domingo, 24 de febrero de 2008

Calle de la Compañía, Ángel Luis Romo

Con este poema del libro: Se diría que nadie, ed.Vitruvio, de Ángel Luis Romo, tenemos una tercera visión de la noche. Son tres poemas muy distintos, tres maneras diferentes de vivir y sentir la ciudad bajo la luna. Gracias a Chema y a Ángel por sus versos, entre los tres hemos conseguido esta pequeña trilogía noctámbula, que yo he querido situar en Madrid.

CALLE DE LA COMPAÑÍA

Entre tus densos muros
el eco de mis pasos
percibo rodeado de silencio.
Farolas amarillas
provocan esas sombras
que buscan acomodo en tus recodos,
y asoman los fantasmas
-sueños malencarados-
que intuyeron Torrente y Unamuno.
Paso de puntillas por San Benito,
y miro de reojo al Cañizal
en su apagada piedra
hecha de soledad.
A estas tan altas horas,
no me acompaña nadie en esta noche.
Paradoja de un nombre:
¿no serán esas sombras misteriosas
las que vienen conmigo?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Este poema es muy bonito... pone los "pelos de punta". Cris.

Maria Sanguesa dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Ángel Luis es un poeta que tiene la capacidad de mover a la emoción. Un beso.