jueves, 2 de octubre de 2008

Exposición de Igor Issacovicht en homenaje a Leopoldo Alas y a él mismo, in memoriam.


Leopoldo Alas

Ayer, 30 de Septiembre, tuvo lugar la inauguración de la exposicición homenaje a Igor Issacovicht, pintor, y Leopoldo Alas, poeta y escritor. Reproduzco aquí las palabras de WILIAM NAVARRETE sobre este evento:

Alberto Lauro, el poeta, novelista y amigo cubano establecido en Madrid había concebido la muestra del artista Igor Issacovicht (1963-1990) en la Fundación Alianza Hispánica, junto al escritor y también poeta Leopoldo Alas (1962-2008), bisnieto de su célebre homónimo "Clarín". Ambos preparaban la retrospectiva cuando la muerte de Leopoldo nos sorprendió a todos este verano. Tenía 45 años y una carrera literaria brillante en la que despuntaban los poemarios Los palcos (1988), La condición y el tiempo (1992), La posesión del miedo (1996) y El triunfo del vacío (2004). También los relatos África entera tocando el tam tam (1981) y Descuentos (1986), además de las novelas Bochorno (1991) y El extraño caso de Gaspar Ganijosa (2001), amén de los libros de ensayo La orgía de los cultos (1989), De la acera de enfrente (1994), Hablar desde el trapecio (1995), Los amores periféricos (1997) y Ojo de loca no se equivoca (2002). Conocí a Leopoldo Alas hace años, en uno de los Congresos Con Cuba en la Distancia, organizado por Grace Piney y Fabio Murrieta en Cádiz. Allí, intercambiamos poemas, hablamos de Lorca en Cuba, de Leopoldo Alas en Cuba y de La Habana en Cádiz. Extendimos nuestro intercambio por correos y algún que otro encuentro renovado en Madrid. Ahora, Alberto Lauro llena con sus poemas la ausencia de Leopoldo en esta exposición soñada por ambos y que a partir de hoy pueden visitar en la sede de la Fundación Alianza Hispánica. Allí estarán para rendir homenaje a la obra de Leopoldo los escritores Luis Antonio de Villena, Eduardo Mendicutti, José Infante, Yolanda Alba, Ángel Rodríguez Abad y numerosos artistas, intelectuales, amigos y familiares de los dos homenajeados. Yo leo el poema Espectros de una vida que se agota de Alas y me estremezco ante tanta clarividencia y premonición.

☛ FUNDACION ALIANZA HISPANICA
C/ San Pedro 22, Madrid. Tf. 91 369 94 25
Exposición: ENTRE AMIGOS
Cuadros de Igor Issacovitch (1963 - 1990)
Poemas de Leopoldo Alas (1962 - 2008)

ESPECTROS DE UNA VIDA QUE SE AGOTA
Leopoldo Alas Mínguez

¿A qué viene esconderse los espectros?
Entonces no era así.
Íbamos juntas las almas en busca de cuerpos
porque en uno solo no cabía la conciencia.
Qué arteras artimañas usamos por no vernos,
qué orgullo solitario en nuestras cuevas
adornadas con estampas del deseo.

Hablaron de un camino que lleva a la derrota.
También de una cascada que da la bienvenida
y de una comunión de sombras exaltadas.
Sabemos ya que el tacto nos daba la medida
de nuestra pretensión, pero el recuerdo borra
la intensidad vital, el sol, la llamarada.

