domingo, 5 de abril de 2009

POEMA COLECTIVO: POESÍA EN COPAS




Anoche nos reunimos para celebrar el regreso de Cuba de nuestro amigo Wilfredo Mújica, que nos quiso invitar a unos mojitos hechos con el ron que trajo desde allá expresamente para obsequiarnos. Los preparó con Carlos Oblitas, que también nos quiso regalar con unos combinados hechos con pisco: Piscos-cosmopolitan. Carlos es un mago de la coctelería. Además de habernos juntado un buen grupo de poetas también disfrutamos de la compañía, y el acompañamiento, de algunos amigos músicos. Pablo arregló y afinó la guitarra de Laura, interpretando algo muy breve y fugaz, Alberto nos tocó y cantó algunas de sus composiciones, para recitarnos después un intenso poema. El caso es que nos fuimos animando y, entre las copas, volvimos a jugar con lo de escribir un poema colectivo, como ya hemos hecho algunas veces. Éste ha sido el resultado que todos, salvo Pablo que se retiró tempranísimo, fuimos escribiendo y que reproduzco como recuerdo de una noche muy bonita en la que primaron las risas y alguna lágrima que se me declaró en rebeldía y que, la muy tonta, se me escapó a mí solita. Debajo del poema pongo la firma de todos los autores, pero no me preguntéis el orden de intervención porque lo ignoro:

POEMA COLECTIVO: POESÍA EN COPAS

Las copas rompieron en el aire todo
El misterio que provocaron tus labios
Y tus labios se hicieron beso, palabra
Para descubrir la luz de quienes aquí estamos…
Yo besaría esos labios, pero quién pone “deseo”
Entre este ámbito y la amistad.
El deseo es un pájaro azul
Que vuela entre las nubes
Y se ríe del viento.
Tus labios los horizontes donde me refugio,
La amistad el bálsamo que apenas calma
El misterio, el deseo que abre una puerta
El calor, volátil o no, espejismo o no,
Envuelve las palabras y las frases,
Gusanos de seda en potencia, capullos ahora
Rodeados de hilos de seda, poesía elaborada,
Siempre bien amada, loca apasionada
Ronronea las frases elaboradas
De los tin-tin de las copas…
Brindemos por ser de ellas poesía adorada,
nos envuelve su espíritu embriagante
Que enloquece el sentido
Que paraliza el corazón
Y mata la conciencia para dejarse soñar…
En un sueño de cristales irisados de licor,
Embriagados de lunas y de risas
Que encienden la noche en misteriosas luminarias
De lágrimas que estallan en copas de esperanza
Donde el amor se queda en el fondo
de la botella
Como esos dos gusanos que apresados
Dejan en el beso una muerte dulce
Donde sangra la madera para fundirse
En el cristal de la botella.

Antonio Ruiz, Norma Quintana, Wilfredo Mújica, Sara Diestro, Carlos Oblitas, Amanda, Alberto Morales, Ana, Adrián luciague, Laura García, Inma Álvarez(Ornitorrinco), y María Sangüesa.

4 comentarios:

Nora Alarcón dijo...

Querida María
Que terribles y guapetonas( nes) se les ve; que sentimentales y líricos.
Un brindis...por la amistad

Maria Sanguesa dijo...

Y lo que te echamos de menos a la hora de cerrar el poema que siempre cerrabas tú... ¡y llevamos unos cuantos!
¿Huele a azahar en tierras sevillanas?
Un beso.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, María...

¡Vaya!, una noche de tertulia que deja como resultado un buen poema para el recuerdo.

Las fotografías muestran un bonito ambiente de amistad y camaradería que contagia e invita a compartir.

Un abrazo.

Maria Sanguesa dijo...

Gracias, Rafael, una de las más reconfortantes combinaciones de la vida es precisamente ésta: amistad, compañerismo y arte. Faltan bastantes, pero son un buen puñado de los componentes de mi familia artística de acá, de Madrid...
Un abrazo, amigo: María