domingo, 6 de julio de 2008

El día que me quieras




Esta canción era la favorita de mi padre. Le recuerdo cantándola y diciendo que tenía una de las más hermosas letras que se habían escrito. El sabor añejo de la antigua cinta de Gardel, su voz, el eco del pasado y de todas las generaciones que se han amado al arrullo de esta melodía, el amor que nunca pierde su vigencia por más amarillento que esté el celuloide que lo trae a nuestros días...

lunes, 16 de junio de 2008

ABU AL ABBÁS, Moaxajas

Abu al-Abbás Ahmad ben Abdullah b. Abi Hurayra al- Qaysi, conocido como el Ciego de Tudela,
nació en Tudela, hacia 1093; y murió en Sevilla en el año 1130.
Mi ascendencia navarra, precisamente de Tudela, y mi nacimiento en Marruecos, quizás sean los que me han predispuesto a sentir una devoción especial por este poeta.
Su ceguera no le impidió tener un sentido de la vida lúdico y vitalista. Su obra gira en torno al amor, sin hacer distinción de sexos. Pueden requerirse, indistintamente, tanto el amado como la amada. Pero esta temática amorosa no es simplista, el autor busca el contraste de luces y sombras dentro de la relación de los amantes. Así, el gozo del encuentro no se comprende sin
la tristeza de la separación, ni el culmen del amor sin el temor al desamor. También habla del tiempo, que pasa inexorablemente. Pero, quizás, después del amor sea el vino lo que más inspire. Abu al- Abbás, escribía para vivir; sus composiciones, como todas las moaxajas, estaban pensadas para ser recitadas o cantadas con acompañamiento musical.
Aquí tenéis la primera de ellas:

"Sonrisa de perlas, rostro de luna llena, no lo amparaba el tiempo,
/ mas mi pecho lo albergó.

¡Ah, qué hallaba!, consumíame aquel hallazgo,
que me elevaba paralizándome, feroz y parsimonioso.
Si le decía quizá, me preguntaba: ¿Dónde está ese quizá?

Cual caña de bambú se mecía, con lozano vaivén, y dos manos
/ lo acariciaban: la brisa y el rocío.

No me queda más remedio, de la mano tómame el corazón.
Has agotado mi paciencia, aunque me esfuerzo;
Un sorbo de miel y mi anhelo lo testifican.

¡Qué lejos está de aquellos labios el hijo de la jarra! ¡Qué abismo
/ entre el rostro del tiempo y el de las brasas!"

sábado, 7 de junio de 2008

ALGA Nº 59, Revista de literatura, Primavera 2008

Hace unos días, recibí el número de Primavera de esta excelente revista literaria catalana.
De nuevo mis felicitaciones a los responsables de la misma, Goya Gutiérrez y Enric Velo.
La portada es de Beneyto, pintor, escultor y escritor.
Entre los colaboradores de este número se encuentra Felipe Sérvulo, soy seguidora de sus blogs,
que os recomiendo encarecidamente:

- "Inventario de silencios"
-"Así me lo contaron"
-"Artelista", en este blog nos regala sus creaciones pictóricas, de gran maestría y belleza.

En esta ocasión, me permito seleccionar, de entre todos los poemas de esta edición, uno de Felipe, no sin antes decirle a Goya que me ha conmovido su poema, y que he intentado reproducir aquí un fragmento, dada su larga extensión, pero forma un todo tan bien estructurado, que intentar fraccionarlo me ha parecido como robarle el "alma".
Estos versos, de Felipe Sérvulo, pertenecen a su obra "Cartografía de la materia", y estoy segura de que os van a encantar, al menos tanto como a mí:

He buscado flor de saúco
al sentir tu nombre
hasta la desesperación,
porque moraban los sueños
y temía no encontrarte
al despertar.

Sobre las cuatro he visto
al cegrí que viniera de Granada
y me ha relatado la vieja historia
de la crisálida en el laberinto.

Está sobre un desierto
y el sol nunca se apaga.