IGOR ISSACOVICHT:
Nació en diciembre de 1963, en Santa Cruz de Tenerife, de madre vasca y padre ruso.
Estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid. Fundó la Juventud Europea Federalista (JEF), de la que fue Secretario General. En 1985 fue redactor jefe y cofundador de la revista de arte INTERNACIONAL. Organizó Seminarios para la Juventud, con el apoyo del Parlamento Europeo, en el Ateneo de Madrid. Estudió pintura en School of Arts de Londres y dio conferencias sobre Arte en España, a través de la Spanich University Oxford Society, de Oxford.
Trabajó con el pintor Juan Gomila.
En 1987, participó con sus dibujos en la revista de poesía"Signos", de Leopoldo Alas.
Colabora también con el artista Quijano en sus proyectos "Para el Arte".
En 1991, es invitado a trabajar en Costa Rica. En 1992, participa en la Bienal de Arte Iberoamericano en Santo Domingo (República Dominicana).
En 1992 y 1993, participó con sus pinturas en exposiciones relizadas en Colombia, Panamá, Venezuela y Perú.

jueves, 25 de septiembre de 2008

PABLO MILANÉS: YO NO TE PIDO



Yo no te pido
que me bajes una estrella azul
solo te pido
que mi espacio llenes con tu luz

Yo no te pido
que me firmes diez papeles grises para amar
solo te pido
que tu quieras las palomas que suelo mirar

De lo pasado no lo voy a negar
y el futuro algún día llegara
y del presente que le importa a la gente
si es que siempre van hablar

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar

Yo no te pido
que me bajes una estrella azul
solo te pido
que mi espacio llenes con tu luz

miércoles, 20 de agosto de 2008

ALGUNAS FOTOS DEL 30 DE JUNIO


















Pepa Díaz, mi fotógrafa favorita, que además de ser periodista es escritora y poeta, junto a mí. Gracias por tu estupendo reportaje, estas fotos son tuyas. Y ahora ya mías, para siempre, en el recuerdo de los instantes que supiste inmortalizar con tu inseparable cámara, tu cariño, y tu amistad.

viernes, 15 de agosto de 2008

DULCE MARÍA LOYNAZ: El agua rebelada (Juegos de agua)



Continúa mi fascinación ante la lectura de "Juegos de agua". Es uno de los poemarios más hermosos que he leído en mi vida y, además, consigue emocionarme y decirme muchas cosas con las que llego a identificarme en lo más hondo de mi ser. Data de 1947, año en el que la poeta cubana estuvo en Madrid y tuvo una brillante intervención en nuestro Ateneo.

EL AGUA REBELADA

Inútil fue que el amor mío
anduviera por cauces de colores...
Él muerde las riberas que lo ciñen;
él no tiene jacintos que lo ronden...
Si los hombres sembraron a su vera,
¡bien arrastró las siembras de los hombres!
Pero a su beso de mil lenguas, lejos
quizá cosechas de luceros broten...
Nunca ha sabido de qué piedra nace
ni en qué mar se desangra roto en soles...
Mas ¿qué muerte amansar esta agua fiera
pudo? Ni qué nacer de piedra o monte
necesita, si sola, sin imagen,
de su alma bebe y de su carne come,
matándose y pariéndose a sí misma
en un desgarramiento de horizontes...

No hay mano que lo suelte o que lo agarre:
Como los ríos desbordados, rompe
los medidos caminos, se retuerce,
logra escaparse de su cruz y corre
libre...

Como los ríos desbordados,
mi amor se ha sacudido cauce y nombre.

