lunes, 26 de septiembre de 2011

V ENCUENTRO DE POETAS EN LA RED, SIGÜENZA


Es la primera vez que he participado en este encuentro de Poetas en la Red, que ha celebrado ya su quinta edición. Y os aseguro que no será la última vez que lo haga. Ha sido una ocasión única para poder reencontrarme con amigos que ya conocía, con otros que deseaba conocer y con algunos que han supuesto un feliz descubrimiento, poético y humano.
Ana Montojo, la responsable del encuentro en Sigüenza, ha sabido hacerlo muy bien. No sé cómo hacerle llegar mis felicitaciones, las palabras se me quedan cortas. Lo organizó todo con mucha dedicación y con no menos mimo. La única queja que se me ocurre es la de que todo fue tan estupendo que se hizo muy breve. El tiempo del recital se nos pasó volando. Y es que, en general, escuchamos muy buena poesía y muy bien leída.
Del tiempo compartido entre los compañeros, y los amigos seguntinos que se acercaron a brindarnos su apoyo, nos quedará un recuerdo muy hermoso. Lució el buen rollo por todos sitios, nadie se adjudicó protagonismo alguno y la camaradería brilló por todos los rincones y escenarios.
Me siento muy feliz de que dos de mis poemas se encuentren, entre los de tantos buenos poetas, en la primera antología que se ha hecho de este fraternal encuentro.
Hubo momentos muy entrañables, recordando a poetas que no pudieron acompañarnos pero que tuvimos presentes en todo momento. Y también hubo un momento de intensa emotividad cuando se cerró el recital con unas canciones y un poema de Zúñiga, el poeta y amigo que tanta huella ha dejado en nosotros. Y que seguimos sintiendo a nuestro lado. Un pequeño homenaje para una gran persona y un excelente poeta, a quien siempre echaremos de menos.
No puedo finalizar esta entrada sin mencionar el agradecimiento que le debemos a Marcelo, por su maquetación, y a Isidre Monés, por su portada. Tampoco puedo dejar de darle las gracias al equipo de Veoguada, que no sólo grabó el recital, sino que derrochó amabilidad en todo momento. Y no me olvido de Jorge Torres ni de Carmen, que me tuvieron de pasajera, con inmenso cariño y paciencia. Ni de Paloma, que compartió habitación y falta de sueño conmigo, siempre con su habitual simpatía. Gracias, amigos. Gracias a todos.




miércoles, 21 de septiembre de 2011

ALGUNAS FOTOS DE TENERIFE













La exposición de Mariano Carabias fue un gran éxito, su pintura recibió las más elogiosas críticas.
Tiene un estilo inconfundible; sabe ensamblar, con verdadera maestría, elementos abstractos y figurativos. Su dominio de la forma, el color y el movimiento consigue hacernos llegar, sin duda alguna, el intenso contenido místico que ha querido darle a esta muestra. La inauguración estuvo muy concurrida. Ha sido un inmenso placer poder disfrutar de ella, así como de la compañía del pintor y de su hermosa y entrañable familia; de nuestros anfitriones: Beatriz, Bachad, Cheché y Luisa; de los esféricos plumíferos: Francisco, Dácil e Inma, que nos dieron una divertida cena y, además, una inolvidable entrevista a Mariano en Radio Esfera, conducida por Ana Joyanes. Y de mis queridas Isolda y Catherine.
Perdonad que no pueda extenderme más, me falta tiempo, pero os dejo con una serie de imágenes captadas- de puro estreno- por mi cámara. Pequeños instantes de unos días muy lindos que van a permanecer, ya para siempre, en nuestra memoria. Y que quiero compartir con vosotros. Gracias a todos aquellos que lo han hecho posible.

sábado, 3 de septiembre de 2011

EXPOSICIÓN DE MARIANO CARABIAS EN TENERIFE

http://www.marianocarabias.com/

No me cabe duda de que la exposición de Mariano Carabias, pintor segoviano, será un éxito. En esta ocasión, sus lienzos han llegado hasta una de las Islas más hermosas del Archipiélago Canario, Tenerife. Creo que pocas veces se puede llegar a dar una conjunción de belleza tan equilibrada, tan conseguida, tan perfecta: su obra y el entorno elegido.
Será un privilegio, para quienes puedan acudir, disfrutar del talento artístico de este magnífico artista plástico que va rompiendo fronteras.
Si pincháis el enlace, podréis disfrutar de las palabras y de la obra de este excelente artista

domingo, 21 de agosto de 2011

MARÍA SANGÜESA: UTOPÍA


UTOPÍA

Hoy amanece,
sabernos vivos, recordar los sueños
y asumirlos
libres del peso de la noche y de la duda,
es tan hermoso…

Y es tan duro
darle materia y cuerpo a esas quimeras
envueltas de ideales
que vuelan como fantasías,
hermosas utopías que celan
su dura inconsistencia en justa ira.