El prodigio: verte la única noche
que te haces mariposa.

sábado, 31 de mayo de 2008

EL COLLAR DE LA PALOMA VIII, Ibn Hazem


SOBRE LA MUERTE:

"Quisiera saber si el vínculo de tu amor sigue
intacto para mí, sin desgastar,
y me parece que un día podré ver tu rostro
y hablar contigo a solas en Balat Mugit.
Si el deseo pudiera mover las casas,
el Balat iría a verte como pidiendo socorro.
Si los corazones pudiesen caminar,
el mío iría hacia ti a marchas forzadas.
Trátame como quieras porque te amo
y no tengo otra conversación que hablar de ti.
Aunque lo olvides, guardo en lo más hondo del corazón
un pacto hecho contigo que no está roto."

"Aunque te encubra el hueco de la tumba,
yo no puedo esconder mi amor por ti.
He ido a tu casa, movido por la nostalgia,
después que el tiempo rodó y pasó sobre nosotros,
y al hallarla desierta y vacía,
mis ojos han vertido por ti amargo llanto."

SOBRE LA FEALDAD DEL PECADO:

"No hagas que tu alma siga la pasión,
y deja de exponerte a los peligros.
Vivo está el demonio, no ha muerto,
y el ojo es puerta de la tentación."

"La herida que me has hecho tiene cura, y no hay reproche.
La que es incurable es la herida del amor."

"¡Oh tú que me censuras neciamente!- dijo -. No lo hagas,
que tú no has visto dos amantes cuando se unen el día de la cita.
Déjame que vaya a beber en los pozos.
Vete de aquí, no quiero las albercas.
Si te retiras del amor, él se retirará de ti,
y, si te ves un día abandonado, es porque abandonaste el amor."

"Vino a mí, mientras el agua de la nube se desataba en el aire
como pura plata que se extiende al fundirse.
La media luna declinaba en su órbita.
¡Habla de un amante que consiguió lo inalcanzable!
Fue tal, que si me preguntases por ello
no podría responderte más que riendo.
Por la demasía de mi gozo, pienso que lo he soñado.
¡Maravíllate del que duda estando seguro!"

SOBRE LA EXCELENCIA DE LA CASTIDAD:

"¿Te place acaso una hermosura cuya ausencia ha de desvelarte;
el refrigerio de un encuentro cuyo secreto ha de abrasarte;
una cercanía que has de dejar al punto
( y no tendrías que separarte de ella si no te hubieras acercado ) ;
un dulce sabor que ha de tornarse amargo y acedo,
y una delicia que encierra los pliegues de la angustia?"

EPÍLOGO:

"Hice de la fuerza de ánimo mi castillo y mi coraza;
no quiero disfrazarme de víctima de la injusticia.
Más que todos los hombres vale para mí
ese poquito que me permite no necesitar a nadie.
Estando firmes mi religión y mi honor,
en nada tengo lo que se va de mi lado.
El ayer se fue, el mañana no sé si lo alcanzaré:
¿Por qué razón voy a apenarme?"

martes, 27 de mayo de 2008

EL COLLAR DE LA PALOMA VII

En esta parte de la obra de Ibn Hazem, voy a resumir los diferentes apartados centrándome en los poemas más significativos. Este estudio sobre el amor, de mil años de antigüedad, sigue sorprendiéndonos por la vigencia de los sentimientos que expresa. El ser humano, a través de los siglos y de las diferentes culturas, continúa enfrentándose al amor y sus dolencias con una mínima evolución, de ahí viene la frescura que mantiene este texto.

SOBRE LA CONFORMIDAD:

"Cuando el amante no puede conseguir la unión amorosa, tiene que conformarse con lo que pueda obtener."

"Si es que te niegas a unirte conmigo, sabe que yo
me contento con mirarte, puesto que no hay unión.
Me basta con verte una vez al día,
aun cuando antes no me contentaba con el doble."