jueves, 7 de agosto de 2008

Del Más Allá: Presentación en Alicante


Asunción Sánchez Zaplana y María Sangüesa


Asunción Sánchez Zaplana, María Sangüesa, y Mercedes Gómez Edo


Ya estoy de regreso de tierras alicantinas. Tras la presentación del día 24 de Julio, en Alicante, me tomé unos días de descanso a la orilla del mar.
Tengo que dar las gracias a la concejala Asunción Sánchez Zaplana y a la periodista y locutora Mercedes Gómez Edo, porque gracias a ellas el acto resultó muy ameno y todo el mundo se lo pasó bien y se divirtió. Gracias a Mercedes la prensa y la radio locales difundieron el evento y me siento muy satisfecha con el resultado obtenido.
Lo único que ensombreció el acto fue la ausencia de Alberto Lauro, que no pudo estar presente por motivos de salud, aunque estuvimos en continuo contacto telefónico. Mercedes Edo leyó su texto y tuvo unas entrañables palabras de cariño hacia nuestro querido escritor cubano. Aquí lo he reproducido para que podáis leerlo, siempre en su línea irónica y provocativa, pero también tierno y brillante.
Mis amigos Juan Olmo y Antonio Cremades, después de la presentación, prepararon una estupenda cena-fiesta en su magnífica terraza, al pie del castillo de Santa Bárbara, allí nos reunimos los más allegados y disfrutamos de su hospitalidad y de sus continuas atenciones hasta bien entrada la madrugada. Espero regresar pronto a Alicante, allí tengo, tal como dije en Onda Cero, una de las partes más importantes de mi patrimonio afectivo, mis amigos de toda la vida.

Alberto Lauro: María Sangüesa como reencarnación de Sherezade


MARIA SANGÜESA COMO RENCARNACION DE SCHEREZADE

Alberto Lauro.