Es tan difícil
distinguir dónde afrontar la certera
ruta para alcanzar la cima del camino
que ya llevamos florecido
y dónde comienza a ser grieta,
resquebrajado impulso de violencia
que arrasa y quema lo logrado.

Es imperioso
tener altas las voces,
y libres las altas manos.
La verdad empuñada como lanza,
fuerte cristal armado
de extenso espejo.
Y no caleidoscopio que refleje
la efímera belleza
de unos cuantos cristales fragmentados.

Hoy, más que nunca,
son necesarias
la música y palabra como escudo,
ante tanta violencia desplegada.

Amanece un sueño de utopía.
Despertemos unidos.
Hay que dar consistencia a la esperanza. 

domingo, 24 de julio de 2011

DOCTOR ZHIVAGO Y UN POEMA DEL LIBRO



Otra de las músicas que me han acompañado, desde siempre, ha sido la banda sonora de Doctor Zhivago, compuesta por Maurice Jarrè a quien perdimos, desgraciadamente, hace dos años. En realidad, no sólo me gusta la maravillosa música de la película- que sigue siendo muy hermosa en todas las versiones que hemos escuchado de grandes directores de orquesta-, me gusta la película entera. Es un clásico al que regreso una y otra vez. Siempre me emociona, me parece una obra de arte en su totalidad.
La dirigió David Lean, los productores fueron, además de él, Gil Parrondo y Carlo Ponti. La fotografía, que me parece insuperable, fue responsabilidad de Freddie Young... pero no estoy aquí para hacer una ficha técnica de la película, no es mi campo. Aunque tengo que mencionar al guionista, Robert Bolt, pues su trabajo siempre me pareció admirable. Hacer un guión de una novela tan compleja, extensa y densa como ésta, de Boris Pasternak, debió de ser un reto inmenso.
Se trata de una novela histórica que narra las atrocidades que se cometieron en aquella época tan convulsa de la Guerra Civil Rusa, de un lado y de otro, con una crudeza impactante. Los personajes también entrañan una gran complejidad, son bastante contradictorios, reflejan las mayores grandezas y miserias de la naturaleza humana. Sus vidas van discurriendo por diversos escenarios del paisaje y de la historia de la Rusia de mil novecientos uno, hasta mil novecientos veintinueve, con el amor de los protagonistas- y sus consecuencias- como hilo conductor.
Al final de la novela, Boris Pasternak, incluyó algunos poemas- suyos- en el manuscrito que es el testimonio poético y vital de la obra de Yuri Zhivago- personaje al que vemos escribir sus poemas a lo largo de la película, sin que se nos muestre ninguno- y que es el punto final de la obra literaria, en un intento de dulcificar la desolación que encierra.
Me he permitido dejaros aquí uno de ellos. Seguro que os recuerda aquella escena de la casa helada en la que vemos como Yuri se levanta del lecho y, bajo la luz de una vela, escribe sus versos mientras contempla a Lara, que permanece dormida ante sus ojos. Es una de las más bellas escenas del film...

NOCHE DE INVIERNO

Sobre toda la tierra la tormenta
hasta el confín postrero.
Una vela quemábase en la mesa,
se quemaba una vela.

Como en verano, enjambres de mosquitos
sobre la llama vuelan,
tal los copos de nieve en el cuadrado
cristal de la ventana.

La tormenta imprimía sobre el vidrio
círculos y saetas.
Una vela quemábase en la mesa,
se quemaba una vela.

Sobre el techo, que estaba iluminado,
se acostaban las sombras.
Cruzados brazos y cruzadas piernas
y cruzados destinos.

Caían, dando un golpe sobre el suelo
un par de zapatillas
y lágrimas de cera de la vela
caían sobre el traje.

Y todo se perdía en una niebla
de nieve cana y blanca.
Una vela quemábase en la mesa,
se quemaba una vela.

Desde un rincón, sobre la vela, un soplo,
y al momento una fiebre
de tentación alzaba en cruz las alas
como si fuese un ángel.

La tormenta duró todo febrero
y, continuadamente,
una vela quemábase en la mesa,
se quemaba una vela.