"Bendita sea la tierra que tu habitas
y benditos los que hay en ella, porque en ella se instaló la felicidad.
Sus piedras son perlas; rosas sus cardos;
sus aguas miel; su polvo ámbar gris."

"He visto en sueños que partías
y que empezábamos a despedirnos llorando.
Pero, al despertarme, te hallé abrazado a mí,
y mi tristeza, al verlo, se ha disipado.
He renovado entonces el abrazo y te he apretado contra mí,
como si volviese a ti de una separación desgarradora."

"Me dicen: "Está lejos". Yo contesto: "Me basta que esté
conmigo dentro de un mismo Tiempo del que no puede salirse.
El mismo sol que pasa sobre mí pasa también sobre él
cada día, cuando renueva su luz.
Luego, aquel de quien no me separa otra distancia
que la de un solo día, ¿está lejos?"

SOBRE LA ENFERMEDAD:

"Le robaste el corazón a viva fuerza,
y ¿quién puede vivir sin corazón?
Ayúdale con la unión para que vivas noblemente
y alcances el premio el día del juicio.
Pues veo que si esto dura va a cambiar
las ajorcas de sus tobillos por las cadenas de los locos.
En verdad, tú has enamorado al sol,
y su amor por ti es evidente ante la Humanidad."

SOBRE EL OLVIDO:

"Si mira, el que está vivo muere por su mirada.
Si habla, dirías que se ablandan las piedras.
Es el amor como un huésped que hizo alto en mi espíritu:
mi carne es su alimento; mi sangre su bebida."

"Si antes me hubieran dicho:
"Olvidarás a quien amas",
mil veces habría jurado:
"Eso no sucederá nunca."
Pero ya que tras un largo desdén
fuerza es que venga el olvido,
bendito sea tu desdén,
pues que trabaja y se fatiga en curarme.
Ahora me maravillo del olvido,
como antes me maravillaba de la firmeza,
y veo ya tu amor como unas brasas
que arden, pero bajo la ceniza."

sábado, 10 de mayo de 2008

EL COLLAR DE LA PALOMA VI, Ibn Hazem

SOBRE LA LEALTAD:

Las obras de los hombres nos hablan de su naturaleza.
Conocer la esencia de una cosa te releva de seguirle el rastro.

El primer grado de lealtad consiste en que el hombre sea leal con quien lo es con él:

"Tal cosa es deber ineludible e inexcusable obligación, tanto para el amante como para el amado, y no se apartan de ella más que las personas de baja condición, mal criadas y en quienes nada bueno puede hallarse."

El segundo grado consiste en ser leal con quien es traidor:

Ningún mérito tiene guardar un secreto a quien lo guarda,
sino guardárselo a quien él mismo lo publica.
Es como la generosidad espléndida, que es más sonada
cuando la dádiva es rara o el donante es avaro.

El tercer grado consiste en ser leal cuando nada se espera:

Si todos los corazones y las almas tuvieran mi firmeza,
no les harían mella las miradas lánguidas.
Mi alma rechaza por necesidad el calificativo de vil,
como las partículas que rigen el genitivo rechazan al verbo.

SOBRE LA TRAICIÓN:

Envié un mensajero en pos de mis deseos,
confiándome neciamente a él, y él nos ha distanciado.
Soltó las amarras de mi amor y afianzó las del suyo,
alejando de mí lo que era posible.

SOBRE LA SEPARACIÓN:

La primera de ellas es la que dura solamente un lapso de tiempo:

"Están ciertos de que ha de cesar y seguros de un pronto retorno; mas, a pesar de ello, produce un desasosiego en el corazón y un nudo en la garganta, que no se quitan más que con la vuelta."

La segunda es la ocasionada por cualquier obstáculo que impida el encuentro:

Soy como el sediento que ve el agua del pozo
y no tiene manera de sacarla.
Ausente está mi amada, como el que está en la tumba
de quien no te separa más que la losa que la cubre.

La tercera es la buscada por el amante para espantar las hablillas de los calumniadores, para evitar mayores impedimentos.