Lo primero que hay que decir de este libro –Del más allá: cuentos de fantasmas- de la escritora María Sangüesa y editado por Lord Byron Ediciones es que tiene del todo un título verdaderamente engañoso. O por lo menos equívoco. Todos los cuentos, algún microrelato y otros con aliento de relato, acontecen en el Más Acá. Es decir, en este mundo. Si bien la unidad son los fantasmas, seres invisibles, muertos o entes, los mismos se comportan con un descaro y una desfachatez verdaderamente humana. Los fantasmas de este volumen son los menos fantasmales que he encontrado en mis muchos años de lecturas. Y a esto le agrego mi experiencia de venir de Cuba, uno de los países más supersticiosos y creyentes donde los halla.
Estos fantasmas que la escritora nos hace visible son también los más sinvergüenzas que imaginarse puedan. Cualquier lector lo puede comprobar. Una pareja de ellos van a ver a una vidente y preguntan a las cartas sobre el futuro de ese amor. Ella les dice que es hasta que la muerte los separe. Y muertos ya están. Con una risa descarada huyen, salen corriendo juntos y se meten bajo una lápida. Todo ello sin pagar los costes de la consulta. Otro fantasma es lo más desconsiderado e inconsciente. Se le pide que se manifieste y en tiempos de campaña de ahorros de agua por la sequía, no le ocurre otra manera de expresarse que abrir un grifo y despilfarrarla. Por eso sostengo que los fantasmas de este libro de María Sangüesa son tan irresponsable que de poco o nada le ha servido lo que han experimentado en este “valle de lágrimas”. Es por ello que ni dan miedo ni aterrorizan. Antes bien, los vivos los tratan con una familiaridad que nos resulta más que sospechosa. Prueba de ello es que algunos sigan, ya instalados en la presunta otra vida, frecuentando los mismos garitos, antros y lupanares a los que eran asiduos en vida. En fin, que si eso es la muerte, si la existencia terrena de los humanos acaba así, nada hay que temer cuando a cada uno nos toque ese momento inevitable del tránsito.
La autora se inscribe en una tradición de escritores que han abordado el tema de los fantasmas en sus relatos. En ello la tradición española es bastante en comparación con la inglesa en donde sobresalen Lord Byron, su médico J. W. Polidori, Mary Shelley, que fuera primero amante de otro autor de este género, Percy. B. Shelley; Daphne du Maurier –también autora de los relatos que inspiraron a Hichtcok sus famosas películas “Rebeca” y “Los Pájaros”. Algernon Blackwood –autor de “Los sauces”, una pieza antológica del género-, M. R. James, Henry James, Catherine Crowe, May Sinclair, Hugh Walpole, Clermence Dane. H. G. Wells, Mary Elizabeth Branddon, M. P. Shiel, Arthur Machen. En Estados Unidos, Edgar Allan Poe, Washington Irving, Edith Wharton. En Francia Jean Lorrain, Guy de Maupassant, el Marqués de Sade, Anatole France, Charles Nodier, Emile Erchmann y Alexanfre Chatrian. En Irlanda, Fitz-James O’Brien, John Sheridan le Fanu. En Rusia, Mijail Y. Lermotov. En Alemania, E.T. A. Hoffman, Heinric Heine y Heinrich Von Kleist. En Italia, Enma Perodi, Pirandello. En Suiza, Charles F. Ramuz. En Bélgica, George Eekhoud. En Austria, Gustav Meyrink. Y en España, Gustavo A. Bécquer, el olvidado Manuel Yañez –autor también de relatos eróticos- y ahora nuestra escritora.
La creencia de que existen ya estaba presente en la literatura sumeria, egipcia, china e india. También en la japonesa. Para escucharles existen las psicofonías. Es famosa el fantasma de la Dama de Gris –supuestamente Louise Carpenter- en la Biblioteca Willard en Indianápolis, Estados Unidos. Y el de Catalina Howard, quinta esposa de Enrique VIII, a quien mandó a ejecutar por sus amores anteriores a él, y que en 2003 fue grabada en un polémico video por las cámaras de seguridad del Palacio de Hampton Court.