Boris Pasternak



viernes, 22 de julio de 2011

MA SOLITUDE, DE GEORGE MOUSTAKI





Hacía tiempo que no traía a mi blog una canción, me gusta compartir algunas de mis favoritas, así que me tomo unas vacaciones literarias y os voy a ir dejando unas cuantas de las que me han acompañado a lo largo de la vida.
Llevo una temporada escuchando canciones en francés, la verdad es que estoy perdiendo el vocabulario y mi acento cada vez es más... digamos que españolizado y con tintes pied-noire.
George Moustaki fue uno de mis amores imposibles, me gustaba todo lo que escuchaba de él, sus letras, sus músicas, incluso sus escasas versiones de otros autores, sin olvidar sus ojos y su aspecto tan romántico y bohemio. Así que, desde hace una temporada, ante el hecho de que hace varios años que no he viajado a Francia, he vuelto a su voz y a intentar recuperar algo de lo perdido.
Mi blanco enamoramiento de Mostaki comenzó cuando en un cumpleaños, ya muy lejano- todavía iba al colegio-, alguien me regaló su disco Le Métèque, creo que directamente desde nuestro país vecino. De este maravilloso LP, escuché tantas veces su canción, La Solitude, que acabé por dañarla, ahora pienso que debió de ser una especie de premonición, ma solitud se repetía hasta el infinito... ay, mi soledad.
Del mismo disco, cuya traducción es "El Extranjero" -como ya sabéis-, también me entusiasmaban todas las demás canciones. Seguro que traeré por aquí alguna más.
En fin, que aquí os dejo esta pequeña muestra de mi querido George, que en realidad se llama Yussef Mustacchi y es de origen griego, aunque nacido nacido en Alejandría, Egipto. Hasta eso me gustaba de él, que hubiese nacido en el norte de África, a orillas de ese mar Mediterráneo- como yo-, que es cuna y vehículo de tantas culturas y civilizaciones, aunque él tuvo más suerte todavía, porque además del agua salada tuvo la dulce del Delta del Nilo. Qué mezcla tan maravillosa, el río más largo y el mar más rodeado de tierra y más lleno de historia...


Pour avoir si souvent dormi
avec ma solitude.
Je m'en suis fait presqu'une amie
une douce habitude
elle ne me quitte pas d'un pas
fidèle comme une ombre.
Elle m'a suivi ça et là
aux quatre coins du monde.

Non, je ne suis jamais seul
avec ma solitude.

Quand elle est au creux de mon lit
elle prend toute la place
et nous passons de longues nuits
tous les deux face à face.
Je ne sais vraiment pas jusqu'où
ira cette complice
faudra-t-il que j'y prenne goût
ou que je réagisse?

Non, je ne suis jamais seul
avec ma solitude.

Par elle, j'ai autant appris
que j'ai versé de larmes
si parfois je la répudie
jamais elle ne désarme
et si je préfère l'amour
d'une autre courtisane
elle sera à mon dernier jour
ma dernière compagne

Non, je ne suis jamais seul
avec ma solitude.
Non, je ne suis jamais seul
avec ma solitude.


sábado, 2 de julio de 2011

MARÍA SANGÜESA: SÓLO LA LUNA


SÓLO LA LUNA


Sólo la luna traza sendas de luz

en el silencio

destejiendo lo oscuro de los sueños

tendidos en las aguas.


Sólo la luz transgrede los misterios

que estremecen de nocturnos latidos

negras alheñas de duras hojas y alada pena.


Cormoranes de sombra con temblores de vuelos

acechan inasibles pasos que asedian

los recuerdos en cercos de nostalgia.


Sólo el silencio

cela juegos de fulgor y tinieblas…


Calla el aire palabras arrancadas al viento

que la noche va vistiendo de brisas

y las aguas de quebradas espumas

en silentes cristales.


Hoy derrama la luna

tan sólo luz y silencio en el agua …

Y tus ojos de luna,

en sus aguas, sólo luz y silencio derraman.


martes, 28 de junio de 2011

MARÍA SANGÜESA: VOCES EN EL AGUA


VOCES EN EL AGUA

Hay voces en el agua y pieles mudas

con un temblor de sueños

enredado en las ocultas rocas

sumergidas.


Hay hombres y mujeres que cruzaron

umbrales de esperanza sobre barcas

de frágiles maderos y promesas

anudadas

a un viento de quimeras y a la huída

de yermas tierras sin mañana.


Hay cuerpos tendidos en los fondos

de un mundo de azules y silencio,

donde la arena huye de relojes

para cubrir

sus tumbas incumplidas,

sin fechas y sin nombres…


Sólo sombras

de livianas pateras que las olas,

el hambre y el olvido

en barca de Caronte transmutaron.

martes, 7 de junio de 2011

ELVIRA DAUDET Y LABERINTO CARNAL


Elvira Daudet y Laberinto Carnal.

Adentrarse en el universo poético de Elvira Daudet es una fascinante aventura que no sólo emociona, sino que conmociona de manera tan profunda que nadie puede salir incólume después de haber leído sus versos.