La cuarta es la ocasionada por el amante, cuando alguna vuelta de la fortuna le obliga a ausentarse:

Te aguardan por el mundo bien sabidos caminos.
Vete, que la espada no es más que un peso hasta que deja la vaina.

Viene después la separación ocasionada por el viaje, cuando no se sabe a ciencia cierta si habrá retorno:

Esta dolencia, cuya curación desafía al médico,
me llevará, sin duda, a la aguada de la muerte.
Pero contento estoy con caer víctima de su amor,
como quien bebe veneno desleído en un vino generoso.
¿Qué más quiere el Destino? ¡Qué poca vergüenza tiene,
y con qué afán tiende a adueñarse de toda alma enamorada!

El retorno después de una ausencia, genera una intensa alegría:

Mis ojos se han refrescado con tu cercanía,
tanto como ardieron en los días que te celó la distancia.
A Dios vaya la paciencia y la resignación por lo pasado.
A Dios vaya la gratitud y la alabanza por lo que ahora decide.

"La gente difiere en apreciar cuál sea peor entre estas dos cosas: la separación o la ruptura. Cada una de ellas es penoso trance y constituye la muerte violenta, la negra desgracia y el mal año; pero entre las dos, cada uno encuentra peor la que es más contraria a su carácter".

"Su amor cautivó mi alma,
y su lejanía la hizo perecer.
El amor es como mi huésped
y mi alma es su sustento".

"Si ahora nos deja sedientos, antes nos dio mucho tiempo de beber;
si ahora nos aflige por ello, durante mucho tiempo nos alegró."

martes, 6 de mayo de 2008

EL COLLAR DE LA PALOMA V, IBN HAZM

SOBRE EL ESPÍA:

El espía corta todo vínculo del afán de amor,
y cae sobre el amor como una desgracia más.
Diríase que en su corazón hay un demonio que le muestra las cosas,
y que en cada uno de sus ojos hay alguien que le informa de las nuevas.

SOBRE EL CALUMNIADOR:

No des crédito a unas palabras que oíste
mientras no estés cierto de que es verdad lo que sabes,
como el que, al nacer un espejismo, derrama el agua que lleva
y halla luego la muerte en el inmenso y estéril desierto.

SOBRE LA UNIÓN AMOROSA:

¿Cómo he de censurar al alejamiento y tratarlo injustamente,
si el carácter de quien amo es todo alejamiento?
El amor hubiera bastado para ponerme en un aprieto.
¿Cómo estaré, pues, habiéndose reunido en mí alejamiento y amor?

SOBRE LA RUPTURA:

"Otra de las penalidades del amor es también la ruptura, en la que caben distinguir varias suertes."
Primera, la que se hace forzosa para guardarse de la presencia del espía:

¡A cuántas personas trato bien, no porque me agraden
ni me dejen de agradar, sino por una intención determinada!
El cariño que les muestro va dirigido a otro,
como los granos que se ponen en el cepo para cazar pájaros

Segunda,la ruptura ocasionada por la coquetería:

El tiempo distribuye los acuerdos y los enojos
como el que juega al "fi`al"divide la tierra con la mano.
Simulando enfado, ella me sonríe,
luciendo dos collares, uno de perlas y otro de topacios.

Tercera, la que sobreviene como reproche por una falta cometida por el amante:

"Algún dolor hay en ello; pero, más tarde, el gozo de hacer las paces y la alegría de la reconciliación compensan lo que pasó."

El hacer falsas acusaciones:

Se da prisa por atravesarme el camino
y se desvive por cortar los lazos del amor.
Pero ya nos va resultando pesado tanto remendar su cariño
porque mientras lo remendamos vuelve a desgarrarlo.

A veces vienen juntos ruptura y reproche:

También hago reproches a tu hermano
con dolidas palabras del que sólo oye.
Pero si las tinieblas cubren al sol,
¿qué habrá de pensar la luna nueva?