Según nos recuerda Ángel Luis Romo en el epílogo, el célebre pintor Toulouse Lautrec, ya ausente de cuerpo pero presente en alma –en su caso errante- formaba escándalos mayúsculos pidiendo un vaso de coñac a una monja que por caridad debería haberle complacido. También oí la misma historia, pero con absenta. Y yo me pregunto por qué. Haberle dado por lo menos un vaso de orujo, anís, ron, aguardiente de caña, orujo o lo que fuera, siempre que contuviera alcohol. Según afirman los que incursionan en este tema, hay algunos muertos que se convierten en espíritus obsesores, tan obcecados y encaprichados en sus víctimas, que hay verdaderas batallas encarnizadas de los exorcistas para desencarnarlos de los cuerpos que poseen. Hay otros más lúdicos y divertidos –esos son más afines a mí-: los espíritus burlones, expertos en cambiarte las cosas de sitio, esconderte las llaves, las gafas, el dinero y lo que se les antoje, entretenidos en hacer mil pillerías y tropelías, eso sí, con intención inocente.
Allan Kardec llegó a tener renombre mundial por el trato con los fantasmas. Madame Blavastki también. Aunque ninguno precisó si podían ver a otros entes de su misma condición, tener trato con los ángeles, si podían abrazarse entre ellos –pienso que no porque su materialidad es inasible. O si, por ejemplo, por la densidad de algunos cementerios como La Almudena les puede dar por manifestarse en la Puerta del Sol como los policías, los taxistas, los motoristas o los trabajadores de la Salud. ¿Usan dinero los fantasmas? ¿Acaso duermen? Son respuestas que aún no se han precisado. De lo que sí todos estamos seguros en que son noctámbulos incorregibles, ya que todos aparecen al filo de la medianoche o durante su transcurso. Pues nadie jamás oyó que alguna vez se vieran bajo la luz del sol y en pleno día.
Unos afirman que son el resultado de la sugestión o la autosugestión. Los más escépticos e incrédulos sostienen que esos espectros es una devoción de incautos. Lo cierto es que hay vigilantes nocturnos que han buscado otros empleos por el pánico de haberlos visto en el Palacio de Linares o la Delegación de Hacienda de Vitoria, sólo para citar dos lugares. Rosa Insúa ha publicado Mito y realidad de los fantasmas en Ediciones UVE. Iker Jiménez, Enigmas sin resolver en Ediciones Edaf y es un tema frecuente de su exitoso programa de Televisión “Cuarto Milenio”. La bibliografía de consulta es más que extensa. Lo cierto es que el sortilegio y la magia han estado presentes en la historia humana desde que el hombre es hombre, necesitado como aún estamos de explicarnos lo desconocido. Los hechos insólitos y milagros de beatos y santos llenan siglos de la historia de la Iglesia. La Ouija en el siglo pasado fue, sobre todo en Francia y Estados Unidos, una práctica muy popular y medio de comunicación con los espíritus.
Los cuentos aquí reunidos por María Sangüesa entretienen y distraen, que es cualidad indispensable que este género tan difícil debe tener. Es tópico extendido escuchar que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo. Pero se olvida que tan ancestral como éste es de cuentacuentos. En todas las literaturas más remotas de que se tienen noticias, hay cuentos que han sobrevivido a generaciones y a civilizaciones. Se afirma que Homero era un ciego que iba de pueblo en pueblo recitando. Como los aedas griegos y los juglares en la Edad Media. Es por ello que el cuento, por encima de otras disciplinas literarias, tiene un componente notable de oralidad, algo constatable aún sobre todo en los pueblos de África.
Interesado por saber de dónde le viene esta vocación, con la ayuda de meigas, santeras, videntes, cartománticas, santeras y espiritistas, he sabido que es una reencarnación de la mítica Scherezade, aquella astuta muchacha árabe –prueba de ello es que María Sangüesa nació en Marruecos-, que halló la manera de salvar su cabeza con el arte de contar historias, muchas de ella de subido tono sexual, al tiempo que encandilaba e intrigaba al rey Sahrigar, a tal punto que llegó a perdonarle la vida mientras sin piedad con su cimitarra decapitaba a otras concubinas. Scherezade es el arquetipo del arte de contar. Mil y una noche tuvo en vilo a su oyente, quien además era su amo, señor y esposo, expectante hasta el otro día, pues se detenía justamente en el momento más interesante de su narración. Ella es, desde luego, el antecedente más remoto de las telenovelas inacabables, que el cubano Félix B. Caignet inventó en La Habana con la novela radial “El derecho de nacer”, producto que luego se exportó y extendió por América Latina y el resto del mundo.
Como Scherezade, María Sangüesa seduce con la música del encantamiento de su palabra, lo fabuloso de sus argumentos y el ardid fascinante de su imaginación.

