los cuadros eran inmensos, llegaban del techo al suelo y el más pequeño tendría unos tres metros de ancho. En las telas había escenas selváticas, con plantas descomunales de colores imposibles y animales increíbles acechando entre la manigua. Demasiado naif, debió de pensar la mujer, aunque se abstuviera de decir nada por no herir la sensibilidad del artista, no fuera a tomárselo como algo negativo. Me temo que va a ser difícil, dijo al cabo de un rato mientras buscaba inútilmente un cenicero donde echar la ceniza del cigarro, que era lo que más le preocupaba en ese momento. Y añadió: mis compradores buscan algo diferente. ¿Diferente?, se interesó el viejillo. Sí, diferente, algo más, cómo le diría yo, más cibernético y desestructurado, algo más borroso. ¿Más borroso? Ah, espere, dijo el abuelo acercándose a la mujer. Permítame, añadió, mientras cogía la colilla que la mujer mantenía incómoda entre sus dedos, a la vez que le daba un empellón en la espalda hacia el cuadro que tenía delante. La mujer dio un traspié, cayó sobre el cuadro, y acabó traspasándolo, quedando literalmente dentro de él. Con cara de espanto, la señora hacía aspavientos y parecía gritar, pero fuera del cuadro no se oía nada, tan sólo podía verse su figura, que iba perdiéndose en la espesura. El viejo sonreía como el ratón que se hallaba tras sus propios ojos, mientras aquellos animales, mitad mitológicos, mitad reales, rodeaban amenazadores a la mujer. Lo siento, señora, no es nada personal, pero tengo que alimentar a mis cuadros.

Ángel Luis Romo