La ruptura ocasionada por los maledicentes:

Es más parlero que el espejo en divulgar cuanto sabe,
y separa a las gentes mejor que las espadas de la India.
Pienso que la Muerte y el Tiempo aprendieron sus tretas
para desunir con ellas a los enamorados.

La ruptura por el carácter inconsecuente de uno de los enamorados:

No esperes nada de un inconstante.
Con el inconstante no se puede contar.
Deja el amor del inconstante:
es un préstamo que hay que devolver.

Por último, la ruptura ocasionada por el odio:

Tengo la desgracia de amar a una persona que, si le salvara la vida,
diría entonces: "¡Ojalá estuviese en el sepulcro!"

lunes, 21 de abril de 2008

EL COLLAR DE LA PALOMA IV, IBN HAZEM

SOBRE QUIEN, HABIENDO AMADO UNA CUALIDAD DETERMINADA, NO PUEDE AMAR YA LUEGO NINGUNA OTRA CONTRARIA:

Me la afean porque tiene rubio el cabello,
y yo les digo:"Ésa es su belleza, a mi juicio.
Yerran quienes vituperan el color de la luz y del oro,
por una necia opinión del todo falsa.
¿Censurará alguien el color del narciso fragante,
o el color de las estrellas que brillan a lo lejos?

SOBRE LAS ALUSIONES VERBALES:

Reproches y quejas por injusticias
vinieron de quien era a la vez ofensor, juez y litigante.
Se quejaba de lo que sentía, sin que nadie,
mas que aquel de quien se quejaba, supiera lo que quería decir.

SOBRE LAS SEÑAS HECHAS CON LOS OJOS:

"Precisamente, el mérito de la vista consiste en que su esencia es la más alta de todas y la de más subida condición, por cuanto forma parte de la esfera de la luz. Los colores no se perciben sino por ella. Además, nada hay que llegue más lejos ni tenga más remoto alcance, puesto que por ella se perciben los cuerpos de las estrellas, que están en las lejanas esferas del firmamento, y por ella ves los cielos, a pesar de su inmensa alteza y distancia; todo lo cual no obedece sino a su afinidad con ese celeste espejo en cuanto a sus características congénitas."

SOBRE LA CORRESPONDENCIA:

Duro es hoy para mí romper tu carta.
Pero, en cambio, el amor no hay quien lo rompa,
y mejor es que dure el amor y que se borre la tinta,
pues lo accesorio debe sacrificarse a lo principal.
¡En cuantas cartas está la muerte de quien las escribe,
sin que éste lo supiera cuando las trazaban sus dedos!

SOBRE EL MENSAJERO:

Tu mensajero es como una espada que tienes en la diestra:
mira bien su filo y no hieras con ella antes de aguzarlo.
Pues el mal que produce una espada mohosa
se vuelve contra el que, sin saberlo, la blande.

SOBRE LA GUARDA DEL SECRETO:

Tengo para el secreto un lugar tan recóndito, que, si entra en él vivo,
no puede caberle ninguna duda sobre su muerte.
Lo mato allí; pero esa muerte es la vida del secreto,
lo mismo que la tristeza es la alegría del enamorado.

SOBRE LA DIVULGACIÓN DEL SECRETO:

Los asuntos graves no los trates en chanza;
pero, si quieres algo fácil, no malgastes energías.
Cuando te asalten vicisitudes del Destino
_ y las acometidas de la fortuna son frecuentes_
opón con prudencia el esfuerzo adecuado:
poco te bastará frente a poco; mucho frente a mucho:
¿No ves la candela? Recién encendida,
cuando empieza a lucir, la apaga un soplo.
Pero, cuando prenden en ella llama y fuego,
tu mismo soplo la aviva y la propaga.

SOBRE LA SUMISIÓN:

¿Volverán para nosotros los tiempos de la unión?
¿Tendrán un límite las vueltas de esta suerte?
La espada se ha hecho sierva del palo.
La cautiva gacela se ha tornado león.