martes, 22 de julio de 2008

FOTO DE FAMILIA


María Sangüesa. Foto realizada por Pepa Díaz

Cuando has de dejar una casa, no una casa cualquiera, sino la mansión familiar donde han nacido varias generaciones con tu mismo apellido, lo más difícil consiste en seleccionar los objetos, los recuerdos, que puedes llevarte sin herir las susceptibilidades de quienes se creen con tus mismos derechos.
Comencé por lo que me resultaba más familiar: el trastero. Allí había transcurrido casi toda mi infancia, allí era donde yo había crecido, envuelto en ese mundo de sombras fantasmagóricas al que, ostentosamente, llamaban desván. Era el lugar donde arrinconaban lo que nadie quería. Lo que estaba destinado al olvido. Lo que deseaban ocultar.
Liberado del temor a ser reprendido, sentí el impulso de abrir un estuche sellado, estaba repleto de daguerrotipos y retratos. Me llevé, dentro de una caja, un puñado de fotografías. Las escogí al azar, y no las miré hasta que llegué a mi casa.
Una de ellas comenzó a llamarme tanto la atención que decidí enmarcarla y colgarla en la pared. Era un grupo familiar que rodeaba a un pequeño envoltorio lleno de encajes y puntillas. No faltaba nadie, aquella cosa mínima que había convocado a los demás a su alrededor era yo.
Desde el momento en que la tuve frente a mí comencé a notar algo extraño. Pero no fue de repente.
Una mañana, me pareció ver un pequeño punto negro, como si fuese una cagadita de mosca, no estaba sobre el cristal, así que no pude hacerla desaparecer. Unos días después, me percaté de que se había formado una especie de borrón en el mismo sitio, en un imperceptible hueco, cerca del lugar donde mi madre me sostenía sobre su regazo.
Por la noche, me sentaba frente a la fotografía, aquella mancha iba creciendo de forma inapreciable para mi retina, pero era indudable que cada mañana iba ocupando un espacio mayor dentro del grupo. Y la expresión de los demás parecía ir alterándose conforme aquella sombra se iba haciendo un sitio entre ellos.
Cada vez que me detenía ante sus severos rostros, tan blancos, tan rubios, tan intensamente pálidos, percibía que sus ceños se iban frunciendo con un gesto de inequívoco desagrado.
El desasosiego que me generaba semejante situación me empujó a regresar a la casa grande. Rebusqué entre los trastos que habían constituido mis tesoros infantiles, algo quería abrirse camino a través de mi memoria. Encontré una cámara fotográfica antigua, de esas de fuelle, sabía que, cuando era pequeño, solía jugar con ella a disparar fotos sobre las paredes. Naturalmente, después de tantos años, no funcionaba...¡Ahí estaba la clave! Recordé que un día noté un fogonazo. Me impresioné tanto que, desde entonces, no volví a tocarla.
Decidí llevarme la cámara y dejarla, antes de regresar a mi apartamento, en un establecimiento que estaba especializado en reparar, con urgencia, toda clase de aparatos antiguos.
Al entrar en mi casa pude ver que algo había cambiado, la silueta había adquirido una especial nitidez en el conjunto del grupo familiar, se había abierto un sitio propio dentro de la foto, y pasaba su brazo alrededor de los hombros de mi madre. Vestía una ropa distinta a la europea que mostraban los otros componentes del retrato. Llevaba una chilaba blanca, un fez le cubría la cabeza. Miraba con orgullosa expresión a aquel envoltorio que era yo, y mi madre tenía la cara iluminada por una sonrisa, mis demás ancestros parecían querer escapar de la fotografía.
Al cabo de un rato, llamaron a la puerta. Un joven me hizo entrega de un sobre, habían podido revelar una placa olvidada dentro de la vieja cámara, sin duda alguna debía de tratarse de aquella que yo disparé, accidentalmente, sobre la pared del trastero, ¿o no fue sobre aquella superficie? Cuando miré, pude ver el alegre semblante de un hombre moreno, de cabello negro y rizado, iba vestido con una chilaba blanca. Fue igual que contemplarme en un espejo.
Mis rubios ascendientes, aprisionados por el marco del retrato, me miraban con horror. Su huida era imposible, no había retroceso, el tiempo y la vida habían seguido su implacable curso. Yo era el único varón de la familia. Tan sólo yo podría transmitir su noble, rancio, y aristocrático apellido a las generaciones venideras.



Estoy muy contenta y agradecida por la repercusión mediática que ha tenido este cuento. Gracias a todos cuantos se han interesado por él y han sabido encontrar su verdadero contenido.

FOTO DE FAMILIA, EN EL DIARIO METRO

La escritora María Sangüesa incluye un relato dedicado a la inmigración en su último libro

María Sangüesa pretende hacer reflexionar al lector sobre los temas de sus relatos. En "Foto de familia", la historia gra alrededor de la inmigración. En la imagen, un hombre encadenado reivindicando los derechos de los inmigrantes durante una manifestación en Valencia. EFE

María Sangüesa pretende hacer reflexionar al lector sobre los temas de sus relatos. En "Foto de familia", la historia gra alrededor de la inmigración. En la imagen, un hombre encadenado reivindicando los derechos de los inmigrantes durante una manifestación en Valencia. EFE

La escritora María Sangüesa dedica, en su último libro de relatos, un cuento a la inmigración titulado "Foto de familia", a través del cual intenta acercar al lector a la sensación de ruptura que experimenta una persona al tener que dejar su país para emigrar a otro.

Situando al personaje en la casa en la que ha vivido toda su vida y que ahora debe abandonar, Sangüesa se adentra en los sentimientos que embargan al protagonista de la historia mientras recoge sus cosas.