Laberinto Carnal es un libro que contiene veintiún poemas, veintiuna joyas literarias que te dejan sin aliento, veintiuna sacudidas que hacen que tu interior se tambalee y no vuelva a ser el mismo cuando has finalizado su lectura, porque sus palabras persisten como hondas sajaduras de luz en algún lugar dentro de nuestra psiquis, dentro de esa parte inmaterial que llamamos alma, aunque no se crea en las almas.

El primer poema, Palabras mortales, comienza con una visión del Génesis, de una Creación bella y vacua en la que: Todo era hermoso, pródigo e inútil, decorado vacío, y Dios/ se sintió solo. A partir de este punto, Daudet, hace un duro recorrido por la historia del ser humano, implacable denuncia de todas las atrocidades que engendraron las guerras, el hambre, el afán de poder en todas sus facetas, el terrorismo descarnado de unos y otros. El final es lapidario: Pavoroso espectáculo de sangre, todo en el mismo plano de una cinta continua/ que Dios omnipotente contemplaba y que creaba sólo con pensarlo.

Peces muertos, es un poema en el que reflexiona sobre su mirada poética ante el dolor que le produce el mundo que le rodea, las escenas de la vida cotidiana en la gran ciudad, las noticias que nos llegan cada día sobre quienes, desde sus puestos de poder, manejan el mundo. Con incisiva ironía nos dice que la poesía es belleza: Disciplinadamente, sobre la piel del agua,/ escribo signos rojos, azules, amarillos,/ palabras luminosas de esperanza,/ que se van transformando en peces muertos.

Niña Azul y Frágil Mercancía, son dos poemas muy intensos que, desde diferentes ópticas, nos adentran en la inocencia, en la búsqueda de la libertad y en el sentimiento puro de un primer amor; en ambos casos, es la muerte la que acecha y la que pone punto final a ese vuelo de juventud en busca de las dos constantes que impulsan, con la fuerza de la ilusión, a quienes comienzan a despertar a la vida: la libertad y el amor.

Espuma de un sueño, este poema es tan conmocionante que, cada vez que se lee, el llanto, de manera inevitable, nubla la vista. Es desgarradoramente hermoso, hay tanto y tan hondo dolor en él que resulta difícil expresar todo lo que transmite: Te arrancaron de mí para la tierra/ - mientras mi leche terca te buscaba la boca-/ y yo no te di nada para un viaje tan largo,/ ni un poco de alegría, ni un muñeco de trapo/ que hubieras apresado en tus manitas.

Perfume, es una denuncia, un aldabonazo en la conciencia, un poema valiente que aborda, sin tapujos, el maltrato de género: …/siempre hay una mujer, en cada esquina,/ de la noche opulenta de luceros,/ con un incalculable fardo de desdichas.

No voy a continuar, verso a verso, poema a poema, deshojando Laberinto Carnal. Tan sólo voy a referirme a dos de los poemas más tremendos y bellos de todos los que forman este libro, esta obra que se lee conteniendo el aliento y sintiendo que nos falta la respiración ante tanta desoladora belleza.

Mujeres, es una visión sobre los diferentes tipos de mujer que componen el espectro socio-emocional del universo femenino. Sólo quien es capaz de haber vivido y sentido, como en carne y alma propias, este mundo de desdichas y asfixia que forma el mosaico poético de este poema, puede reflejar una realidad tan tremenda. De alguna manera, cualquier mujer que lo lea, se identifica con una o alguna de las mujeres que conforman tan penetrante poema, en algún momento de la vida, en algún instante de empatía hacia alguien cercano… es un poema tan duro que no puede dejar indiferente a nadie.

Versos de doble filo, es el que cierra esta impresionante obra, aquí tan sólo voy a dejar los tres primeros versos, que son un excelente indicativo de lo que nos plasma la poeta con sus palabras, a corazón abierto y pulso inquebrantablemente firme, en todo el discurrir del libro: Escribo con cuchillo- escondido en el puño,/ en la inocente lengua, en la sesera-,/ hurgando sin piedad en mis entrañas,/…

Conforme iba avanzando en este intento de reflejar el contenido del poemario, más cuenta me daba de que su hondura es tan enorme que requería una lectura personal, un estado de recogimiento individual, que permitiera penetrar en el deslumbramiento que produce la palabra de Elvira Daudet, en el ejercicio de aprehender su esencia, su descarnado desgarro, su capacidad para llegar a lugares que casi nadie puede alcanzar. Sus versos son denuncia y demanda, anatema y redención, fuerza y fragilidad, amor y dolor. Y, por encima de todo, son Poesía en estado puro, en ese estado de gracia que muy pocos poetas pueden llegar a conseguir, puesto que implica tanta maestría como sensibilidad, y, por añadidura, protagonizar un acto heroico: la entrega del propio ser, un ser que se desangra en cada una de sus palabras. Y que muere y resucita en cada uno de sus versos.