SOBRE LA CONTRADICCIÓN:

Cuando logre que mi alma alcance sus deseos
de esa gacela que no cesa de atormentarme,
tanto me dará su aversión como su sumisión,
e igual será para mí su cólera que su contento.
Cuando encuentro agua, he de apagar con ella
el ardor de la brasa de tamarindo.

sábado, 12 de abril de 2008

Ibn Hazm de Córdoba.


Desde Argentina, Nicolás Garat, me ha enviado este hermoso poema de Ibn Hazm. A través de estos versos descubrió a nuestro poeta cordobés y me anima a continuar con los textos de El collar de la paloma. Así lo haré a mi regreso. Ahora voy a estar ausente una semana, por motivos de salud. Pero en cuanto vuelva continuaré con estas páginas digitales, gracias a todos por seguirme. Espero que, tras mi breve ausencia, lo sigáis haciendo.

Te consagro un amor puro y sin mácula.
En mis entrañas está visiblemente grabado y escrito tu cariño.
Si en mi espíritu hubiera otra cosa que tú,
la arrancaría y desgarraría con mis propias manos.
No quiero de ti otra cosa que amor:
Fuera de él no pido nada.
Si lo consigo, la Tierra entera y la Humanidad
serán para mí como motas de polvo y los
habitantes del país, insectos. Ibn Hazem

viernes, 4 de abril de 2008

EL COLLAR DE LA PALOMA III


En esta tercera parte del somero estudio que aquí voy reflejando sobre esta obra de Ibn Hazm, me voy a limitar a transcribir algunos fragmentos de sus poemas, los que más ilustrativos me han parecido a cerca del tema que va desgranando en los siguientes capítulos:

SOBRE QUIEN SE ENAMORA EN SUEÑOS:

Querría saber quién era y cómo vino de noche.
¿Era la faz del Sol o era la Luna?
¿Era una idea que la razón alumbró en sus reflexiones?
¿Era una imagen espiritual que hizo surgir ante mí el pensamiento?
¿Era un espectro forjado con las esperanzas del alma
y que la vista tuvo la ilusión de alcanzar?
Tal vez no era nada de eso, sino una desgracia
que el destino me trajo como causa de mi muerte.

SOBRE QUIEN SE ENAMORA POR OÍR HABLAR DEL SER AMADO:

Las tropas del amor han acampado en mis oídos,
como lo muestran las lágrimas de mis ojos.

SOBRE QUIEN SE ENAMORA POR UNA SOLA MIRADA:

Pecaron mis ojos moviendo esta angustia de amor en mi corazón,
y mi corazón envió las lágrimas para vengarse de los ojos.
¿Cómo encontrar justas estas represalias del llanto,
cuando anegan las pupilas con sus fluidos torrentes?
Antes que la viese nunca la encontré para conocerla,
y el momento que la vi fue nuestro último encuentro.

SOBRE QUIEN NO SE ENAMORA SINO CON EL LARGO TRATO:

El verdadero amor no nace en una hora,
ni da fuego su pedernal siempre que quieres,
sino que nace y se propaga despacio,
tras larga compenetración, que lo afianza;
entonces no pueden acercarse a él abandonos ni menguas,
ni pueden alejarse de él firmezas y aumentos.
Confirma esto el que vemos que todo
lo que se forma presto también perece en breve.
Yo soy una tierra dura y pedregosa,
reacia e insumisa a toda vegetación;
pero si algunas plantas afincan sus raíces,
no han de cuidarse de que abunden las lluvias de primavera.

Y con estos versos acabo esta tercera parte. Tras su lectura, me han venido a la memoria, de manera inevitable, quienes se dedican a ir saltando de círculo en círculo de fuego, aquellos que van creando sucesivos anillos de fatuas ilusiones. Falsos ritos que prenden, arden, se consumen y se convierten en un puñado de cenizas, meros fuegos de artificio que duran lo que dura la fiesta. Y que el viento arrastra, sin más dirección que la de su propio capricho.
"Yo soy una tierra dura y pedregosa..."
Me gusta, me identifico, y me quedaré pensando, pensando...