Según la propia escritora, sus cuentos "no son moralizantes: simplemente son llamadas de atención que hacen que el lector, siguiendo el hilo de una historia fantástica y aparentemente ingenua, se detenga un momento sobre un hecho y le dé algo sobre lo que pensar al terminar la lectura."

Click here

El relato forma parte del libro "Del más allá: cuentos de fantasmas", obra que fue presentada el pasado 30 de junio en la Fundación Hispánica.

María Sangüesa estuvo acompañada en esa ocasión por los escritores Leo Zelada, Alberto Lauro, y Ángel Luis Romo.

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NOTA DE PRENSA


NOTA DE PRENSA

Título: Del Más Allá: cuentos de Fantasmas.

Autora: María Sangüesa

Editorial: Lord Byron Editores

Sinopsis: En el presente volumen, que incluye narraciones, relatos, cuentos y microrelatos, la autora recrea toda una atmósfera de intriga y misterio en torno al tema de los fantasmas, apariciones y otras experiencias inexplicables en las cuales se amplía la percepción de la realidad. En medio de esta perspectiva la fabulación de la escritora, desde la fantásmogénesis, aborda también asuntos de actualidad como la inmigración, el maltrato de género, abriendo un abanico ideotemático que va desde las leyendas guanches de las Islas Canarias hasta problemas inmediatos de nuestros días.

Curriculum: María Sangüesa nació en Alhucemas, Marruecos. Estudió Publicidad, y Arte y Decoración en las Escuelas Oficiales de Madrid y Valencia. Licenciada en Historia de España por la Universidad Nacional a Distancia. Graduada de Biblioteconomía en el Instituto Madrileño de Estudios Documentales, así como de Cursos Monográficos de Literatura en el Colegio de Doctores y Licenciados de Madrid y el la Fundación Universitaria Española. Ha colaborado en la revista Arte en Valencia, la revista literaria Alga, la digital Dreams and Markets, entre otras. Aparece en las antologías de narrativa Más allá del Boom: nueva narrativa hispanoamericana (2007), Antología de microrrelato y relato corto (2007) así como en varias ediciones de la Nueva Poesía Hispanoamericana, todas publicadas en Lord Byron Ediciones. Ha ofrecido numerosos recitales de poesía en distintas instituciones, entre ellas el Ateneo de Madrid y la Casa de la Moneda de Madrid

Invitado:

Alberto Lauro: (Cuba, 1959). Escritor, poeta y periodista cubano de ascendencia española radicado en Madrid desde 1993. Licenciado en Filología Española por la Universidad de La Habana y la Universidad Autónoma de Madrid. Representa a su país en numerosos eventos internacionales en España, Suiza, Italia, Estados Unidos y otros países. Ha trabajado en el diario La Razón de Madrid y otros medios de comunicación. En su país obtuvo varios premios nacionales de Literatura y publicó varios poemarios y poemarios para niños. Su novela En brazos de Caín obtuvo en 2004 en España el Premio Odisea de Novela. Aparece en numerosas antologías de la actual literatura y poesía cubana e hispanoamerica. Es miembro del Pen Club Internacional de Escritores.

DEL MÁS ALLÁ: Cuentos de fantasmas. Próxima presentación en Alicante

INVITACION

El Centro Municipal de las Artes del Ayuntamiento de Alicante

y Lord Byron Ediciones

tienen

el gusto de invitarle a la presentación del libro

Del Más Allá: cuentos de fantasmas, de la escritora María Sangüesa.

Con la participación de:

Doña Asunción Sánchez Zaplana,

Concejala de Acción Social del Ayuntamiento de Alicante

y del escritor, poeta y periodista hispanocubano Alberto Lauro,

Lugar: Centro Municipal de las Artes, Plaza Quijano nº 2 (Casco Antiguo)

Alicante

Día: Jueves, 24 de Julio de 2008.

Hora: 20:30.